Manet, «Olympia»

Manet, "Olympia". 1863. Óleo sobre tela. Museo de Orsay. París

Manet, «Olympia». 1863. Óleo sobre tela. Museo de Orsay. París

En las Tullerías, se hallaba el Jeu de Paume, donde se encontraba reunida la pintura de los impresionistas; era, para todo el que llegaba a París en los años setenta, «el museo de los impresionistas».

Después la colección pasó al otro lado del Sena en la remozada antigua estación de Orsay, donde la podemos contemplar hoy. La primera vez que vi «Olympia» de Manet fue en el Jeu de Paume. Recuerdo que en la Planta baja de aquel delicioso palacete, tan fácil de recorrer por sus dimensiones, y como bienvenida, se encontraba el «Déjeuner sur l’herbe» de Manet, enorme, que nos dejaba sin aliento. Esta obra maestra, de riguroso realismo, con el desnudo de la modelo Victorine Meurend sentada entre los los dos varones vestidos, era tremendamente impactante. Esta obra y el desnudo de «Olympia», pintada en 1863, expuestos en 1865 en la galería Martinet y después en el «Salón des Réfusés», causaron un gran escándalo. Para la «Olympia» la modelo fue la misma (Victorine Meurend) y representa a una joven cortesana desnuda recibiendo un ramo de flores que trae una sirvienta negra. La belleza y la delicadeza del trazo del cuerpo, el contraste con el chal y el blanco de las sábanas con el tono rosado de carnalidad, la luminosidad de los tonos claros de los almohadones crean una de las obras maestras más admiradas de Manet.

En 1890 Claude Monet, admirador de esta obra, abrió una suscripción pública para ofrecer esta obra al Estado francés que no ingresó en el Louvre hasta que Clemenceau lo ordenó  (Jeu de Paume) en 1907. Debo aclarar que la obra contemporánea que pertenece al Louvre no estuvo ni está expuesta en sus salas.

Tras la lluvia

tras la lluvia. Foto: Bárbara

Tras la lluvia. Foto: Bárbara

A principio de mes las gitanillas empezaron a brotar con fuerza solo una lluvia inclemente las dejó así de despeinadas… pero la vida no se detiene por nimiedades.

La Naveta de Els Tudons

La Naveta des Tudons. Foto: Bárbara.
La Naveta de Els Tudons. Ciudadela (Menorca). Foto: Bárbara.

 

La cultura talayótica tiene en la isla de Menorca su singularidad que la caracteriza frente a las otras islas del archipiélago balear; no obstante, la afinidad entre la isla de Mallorca y la de Menorca es indudable. Pero no se dan en Mallorca las enigmáticas taulas (ni en ningún otro lugar del mundo) ni las navetas ni las vastas necrópolis en barrancos próximos al mar ni las salas hipóstilas o salas cubiertas con un  típico adintelado. Los monumentos ciclópeos se dan en las dos islas, pero las llamadas navetas, que se dan en abundancia en Mallorca, son realmente habitaciones navetiformes; las verdaderas navetas se encuentran únicamente en Menorca y cumplen una función funeraria.

La Naveta de Els Tudons tiene forma de nave invertida y es la reprodución en piedra de una cueva sepulcral, por un lado, y por otro refleja la forma de una galería dolménica encerrada dentro de un túmulo. En la gran cámara se encontraron centenares de restos humanos sobre un lecho de guijarros, brazaletes de bronce, botones de hueso con perforaciones en V…; cronológicamente se sitúan las primeras sobre el 1400 a. de C. En Menorca hay 45 navetas, siendo esta de Els Tudons, cerca de Ciudadela, una de las diez consideradas «notables». El nombre de «naveta» se debe a Ramis al describir, en 1818, esta que interpretó como templo de Isis y que sigue siendo el ejemplar más perfecto y el mejor conservado de toda la arquitectura balear en la Edad de Bronce.

Pulpo a la gallega

Pulpo a la gallega. Foto: Bárbara.

Pulpo a la gallega. Foto: Bárbara.

 

Como aperitivo o como entrante, como primero o como segundo el pulpo como lo hacen en Galicia es un comodín delicioso. La forma de hacerlo, más fácil imposible; lo primero es comprar el pulpo fresco y congelarlo, al hacerlo las fibras se rompen y de esa manera siempre saldrá tierno.

Ingredientes: 1 pulpo, 1 cebolla, aceite de oliva virgen extra, sal Maldon, pimentón dulce o picante (al gusto).

Ponemos agua a hervir agua en una olla grande con una cebolla pelada y entera. Introducimos el pulpo previamente descongelado por tres veces en el agua hirviendo, sumergimos y lo dejamos hasta que esté tierno.

Cortamos el pulpo con unas tijeras y lo aliñamos con un chorrito de aceite, la sal en escamas y el pimentón. Se puede acompañar con patatas cocidas y aliñadas también de esta manera. ¡Buen provecho!

Aurelio Serrano Ortiz, escultor

Aurelio Serrano Ortiz:"Niké". Foto: Bárbara.

Aurelio Serrano Ortiz:»Niké». Foto: Bárbara.

 

Escultura en madera de 1987  (58 cm.), de la exposición «Pintura y Escultura», subvencionada por la Consejería  de Cultura de la Región de Murcia, en la sala de exposiciones del Colegio de Arquitectos de Murcia.

La Taula

4

Se yergue altiva desde aproximadamente el 1700  a. C., podría estar firmada hoy por cualquier escultor actual, pero no, es una de las taulas que pertenece a la cultura talayótica que se desarrolla en las Islas Baleares, caracterizada por sus asentamientos en poblados fortificados con torres de defensa o talayóts. Las taulas no tienen un carácter funerario, pero parece ser que si religioso o ritual. Las taulas son una especie de mesas de piedra compuestas por una gran losa horizontal que se apoya en un pilar de mucha altura, la mayor es la de Trepucó (Menorca) de cuatro metros; la horizontal tienen una ranura que se encaja en la vertical y a veces, para lograr el equilibrio, se colocaba un refuerzo por un lado.

Al recinto  megalítico de Trepucó, a pocos kilómetros de Maó, el instituto nos llevaba de excursión y recuerdo la magia del lugar, los juegos atolondrados de los pocos años, el sol y los pepinillos del diablo que reventaban de pronto esparciendo las semillas a diestro y siniestro… Y ahí sigue la taula, altiva y altanera, con sus cuatro metros de altura, lavada por la lluvia y cuando, con suerte, después sale el arcoiris, el espectáculo es realmente asombroso… mágico, difícil de olvidar.

La Taula. Foto : Bárbara.

Adolfo Suárez, in memoriam

2

Hoy no es un día cualquiera, hoy el primer Presidente de nuestra democracia está de nuevo en el Congreso de los Diputados. A las diez de la mañana se ha abierto su capilla ardiente y hoy, en este día diferente, quisiera tener el don de la palabra para poder condensar los sentimientos que a todos los que vivimos aquellos años difíciles se nos agolpan, nos asaltan desde el fondo de la memoria. La memoria que él fue perdiendo…

La memoria de nuestro pueblo al abrigo del olvido… esa será nuestra labor, es nuestro deber: recordar que algo que parecía casi imposible se hizo y se pudo hacer por el entusiasmo, el ansia de democracia que tras cuarenta años de dictadura el pueblo sentía y porque Adolfo Suárez, puso su habilidad y su empeño en aglutinar voluntades para conseguir que la democracia fuera una realidad y que España caminara hacia el mundo libre.

Adolfo Suárez recuperó la democracia desde su origen falangista, desde dentro, con la aprobación de la Ley de la Reforma Política, consiguiendo que las cortes franquistas se hiciera el harakiri. Su alianza con la Corona, con Carrillo, la existencia de políticos con visión de futuro hizo posible algo que parecía imposible. La aprobación del Partido Comunista en sábado santo, un golpe maestro. Y sin darse un respiro: la ley del divorcio, la reforma fiscal, la libertad sindical, la libertad de prensa, de expresión… y a todo esto los poderes fácticos en la sombra y el terrorismo envenenando el día a día… LA MATANZA DE ATOCHA, terrible, nos unió más y la contención civilizada de todos fue la mejor respuesta.

Pero no lo hizo solo; añoramos la talla de políticos de raza que supieron conciliar posturas para llegar a un consenso. Con él se cierra una etapa donde la política entrañaba nobleza, dedicación y proximidad con los ciudadanos. Vivimos con esperanza aquel periodo vertiginoso; fue también de zozobras y angustia, pero pasamos de no ser a ser CIUDADANOS DE PLENO DERECHO. La aprobación de la Constitución fue el resultado de un consenso inédito.

La figura de Adolfo Suárez se ha ido acrecentando con el paso de los años y en justicia se le reconoce su gran labor, imprescindible en el diseño de la democracia.

Hoy, en un día diferente, Adolfo Suárez  entra en la Historia por la puerta grande.

In memoriam.

 

Epicuro: Exhortaciones

Matisse. Pencil drawing. 1921.

Matisse. Pencil drawing. 1921. De «Matisse. Line drawings and prints» Dover Publications, Inc., N.Y, 1979.

Exhortación 11 : No debe ultrajarse lo que poseemos en el presente con el deseo de lo que nos falta, sino que se debe considerar que las cosas que ahora tenemos eran parte de las que deseábamos.

Caracola, caracola

Caracola en reposo. Foto: Bárbara.

Caracola en reposo. Foto: Bárbara.

 

 

Después del baile, el reposo… sueña la caracola; mas perdido el mar y la arena solo le queda el azul del cielo y los ecos que proyecta hasta el infinito…

 

«La Casa Rosa» de Utrillo

"La Casa Rosa" de Utrillo. Foto: Bárbara.

La Casa Rosa, en la actualidad, se conserva como cuando en ella vivió  Utrillo, el pintor de Montmartre por excelencia; famosas y reconocidas son sus telas donde plasmó los rincones del barrio nevados, con fuerte sabor parisino, pertenecientes a su etapa blanca. Fue hijo de Suzane Valadon, una pintora francesa,  y luego reconocido como hijo por un pintor español, Miguel Utrillo. El pintor pertenece a la llamada Escuela de París, comprendida entre el periodo de entre guerras; en ella se incluye a Chagall y a Modigliani, otros dos enamorados de París.

¿Cuántas furgonetas blancas están ahí siempre, donde no deben?

La Casa Rosa. Foto: Bárbara.