Picasso y la mantis

 

Fotografía de R. Doisneau

Fotografía de R. Doisneau

 

La actividad pictórica de Picasso no decreció con los años, más bien todo lo contrario. Durante su vida numerosos fotógrafos de primera línea fotografiaron a Picasso buscando imágenes insólitas en su vida cotidiana, con los amigos o bien en los distintos talleres durante procesos de creación; cualquier actividad del pintor fue fijada, plasmada. Una muestra es esta foto de R. Doisneau donde Picasso observa la mantis religiosa que tiene en la mano.

Cinco años juntos

Peces de agua fría. Foto: Bárbara

Peces de agua fría. Foto: Bárbara

A la vuelta del viaje había que retomar los hábitos cotidianos; hubo que regar las plantas, recoger a la perra, que vino más contenta que unas pascuas, y limpiar el habitáculo de los peces, un macetero bastante grande que nos hace las funciones de estanque; mientras se limpiaba,  en un barreño de plástico, los dos peces de agua fría que habían sobrevivido a la razzia supongo que de un gato nocturno, se comportaban de un modo extraño: el más grande parecía enfermo y apenas se movía, el rojo nadaba a su alrededor y pasaba por debajo de él, no se alejaba ni le dejaba solo hasta que capté un beso cariñoso. A la mañana siguiente con el agua limpia y en su lugar habitual parecía mejor, aunque sigue sin comer. El caso es que ya llevan cinco años juntos.

"El beso". Foto: Bárbara.

«El beso». Foto: Bárbara.

El Corredor de Vasari y el Ponte Vecchio

Ponte vecchio y el Corredor de Vasari. Foto:  Bárbara.

Ponte Vecchio y el Corredor de Vasari. Foto: Bárbara.

Las vistas desde las galerías de los Uffizi son magníficas: el Arno duplica los puentes y una se imagina figuras emboscadas pasando desde el Palacio Vecchio hasta el Oltrarno  gracias al corredor de Vasari, sin pisar la calle. Esa genial idea de Cosme I del pasadizo aéreo para desplazarse hasta el palacio Pitti sin ser visto da alas a mi  imaginación, que siempre identifica el esplendor de la Florencia de los Medici con las intrigas, los venenos, las dagas y las conspiraciones… Pero con esta luz, en este día radiante, es tonto no dejarse llevar por lo que la retina fija en la memoria para siempre.

Comer en Florencia I

"Bistecca a la fiorentina". Foto: Bárbara..

Conocer la gastronomía de un lugar forma parte sustancial del viaje y los ratos que dedicamos a su estudio con practicas incluidas, a veces lo mejor de cada día. Un buen desayuno es fundamental para iniciar la jornada con ánimo. Pretender comer bien en las rutas más turísticas es complicado; a todo el mundo ni le gusta la pizza ni los paninis ni la pasta, que suele ser lo más socorrido.  A la hora de comer hay que salir en busca de la cocina tradicional toscana, una auténtica delicia basada en productos de gran calidad. La famosa Bistecca, que aparece en la fotografía, estaba en su punto, tostada por fuera y poco hecha por dentro. La carne de la toscana tiene fama desde la época de los romanos y debo decir que estaba superior. Este local con sabor familiar está situado en la via dei Bianchi, 25, entre el Duomo y, a dos pasos, Santa María Novella, por lo que su ubicación es magnífica a la hora de hacer un alto. El precio es asequible, los abundantes menús del día están muy bien y el servicio es muy agradable. Reincidimos y pudimos comprobar que los canelones de la casa los bordan, así como las distintas ensaladas en las que no escatiman el buen parmesano; la de gambas, deliciosa. El local a cualquier hora está lleno de japoneses que, como todos sabemos, están siempre muy bien informados.

Ristorante alla Griglia. Foto: Bárbara.

Ristorante alla Griglia. Fotos: Bárbara.

El Perseo

Perseo de Cellini. Foto: Bárbara.

Perseo de Cellini ( detalle) Foto: Bárbara.

El Perseo de B. Cellini me deja sin respiración ¿Cómo se puede dar vida, latido a los músculos, sangre a las venas, tensión a las arterias a un cuerpo sin músculos, sin flujos, sin tensión, sin arterias? Benvenuto Cellini lo hizo en este Perseo que exhibe  triunfante la cabeza cortada de la Medusa. Es el bronce más bello y perfecto que nunca he visto, y aunque rodeado de esculturas, próximo incluso a la réplica del David de Miguel Ángel en la plaza de la Signoria, él hace que se eclipse todo lo demás,

Perseo.Foto: Bárbara

Perseo.Foto: Bárbara

Por las calles

Dirección prohibida. Foto: Aurelio Serrano Ortiz.

Dirección prohibida. Foto: Aurelio Serrano Ortiz.

Por las calles con historia de Florencia, se encuentran joyas sin valor como curiosos picaportes, entradas de carruajes, flores de lis en los sitios más insospechados, buzones del siglo pasado y entre inventos antiguos y nuevos las señales de tráfico más ingeniosas y divertidas como esta, en la que el guardia te prohíbe el paso, pero eso sí, con amor.

Florencia: en plena mitología…

"Se quedó vizca". foto: Bárbara.

«Se quedó vízca». Foto: Bárbara.

En la plaza de la Signoria yo me quedo fascinada por el Perseo de Cellini; generalmente es el David de Miguel Ángel el que atrae las miradas, después puede ser el Rapto de las Sabinas… menos mal que hay donde elegir, pero yo me sigo quedando con el Perseo; el Neptuno tampoco me dice nada, porque la fuente es bastante fea. Después de horas en la plaza, sentada en las escaleras de piedra, y como medida profiláctica ante tanta belleza, me pongo en el lugar de las palomas, cansadas ellas también; algunas dormitan y otras asustan hasta a las piedras, que se quedan vízcas como este personaje de la foto en la base de Hércules y Caco.

Il Duomo

"Il Duomo". Foto Bárbara.

«Il Duomo». Foto Bárbara.

 Dedicado especialmente a Chelo y a Rafaelpradov.

Il Duomo es un prodigio de ingenio y de belleza, no digo nada nuevo, claro está, pero hay que verlo para comprender lo que fue el Renacimiento y el gótico toscano. La tenacidad y el talento de Arnolfo di Cambio, que dirigió los primeros trabajos, seguido de otros, entre ellos el mismo Giotto -maestro de obras, si bien se dedicó casi exclusivamente de la proyección del campanario, entre los años 1334 y 1337, y que más tarde terminó Francesco Talenti en 1359 -hizo posible esta imponente catedral cuya visión completa es factible casi exclusivamente desde el aire. La célebre cúpula,  fue hecha por Filippo Bruneleschi entre 1420 y 1434.  Il Duomo conserva intacto el carácter estilístico del gótico toscano y, por sus proporciones, es la tercera del mundo después de S. Pedro de Roma y S. Pablo de Londres.  Il Duomo se erigió sobre la antigua iglesia de Santa Reparata y la fachada fue concluida entre 1871 y 1887. Los mármoles verdes, blancos y rosa le confieren una calidad cromática verdaderamente hermosa, que varía según avanza el día; las campanas del famoso Campanile dan las horas, los cuartos y las medias acompañando el despertar y el sueño…

Il Ponte Vecchio desde los Uffizi

"Il Ponte Veccio". Foto: Bárbara.

De nuevo aquí, con las pilas cargadas, la mirada llena de belleza y el corazón como unas castañuelas. El arte con mayúsculas de los genios del Renacimiento nos devuelve la fe en el hombre, el sosiego ante la incertidumbre, la certeza de lo que «hombre» puede hacer al margen de los intereses financieros; reconforta pensar que ha habido tiempos en los que la belleza era un medio para alcanzar la felicidad y que el fin no era un simple negocio. Reconforta saber que formamos parte de esa cadena que es el género humano, aunque a veces nos cueste entender lo que está pasando en muchas partes del mundo, en la esquina, en nuestro propio barrio…

«Il Ponte Vecchio». Foto: Bárbara.