Marcel Duchamp, llamado por Cortázar el patafísico Marcelo del Campo, artista francés nacionalizado norteamericano es una de las figuras vanguardista, teórico y provocador más influyente del siglo XX. En su tumba reza la siguiente inscripción; «Por lo demás, siempre mueren los otros». El ajedrez fue una de sus pasiones: » Todavía soy una víctima del ajedrez. Tiene toda la belleza del arte y mucho más. No puede ser comercializado. El ajedrez es más puro que el arte en su posición social». Durante las décadas de los años 20 y 30 se dedicó de forma semiprofesional al ajedrez abandonando su dedicación al arte. En 1918, viviendo en Buenos Aires, había diseñado ya «su ajedrez», torneando las piezas salvo los caballos, encargadas a un artesano local.
Duchamp, respecto al ajedrez, dijo:» Las piezas de ajedrez son los componentes del alfabeto que da forma a los pensamientos; y estos pensamientos, además de hacer un diseño visual del tablero de ajedrez, expresan su belleza de manera abstracta, como un poema…He llegado a la conclusión personal de que mientras que todos los artistas no son jugadores de ajedrez, todos los jugadores de ajedrez sí son artistas».

















