
Claustro del Palacio. Foto: Bárbara
Al lado de la Colegiata, en la parte alta de Belmonte, se situaba el antiguo castillo-fortaleza del Infante, iniciado en el siglo XIV como fortaleza de paso para sus viajes y, sobre y alrededor, de las ruinas se ha construido el Hotel Palacio del Infante Don Juan Manuel. Este espacio nuevo conserva los restos con un mimo y respeto verdaderamente museísticos que lo convierte en algo realmente excepcional, porque en definitiva permite al caminante que hace la ruta de D. Quijote sentirse inmerso en la historia en un autentico remanso de paz y de oferta cultural. Cuando llegamos al amplio claustro solo se oía la sexta sinfonía de Beethoven. En recepción, un japonés en perfecto castellano me comentó que conocía los Paradores Nacionales, pero que este hermanamiento cultural con la hospedería no lo había visto nunca, que el resultado era fascinante; y realmente lo es.