Llevo pintando casi toda la vida y, aunque empecé haciendo expresionismo abstracto, el pincel me ha llevado por diversos caminos, como es natural, y como le suele pasar a cualquier pintor o escultor; en mi caso el recorrido ha sido en varias direcciones, porque siempre lo que más me ha gustado es la experimentación y además me horrorizaba encasillarme, pararme haciendo siempre lo mismo. El proceso normal suele ser empezar haciendo, copiando del natural, dibujando mucho, es decir, partir de una enseñanza académica y poco a poco ir soltando lastre buscando un estilo propio. Yo lo hice al revés y marchando en varias direcciones, por eso puede extrañar que a estas alturas haya hecho de todo un poco. El retrato lo he tocado en contadas ocasiones; este es uno abocetado muy suelto al que le tengo cariño, quizás por su sencillez y la dulzura de la modelo.
Manet, retrato de Berthe Morisot
Manet realizó varios retratos de su cuñada, la también pintora Berthe Morisot. Este resulta sorprendentemente «moderno» para la época; fue pintado en 1875 y, aunque Manet ha sido catalogado de pintor impresionista, renegó del movimiento durante mucho tiempo. Y por qué lo considero «moderno», pues por el hecho de que el rostro está pintado con una factura velazqueña, clásica y esto, que puede parecer paradójico, no lo es, ya que Velázquez es el maestro al que acudieron siempre los pintores más vanguardistas…
Un vals vienés
Hay ocasiones en que Eolo se pone a correr y entonces puede ocurrir cualquier cosa; tumba árboles, arrancándolos de cuajo; es capaz, entonces, de derribar paredes, arrastrar señales de tráfico… es la hecatombe. Cuando es brisa, es que tiene un buen día y está de buen humor; hay que celebrarlo y generalmente las hojas se mecen como bailando un vals vienés…
Modigliani, retrato de Lunia
De los retratos que Modigliani hizo a Lunia Czechowska, este, de 1919, realizado un año antes de su muerte, con el cuello sumamente estilizado, como un parmigianino, de estilo claramente manierista, que tanto influyó en sus obras, con el color plano y la línea elegante que delimita, dibuja el contorno, es posiblemente el que más me gusta.
Piedras, cantos de río
El yoga, la filosofía oriental, los jardines japoneses de piedras, la acupuntura, el ikebana, los masajes… Un arte, una estética, una filosofía, una medicina. unas formas diferentes de sentir e interpretar la vida que cada día están más presentes en nuestro mundo globalizado. Yo me quedo con todo… y sobre todo con las piedras de esos jardines.
«Alquimia», de Colette Fournier. Traducción, Isabel Ramos
Vuelvo a publicar el poema que generosamente me dedicó Colette Fournier, con la mejor traducción posible, ya que mi francés es de andar por casa y en zapatillas, la de Isabel Ramos Serna, licenciada en Filología francesa, profesora y traductora, otra generosa amiga. A las dos mi agradecimiento más sincero.
Alchimie ( petit hommage et sourire à ma façon à Barbara Carpi)
Dans mon chaudron de sorcière bouillonnent
Dix-mille essences délétères
Oeil de perdrix, oeil de vipère
Pierre d’agate, ongles de sirène
Et quelques ombres plus austères
Dans la nuit épaisse et brouillonne
Drapée de pourpre et de vigogne
Je touille, je remue, je frissonne
J’éviscère, j’étête sans vergogne
Quelques chimères bien polissonnes
De ce brouet épais et noir
Où nagent tels des suspensoirs
Des ectoplasmes victorieux
Captant les ondes triomphantes
Je moule de mes paumes fébriles
La pierre qui ne ressemble à rien
Mais me fera renaître enfin
Phénix orgueilleux et comblé
Trônant au-dessus des nuées
Chaque matin me voit hélas
Echevelée, hâve et tenace
Et un plus usée que la veille
Cherchant alors dans le sommeil
Le rêve que je n’ai pas trouvé !
Alquimia
En mi marmita de bruja borbotean
Diez mil esencias perniciosas
Ojo de perdiz, ojo de víbora
Piedra de ágata, uñas de sirena
Y algunas sombras más austeras
En la noche espesa y sucia
Vestida de púrpura y vicuña
Remuevo, muevo, agito
Destripo, descabezo sin pudor
Algunas quimeras muy traviesas
De ese caldo espeso y negro
Donde nadan como colgantes
Ectoplasmas victoriosos
Capturando las ondas triunfantes
Moldeo con mis palmas febriles
La piedra que a la nada se parece
Pero que me hará renacer por fin
Fénix orgulloso y satisfecho
Presidiendo por encima de las nubes
Cada mañana me ve ¡ay!
desgreñada, macilenta y tenaz
Y un poco más gastada que la víspera
Buscando entonces en el sueño
El ideal que no he encontrado.
Caracoles
Encuentro a los caracoles apasionantes, lentos, sin prisa y como precursores de las caravanas, unos adelantados en la vida campista. He tenido una especie de terrario y me encantaba observarlos, alimentarlos y ver como pasaban el tiempo, pero de eso hace lustros. Ahora me conformo con coleccionar sus conchas y mirarlas con nostalgia…
Arroz festivo
Este arroz nos puede solucionar una comida sin gastar mucho y el resultado es espectacular en cuanto al sabor. No hacen falta muchos ingredientes y para familias numerosas, en estos tiempos, puede sustituir a la tradicional paella para un día festivo e incluso para invitar a la suegra. Acompañado de una buena ensalada, el menú estará completo; la suegra que traiga el postre.
Ingredientes: 1 kg. de mejillones, caldo de pescado (casero o bien en brik), 1 cebolla, 1 cebolleta tierna, 1 pimiento italiano verde, 3 dientes de ajo, el arroz de grano redondo dependerá del número de los comensales, azafrán o colorante alimentario, una cucharadita de cúrcuma, 1 cucharada de pimentón dulce y una lata de atún en aceite de oliva por cada 2 comensales, 3 cucharadas de salsa de tomate y pimientos morrones cortados en tiras.
Sin pelar los dientes de ajo les damos un corte sin llegar a partirlos y los doramos en el recipiente en el que vayamos a hacer el arroz; una vez dorados y sin retirarlos añadimos la cebolla picada y la cebolleta, doramos y agregamos el pimiento también en trozos pequeños. Vamos mientras calentando el caldo de pescado junto al que hayan soltado los mejillones al abrirlos previamente en una sartén con tapa. Añadimos al sofrito la salsa de tomate y rehogamos. Añadimos el arroz y seguimos rehogando para que se impregne de todos los sabores. Agregamos el caldo caliente, la cúrcuma y el pimentón junto con el azafrán o el colorante. El tiempo de cocción dependerá del tipo de arroz. Mientras se va haciendo, quitamos las valvas de los mejillones. Cuando falten unos 5 minutos añadimos el atún escurrido de casi la totalidad del aceite, si no aumentan mucho las calorías y, lo que es peor, quedaría muy aceitoso. ¡Cuidado con la sal!; si hemos salado el caldo de pescado, hay que tener en cuenta que el que sueltan los mejillones tiene de por sí mucho sodio. Ahora es el momento, al final casi, cuando incorporamos las tiras de pimiento morrón y los mejillones. Dejamos reposar unos minutos y a disfrutar…
Miquel Barcelo, Premio Nacional de Artes Gráficas
Hoy se le ha concedido el Premio Nacional de Artes Gráficas a nuestro artista más reconocido y más internacional del panorama artístico. Miquel Barcelo, nacido y criado en la tierra de Miró, está dotado, por el Mediterráneo y por les Illes, de la inspiración y del genio que solo a algunos creadores se les ha concedido. Barcelo es un genio que transforma todo lo que toca; se le ha comparado con Picasso y yo digo que la gran diferencia está en la tramontana y en el modo diferente de sentir el mar. Puede sonar a hueco, pero sé de lo que hablo, porque yo me he amamantado en los mismos espacios… y el isleño siente la piel de otra manera; la fruta sabe a sal y el aire se llena de escupiñas y de bogamarins. Y es el mismo cielo que inspiró «Las costelaciones» de Miró, que las veía desde sus ojos azules igual que un niño, asombrado. Y da igual que Barcelo trabaje en París y viaje por todo el mundo, que sus cuadernos de Malí sean un prodigio en su forma de sentir África… da igual, Barcelo tiene, lleva consigo la impronta de las Illes Balears. Yo escucho a Maria del Mar Bonet en la lejanía y me siento cada vez más parte de ese, mi paraíso perdido… Enhorabuena por uno de tantos premios; vendrán otros que se sumarán a los que tiene y que no añaden nada a lo que es, uno de los grandes.
En marzo de 2007 la Catedral de Mallorca inauguró la capilla elaborada por él en arcilla. Consta de dos mundos: los frutos del mar y los frutos de la tierra; en el fondo la visión del payés, del isleño enamorado de su mar y de su tierra… de arcilla. Impresionante su obra.











