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La péniche en el Sena.

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No me extrañaría nada que ya hubiera subido esta foto, porque me gusta mucho y me trae buenos recuerdos. La péniche (barcaza, gabarra, casa flotante… en sus múltiples usos) la he visto llena de carbón deslizándose por el Sena; como casa flotante, en primer plano, en la fotografía, con esa bicicleta apoyada en la chimenea, y esa sombrilla blanca que se ve al otro extremo. Y en paralelo, la isla de la Cité, donde por las noches la gente joven hace botellones sentados en el suelo en el quai des Orfèbres, después, eso sí, de saludar a la estatua ecuestre del «Vert Galant» (Enrique IV); al otro lado amarran «les vedettes», que hacen las delicias de los turistas. Arriba «La Samaritaine», imponente, y «Le Pont Neuf» tan bonito como siempre con sus «balcons» en semicírculos. «Le Pont Neuf», a pesar de su nombre es el más antiguo de París, construido entre 1578 y 1607, es declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1991.

«Sobre la objetividad». Antonio Machado.

Hoy se cumplen los 85 años de la muerte en Colliure (Francia) de Antonio Machado.

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Si se acepta nuestra hipótesis, la radical heterogeneidad del ser, tal como nos es revelado en nuestro mundo interior, en el fluir de nuestra consciencia, surge el problema de la racionalidad, que se nos presenta con un carácter negativo. Objetividad no es ya nada positivo, es simplemente el reverso borroso y desteñido del ser. Solo existen, realmente, conciencias individuales, conciencias varias y únicas, integrales e inconmensurables entre si. Solo es común a todas las conciencias el trabajo de desubjetivación, la actividad homogeneizadora, creadora de esas dos negaciones en que las conciencias coinciden: tiempo y espacio, bases del lenguaje y del pensamiento racional: del pensar cuantitativo.

A M. (Apuntes sobre la objetividad)

Del libro de Antonio Machado «Los Complementarios». Taurus Ediciones, S. A. Madrid 1972.

Poesía anónima africana (Kabila) Argelia.

CANTO DE DANZA

Brazalete de esmaltes.

En los montes Aydel

eres prisionero

de la nieve y el viento,

brazalete de plata pura,

perdido en la fuente,

dime, de mi amado,

¿qué ha sido de él?

Brazalete de coral,

en tiempos de olivas,

ve a decirle al joven

que fui abandonada.

Kabila, grupo étnico del este argelino de lengua bereber. Editado por Miguel Castellote Editor.1971 Guadalajara.

Pier Paolo Pasolini en la Galería de Arte Moderno de Roma Capitale.

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Subiendo por la via di Capo le Case nos encontramos con la fachada del Museo de Arte Moderno de Roma, donde se anuncia una exposición de pintura para el mes de octubre de pasado año de Pier Paolo Pasolini, el malogrado director de cine autor de filmes como «El Decamerón», «Teorema», «Medea» con María Callas, «Las mil y una noches», «Edipo Rey», «Los Cuentos de Canterbury»… A Pasolini lo mató, en el balneario popular de Ostia, un joven marginal, en noviembre de 1975, quien lo embistió con su coche. En las investigaciones que siguieron, no queda claro el motivo que llevó al asesino o asesinos a cometer el crimen. En un principio el asesino argumentó motivos sexuales, pero después se fue abriendo paso la sospecha de que detrás había habido una especie de complot por parte de algunas esferas del poder a causa de las feroces críticas que el cineasta hacía en sus películas, libros y discursos sobre la corrupción de ciertos sectores de la sociedad; sectores que deseaban la muerte del director. «Saló o los 120 días de Sodoma» es una de sus películas más críticas, donde adapta al Marqués de Sade y toda la crudeza del erotismo, la pornografía, el sadismo y la degradación humana. El cineasta italiano, galardonado en festivales prestigiosos de cine, fue odiado y amado, admirado y denigrado, pero siempre fue un artista integral que toca distinta manifestaciones del arte, como esta exposición de pintura.

Oliaigua u oliaigu (sopa menorquina)

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Proust tenía razón. Cuando me pongo nostálgica, que es bastante frecuente, acudo al recetario menorquín. Los olores y los sabores me retrotraen a los días felices de mi infancia y parte de la adolescencia. Marieta, que fue como una abuela para mí, nos hacía unos dulces maravillosos como los pastissets, los crespells y unos bocados de leche condensada que no he vuelto a probar. El oliaigua o oliaigu viene a ser una especie de pisto o sopa a lo pobre que me encanta.

Ingredientes: 300 ml de agua, aceite de oliva, 1 cebolla grande, 2 pimientos verdes, 8 tomates de pera, perejil, 2 dientes de ajos, pimienta, pimentón y sal.

En una cazuela de barro al fuego ponemos un poco de aceite y cuando esté caliente agregamos los ajos laminados y la cebolla troceada. Cuando esta esté un poco pochada añadimos los pimientos cortados en cuadraditos, y a continuación los tomates sin piel y cortados en trozos. Salpimentamos y añadimos una cucharadita de pimentón. Removemos bien y que vaya pochando. Añadimos el perejil picado, el agua y bajamos el fuego al mínimo. No debe hervir. Se puede consumir tanto fría como caliente. Los isleños la toman con trozos de pan seco, melón o higos.

Botijos. Desde tiempos remotos.

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Botijo. Museos Vaticanos. Roma

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Botijo. Cerámica vidriada de Úbeda. España (Tito´s)

No es preciso hacer una loa al botijo, aunque hay que reconocer que fue un buenísimo invento. La forma, en estos dos casos, desde tiempos remotos, hasta el día de hoy, es muy parecida. Oficios como el del alfarero no deberían desaparecer porque los objetos que se encuentran en los yacimientos arqueológicos nos hablan de la forma de vida de los habitantes de los distintos pueblos, de sus costumbres, de su cultura.

«En el quai»

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EN El QUAI

(II)

Dentro del sueño

soy una Ofelia sin belloritas

sin adornos vegetales;

me dejo ir casi desnuda,

entre las aguas

solo con piedras

en los bolsillos transparentes.

Del libro «Poemas de Nina» de Bárbara G. Carpi

«El Palacio ideal» de Ferdinand Cheval

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Las fotografías no son mías.

Este palacio es obra de un solo hombre, Ferdinand Cheval, un cartero rural que tardó más de treinta años en construirlo. Esta obra fantástica construida en piedra fue admirada por los surrealistas con André Breton a la cabeza. Inclasificable en cualquiera corriente artística, fue nombrada, no obstante, por André Malreaux como Monumento Histórico en 1969. Bretón Le dedicó un poema llamado «Le Revolver á cheveux blancs» y por su parte Max Ernst realizó una obra en homenaje a Ferdinand Cheval que se encuentra en la fundación Guggenheim en Venecia. Para Breton fue un precursor de la arquitectura surrealista y para Malreaux fue un ejemplo de arquitectura naïf y así clasificado por el ministro, en contra de la opinión de la mayoría de los funcionarios del Ministerio de Cultura. Picasso, Tinguely, Niky de Saint Phalle entre otros muchos artistas, mostraron su admiración por la obra de Cheval. El palacio se encuentra en Hauterives (Drôme). Ferdinand Cheval, nacido en 1836 en un pueblecito cercano a Hauterives, en el seno de una familia muy pobre. tenía 43 años cuando comenzó su obra. En la actualidad está abierta al público, 8 rue du Palais 26390C Hauterives. Cheval, próximo a Gaudí en su delirio barroco, se acerca también a Dalí en su decoración extravagante. Sin duda pudo llevar a cabo la realización de un sueño.