Poesía en la calle

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Subiendo por la calle de San Agustín hacia el barrio más antiguo, típico y con más sabor de Alicante, el de Santa Cruz, se encuentra uno con este local cerrado que debió ser testigo de encuentros lúdicos y su testimonio ahí esta fijado en las paredes. Poesía, juegos… vida.

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

El poema está firmado por Mª José Ferrada Lefrenda. Palabras para el barrio, de gente que viste su calle de fantasía.

Ensalada de merluza

Ensalada de Merluza. Foto: Bárbara

Ensalada de merluza. Foto: Bárbara

 

Una ensalada fresca, con buena proteína, que recién sacada de la nevera apetece mucho; como entrante, segundo plato e incluso como plato único nos soluciona un menú, si lo terminamos con frutas de temporada o con un gazpacho ligero. Y para los más triperos, se puede completar el plato añadiendo un poco de arroz basmatik hervido con salsa de curry y mango (ya la venden preparada).

Ingredientes: lomos de merluza (pueden ser congelados, lo que abarata el plato), pimientos del piquillo, aceitunas rellenas de anchoas, 1 huevo duro, mahonesa (mejor si es casera) y unas tiras de salmón ahumado para decorar (optativo).

Cocemos el huevo, hacemos al vapor los lomos de merluza unos pocos minutos solamente, picamos las aceitunas y los pimientos del piquillo y el huevo. Troceamos la merluza en trozos pequeños. Mezclamos todos los ingredientes y le añadimos la mahonesa, adornamos con tiras de pimiento y de salmón ahumado, si tenemos a mano. Guardamos en la nevera para que se enfríe hasta la hora de consumirla.

Ramón Gómez de la Serna: «Senos»

Leonor Fini: "La serrure" 1965. Óleo, 85X 116 cm.

Leonor Fini: «La serrure» 1965. Óleo, 85X 116 cm.

Ramón Gómez de la Serna nació 1888 unos meses antes que Vincent van Gogh llegara a Arles; en el tiempo en el que el niño crecía sin saber aún que iba a inventar las greguerías, el pintor se dispuso a reinventar los astros nocturnos elevando al cielo los girasoles… El genio creador tiene sus propias reglas y condensa el tiempo a su aire. Gómez de la Serna fue todo en las letras, desde periodista a escritor, adscrito al Novecentismo o a la generación de 1914 y es incalificable desde que creara la quintaesencia del buen perfume literario: la greguería. La greguería, en cuanto a esencia y concentración, es pura poesía de la vida donde la ironía destroza cualquier silogismo bien llevado. Dicho esto desde el mayor respeto y admiración, me ciño a este libro maravillosamente editado, libro de juventud, con un antecesorio y un prólogo muy jugosos del mismo autor. Todo gira alrededor de los senos, desde la antigüedad a través de la literatura y de alguno de sus adalides: «Novalis dijo de ellos palabras excelsas: «El seno es el pecho elevado a estado de misterio, el pecho moralizado». Horacio los definió y ponderó genialmente: «que el cuenco de la mano palpe en el hondo/la redondez del seno y su latido,/ hemisferio del amor, mundo redondo/ a dimensión de beso reducido». Hojeando el índice  uno se da cuenta de la genialidad contenida: El tañedor de senos, Un vendedor de senos en Oriente, Senos sin botón, El seno del relicario, El malabarista de los senos, Senos de viuda, Los senos de Eloísa y de Beatriz, La isla de los senos, El xilofonista de los senos… En este último dice: «Aquel hombre de espíritu sutil y preocupado siempre se había interesado por encontrar en los senos el tono musical, la polifonía…» Libro exquisito, bellamente ilustrado con obras de Leonor Fini cuya magnífica obra, de un surrealismo barroco con ecos renacentistas,ha sido elogiada por Moravia, Paul Eluard, Cocteau, Picasso, Chirico…

Ramón Gomez de la Serna, «Senos». Editado por Círculo de Lectores S. A.  Barcelona, 1972.

Las otras arenas… ACNUR.

Pienso en la arena, la playa, el sol y hasta en el rumor de las olas, sueño como tantos con el mar, pero sobre todo pienso en que mientras algunos disfrutan ya de sus bien merecidas vacaciones, hay otras arenas: la de los campamentos de refugiados donde no llega la brisa marina ni las risas ni las olas y no dejo de pensar en que sus tiendas no son de acampada feliz en un sin par paraje de montaña; pienso en sus condiciones de vida,  y pienso en sus sueños, en su vuelta a casa, porque todos los refugiados sueñan con volver algún día; ellos piensan con esperanza en esa vuelta que cada vez ven más lejana… Hay otras arenas… y otras que se pueden lograr con que cada uno de nosotros seamos un grano de arena para formar un médano de solidaridad con los refugiados de Siria, de los desplazados de la República Democrática del Congo, de los refugiados del Chad, del Sahel, del Sudán del Sur, de Kenia… Proyectos del comité español de ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados. Ayudémosles; con poco,  este verano puede tener otro sentido… y seremos más felices sabiendo que hacemos algo muy importante para los que lo han perdido todo.

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UNHCR/ ACNUR, La Agencia de la ONU para los refugiados. Comité español: eacnur@eacnur.org, http://www.eacnu.org

Juan Gris: el mejor cubismo

Juan Gris: "La maceta de geranios". 1915.

Juan Gris: «La maceta de geranios». 1915.

 

De los tres grandes artistas que crearon, trabajaron y desarrollaron el cubismo, Braque, Picasso y Juan Gris, sin duda este último es el que aborda el color de una forma más vital, dedicándole una importancia central; él es el más colorista, el más hedonista. Esta obra, me atrevería a decir alegre, incluso frivolizando «veraniega», conjuga los colores pastel con esa originalísima disposición de las hojas del geranio en dos planos inclinados con las hojas dispuestas como en un puzle y sus negativos solamente dibujados sus contornos sobre un fondo de lunares. La eficacia de la línea delgada y el contorno de la mesa fuertemente perfilada en el margen izquierdo en negro marca un volumen sólido que se consolida  en el extremo triangular de la misma levantándola. Genial composición donde no se soslaya ninguna de las partes del todo; feliz análisis y desarrollo magistral.

Pintura románica: San Clemente de Tahull

San Clemente de Tahull

San Clemente de Tahull

 

En el ábside de la iglesia pirenaica de Tahull figura este bellísimo ejemplo característico de la pintura mural. El famoso Pantocrátor, Dios creador, preside el conjunto, universalmente conocido y admirado. La iglesia de San Clemente de Tahull está situada en el valle de Bohí (Lleida); las pinturas originales se encuentran desde 1913 en el Museo Nacional  de Arte de Cataluña, en Barcelona.  La fecha de su realización, por parte de un artista anónimo, se sitúa alrededor de 1123. Esta pintura realizada al fresco sobre el muro representa un pasaje del Apocalipsis de San Juan, Cristo entronizado, Cristo en Majestad bendiciendo al mundo, pero también Cristo juzgando las obras de los hombres y, como reza la frase en latín, Él como principio y fin de todas las cosas. En la misma franja rodean al Pantocrátor cuatro ángeles que llevan los símbolos de los cuatro evangelios. La obra está realizada sobre una bóveda de cuatro metros de diámetro de cuarto de esfera.

Me he preguntado muchas veces el porqué de la atracción que sentimos los seres humanos del segundo milenio por el arte románico; mil años nos separan y sin embargo el románico, sobre todo la pintura, nos parece moderna, actual, como realizada hoy. Será la incertidumbre del cambio de milenio, la atracción del hombre por las grandes ciudades, el abandono del campo por el siervo, igual que ahora, el fin del feudalismo, el nuevo orden que llena de angustia, lo apocalíptico… La simbología del arte románico es el reflejo de un arte aterrorizado, con visiones terroríficas, el oscuro terror milenario. Los fantásticos dragones de Tahull alimentaron quizás la fauna de Chagall… la emancipación del hombre moderno de la realidad objetiva en busca de lo espiritual en el arte, de la pureza, de la abstracción… Kandinski, Picasso… El románico que desarrolla los códices, el románico que nos emociona alrededor de ese cordón umbilical que es el arte a través de los tiempos.

Berenjenas rellenas con sardinas salmuerizadas

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Los productos de la huerta están en su mejor momento; aprovechemos sus beneficios culinarios y dietéticos.  La berenjena, ese manjar primordial en la cocina de todo el arco mediterráneo, ha inspirado tantos platos como la imaginación es capaz de producir: en tortilla, rebozadas, asadas, rellenas, en revueltos, en ensaladas… de modo que se ha visto que casan bien con carnes, huevos, pescados, mariscos, pastas; solo basta pensar en una deliciosa mousaka,  en una fresquita escalivada o en una fantástica lasaña para darse cuenta de su versatilidad. En este caso, y para el fin de semana, hacer una buena cantidad de ellas rellenas nos puede resolver un entrante, un primero o incluso un plato único acompañada de una ensalada veraniega que nos recarguen de vitaminas. Las sardinas en salmuera siguen el mismo proceso que las anchoas y resultan deliciosas con un punto de sabor más fuerte que estas; en los supermercados es fácil encontrarlas.

Ingredientes: Berenjenas de tamaño mediano, puerro, cebolleta, perejil, pan rallado, 1 diente de ajo, queso rallado (cualquier tipo va bien, pero a mi me gusta el parmesano), aceite de oliva y filetes de sardinas en salmuera.

Partimos las berenjenas por la mitad, les hacemos unos cortes en la pulpa y las ponemos boca abajo en un recipiente con agua y sal abundante para que suelte el amargor. Pasado un tiempo, las vaciamos con un sacabolas; reservamos la pulpa. Metemos las mitades en una bandeja al horno a 200 grados hasta que estén hechas. Mientras picamos el ajo  y el perejil; troceamos muy fino el puerro y la cebolleta y la pulpa de las berenjenas. En una sartén con un poquito de aceite de oliva salteamos el puerro bien picado y la cebolleta; cuando comiencen a tomar color, añadimos la carne de las berenjenas también picadita. Rehogamos todo. Rellenamos las berenjenas con esto y por encima cubrimos con la mezcla de pan rallado, ajo y perejil, por encima unos filetes de sardina con un poco de su aceite y por último queso rallado. Metemos al horno solo para gratinar el queso. Si caliente están muy buenas, frías me entusiasman, de modo que siempre hago bastantes para que queden para la cena. ¡Este es uno de los muchos placeres que nos depara el verano!

Un lápiz nuevo

 

 

 

La imagen de la chica  sesentera con las puntas de la melena hacia arriba, ligero cardado y aires mundanos con esa boquilla kilométrica de femme fatale, nos recuerda que ya existía «Desayuno con diamantes» en aquellos años de una España aún casposa que se reinventaba hacia la modernidad. La chica «Yeyé» estaba de moda y el turismo nos invadía en oleadas veraniegas con chicas en bikini, que sorprendía a los catetos de los pueblos costeros. El «landismo» se tuvo que inventar; esta vez la economía iba de la mano de un cambio radical en los usos y costumbres de la población. Y la modernidad de entonces quedó fijada en la publicidad a través de anuncios como este, en el que lo de menos es que lápiz llevara acento o no, lo increíble es que condensa una época, con tan pocos elementos y con una eficacia indudable- «Sensación rosa», reza el anuncio, el color del verano;  entonces hasta la pantera era rosa… y Mancini le ponía música.

El sol de julio

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

El sol ya lo tenemos y muchos preparan sus vacaciones; listas las maletas con los bañadores, las toallas de baño, los protectores solares… Por su parte, los limoneros ofrecen sus frutos dorados para refrescar los gin tonics, las sangrías, los mojitos a falta de limas …, para sazonar los calamares a la romana, las gambas a la plancha, las paellas… ¡El sol ya lo tenemos y los limones también! A todos los que se van de vacaciones que se lo pasen muy bien.