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Proverbios Africanos

Estatua de la sociedad «bwiti», sociedad de iniciación «tsonga».

Proverbio Tsonga (África del Sur). 

De la Muerte

«La vida es lenta en venir,

la muerte es inmediata».

 Porverbio Kikuyu ( Kenya)

De las fuerzas secretas

» No hay nada que camine sobre la

tierra que no pueda ser atrapado».

Del libro » Poesía Anónima Africana». Editor Miguel Castellote.

Ilustración del libro «África Negra.  La creación plástica» de » El Universo de las Formas», Ed. Aguilar,  Madrid, 1967.

«Cuentos Crueles». Auguste Villiers de l’Isle-Adam.

Goya.

Verlaine acuñó el concepto de «poetas malditos» en su libro del mismo título «Les poétes maudits», que es un ensayo dedicado a los poetas Mallarmé, Auguste Villiers de l’Isle-Adam, Rimbaud, Tristan Corbière, Marceline Desbordes-Valmore y al mismo Verlaine. El autor de «Cuentos crueles» nació en Bretaña el 7 de noviembre de 1838 y murió el 18 de agosto de 1889 en París, en la más absoluta miseria. De origen noble, fue defensor de la Comuna de París. Poeta encuadrado en el simbolismo y en el decadentismo, fue admirado por Rubén Darío, Mallarmé y por el propio Verlaine, que lo consideraba como un enorme poeta y un narrador genial. En Villiers de l’Isle-Adam se entremezclan la ironía. el sentido del humor, la metafísica y el terror. Habría que entrecomillar el terror de entonces, pues es evidente que la percepción del mismo ha variado mucho desde la época de los simbolistas. Desde el libro de Verlaine, es cierto que el término «poeta maldito» se extiende a todo aquel artista que es incomprendido en su tiempo y vive de forma bohemia,  en contra de los convencionalismos sociales. El ocultismo, la prevalencia del espíritu sobre la materia, el amor por encima de la muerte es un rasgo común en los «Cuentos Crueles» (1883-1888). «Vera» quizás es el cuento más conocido, donde el sentimiento amoroso trasciende el espacio temporal. La obra de este autor comprende la poesía («Deux essais de poésie»), el teatro ( «Eleín» y «Morgane» ) y la narración (» L’Eve future», «Histoires insolites») a pesar de morir relativamente joven. El concepto de «poeta maldito» de Paul Verlaine que ha llegado hasta nosotros lo toma del poema de Baudelaire «Bendición» con el que comienza «Las flores del Mal». Añadiría que el título «Cuentos crueles» lo asimilo más al cuento «Aceite de perro» de Ambrose Bierce -que sí considero cuento cruel, aunque divertidísimo- que a los cuentos metafísicos de Auguste Villiers de L’Isle-Adam.

«Sobre el cubismo» de A. Gleizes y J. Metzinger.

Digitalizando nuestra biblioteca nos hemos encontrado con un libro de A. Gleizes y J. Metzinger, el número 21 de la Colección de Arquitectura, editado por el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Murcia, Galería-Librería Yerba de Murcia, Consejería de Cultura y Educación de la Comunidad Autónoma de Murcia y Dirección General de Arquitectura y Vivienda de MOPU, 1986. «Sobre el cubismo» es un estudio  de 1912 -el primero que se hizo- sobre este  movimiento. «El Renacimiento es la apoteosis del SUJETO, que rechaza el predominio del OBJETO. El carácter innovador del cubismo reside en eso y muchos lo consideran como «la revolución pictórica más importante desde el Renacimiento». Conceptos como la «belleza», «lo decorativo» y la «obra en sí» -y añado «per se»-  recorren un libro sencillo en la exposición y esclarecedor que el lector agradece; sin duda contribuye a ello la excelente traducción, sin la cual, muchas veces los conceptos artísticos y los «itmos» no hacen posible o dificultan la comprensión. En definitiva, digitalizar tiene su aquel,  y de hecho nos depara sorpresas tan agradables como el  reencuentro con la traducción del francés de Isabel Ramos Serna y de Francisco Torres Monreal, magníficos amigos del alma, de arroces en el campo y de audiciones de música clásica y arias operísticas.

Hollande: ¿Reorientación de Europa?

Países europeos encadenados por los ajustes saludan a Hollande con el cuerno de la esperanza. Sandro Botticelli: dibujo para el canto XXXI del «Infierno» de la «Divina Comedia» de Dante.

Desde Tulle, el nuevo presidente electo François Hollande ha pronunciado el  primer discurso programático en el que ha tocado todos los ejes de un programa que ha logrado movilizar e ilusionar a la izquierda y arañar votos al centro. Sarkozy, escorado en la segunda vuelta -y ante los pronósticos de su posible derrota- hacia la extrema derecha, ha visto abortada su alianza con Alemania. ¿Soplan de verdad nuevos vientos que nos hagan esperar una nueva reorientación en Europa frente al  neoliberalismo integrista de Angela Merkel?  Hollande ha hablado de unir a los franceses; «no hay dos Francias», ha dicho. Ha hablado de la conservación del modelo  social francés, de los valores de la República, de la justicia y de la juventud, de la recuperación, de las aspiraciones del pueblo, de escapar de la corrupción, del servicio más allá de nosotros mismos. Todo resumido en la frase: «La austeridad ha dejado de ser una amenaza». ¿Será verdad? Muchos millones de ciudadanos quisiéramos que fuera cierto.

Picasso y Dora Maar. Las fotos del «Gernika».

Dora Maar: «Picasso en el taller des Grands Agustins trabajando en el Guernica»

Cuando Picasso conoce a Dora Maar, esta era ya una conocida fotógrafa unida al movimiento surrealista; sus primeras fotos de París deben su gran impacto a la perspectiva en picado que tanto le gustaba utilizar. Su fotografía elegante y serena de estudios de flores y semillas posee una luminosidad exquisita; bellísimo es el retrato de «Assia» e inquietantes las que le toma en el 34. Quizás de toda su producción dos de las más conocidas  sean «El retrato de Ubu», que se convirtió en un icono del movimiento surrealista, y aquella en la que una mano sale de una caracola -fotografía sin título-. En los años treinta realiza retratos a poetas como George Hugner, dadísta; al pintor Yves Tanguy; al actor y director de teatro Jean-Louis Barrault; al poeta y escritor René Crevel, etc., etc., etc.  Su encuentro casual con Picasso, en les Deux Magots, es algo bien sabido y forma parte de la leyenda del pintor. Mantuvieron una relación que duró siete años, durante la cual Dora pudo fotografiar el proceso creativo del cual surgió el cuadro definitivo del Gernika, expuesto por primera vez en la Exposición Universal de París de 1937. El gobierno republicano había encargado a Picasso un mural para dicha exposición y los bocetos no avanzaban, le faltaba el leitmotiv; fue el terrible bombardeo de Gernika lo que le procuró el desgarro, la rabia, el motivo que haría de este célebre mural un icono del siglo XX, ubicado desde hace unos años en el Museo de Arte Reina Sofía. Las fotos que Dora realizara en el estudio de Picasso, en el 7 de la rue des Grands Agustins, constituyen un testimonio valiosisimo en cuanto a la gestación de esta obra genial sobre la que el pintor dijo: «La pintura no se hace para decorar apartamentos. Es un instrumento de guerra». Dora Maar, que fue modelo no solo del mural sino también de la serie de óleos «Mujer llorando» y de muchos dibujos, no debe pasar a la historia -pues sería totalmente injusto- como una de las amantes de Picasso; su obra como pintora, fotógrafa y poeta vale por sí sola; quizás su aislamiento posterior -en una casa en Ménerbes, cerca de Luberon, en la Provenza- no entendida por muchos, responda a una dignidad muy respetable, teniendo en cuenta que se pudo aprovechar de su condición de «exmujer de» y no lo hizo. Las  magníficas fotografías de Dora Maar sobre el mural las compró el Museo de Arte Reina Sofía en una subasta, aunque no son las únicas que existen. La fotografía es del mágnifico libro de Mary Ann Caws: «Dora Maar con y sin Picasso. Una biografía». Ed. Destino, 2000. ¡Fantásticas las fotografías de Dora Maar!

¿Christine de Pisan fue la primera feminista de la historia?

Miniatura de" Libro de la ciudad de las damas", anonimo. Circa 1405. París Biblioèque Nationale de France.

Virginia Woolf consideraba que Christine de Pisan, nacida en Venecia sobre el 1364, y aunque pueda sonar a anecdótico o superficial, poseía una habitación propia para escribir, algo indispensable para desarrollar una obra; hay que pensar en el papel de la mujer entonces. Nacida a caballo entre el final de la Edad Media y el principio del orden nuevo que supuso el Renacimiento se ganó el derecho a trabajar como escritora y a mantener a su familia. Tuvo el privilegio de vivir en la corte, pues su padre fue nombrado médico de cámara y astrólogo de Carlos V;  y fue tras la muerte este y de su esposo cuando se vio abocada, en la corte de Francia, a tomar las riendas de su vida. La terrible guerra de los Cien Años y las penurias que tuvo que afrontar para sacar adelante a los suyos debió forjar un carácter extraordinario. Los libros en aquella época estaban reservados a los bibliófilos y de cada uno de ellos se hacían muy pocos ejemplares. Christine de Pisan, cuando ya se lo pudo permitir, corregía sus manuscritos hechos en pergamino; primero pasaban por el copista, después por el rubriquista y finalmente por el miniaturista: a la imprenta le quedaba siglo y medio de espera. La escritora aparece muchas veces representada en sus manuscritos. La tristeza y la soledad tras la muerte de su marido -enviudó muy joven- nos descubre un matrimonio por amor, cosa poco frecuente entonces, tristeza y soledad que refleja en estos versos: «Estoy sola y sola quiero estar. / Sola me dejó mi dulce amigo». Escribió más de 40 obras, tanto en verso como en prosa; quizás la más conocida sea el «Libro de la ciudad de las damas». También recibió el encargo de escribir la biografía de Carlos V. algo inusual  para una mujer en esa época. ¿Fue Christine de Pisan la primera feminista? Muchas así la reivindican; en cualquier caso, todo un ejemplo de talento y valentía.

«Desolación de la Quimera» de Luis Cernuda

La Estirga. Foto: Bárbara.

Luis Cernuda, poeta sevillano de la generación del 27, finaliza su producción literaria con el libro de poemas «Desolación de la Quimera» escrito a principios de 1961. Parece ser que el titulo procede de uno de los versos de T. S. Eliot  -concretamente de los «Cuatro Cuartetos»-:  «El ruidoso lamento de la desconsolada quimera». El libro de Cernuda es producto de la madurez creativa de donde destacaría «Luis de Baviera escucha Lohengrin», «Supervivencias tribales en el medio literario» y «Animula Vagula Blandula», del conocido poema del Emperador Adriano, escrito posiblemente antes de morir; toma el poeta el título para hacerse la misma pregunta sobre el destino del alma. Transcribo algunos versos de «Desolación de la Quimera»: «Cuando la luz lunar alcanza / A la quimera, animarse parece en un sollozo, / Una queja que viene, no de la ruina, / de los siglos en ella enraizados, inmortales. Y más adelante: «Mas no poder morir, si todo muere, / Es más duro quizá. La Quimera susurra hacia la luna / Y tan dulce es su voz que a la desolación alivia.» 

¡Hay que ver lo que ha dado de sí el poema del Emperador Adriano y la fabulación en torno a las quimeras!

La calle de Johnny Carter

Esquina rue Lagrange. Foto: Bárbara.

Doblando esta otra  esquina de la rue Lagrange, pasando por delante del «Hippopotamus», Johnny Carter se puede encontrar a dos pasos con otro café emblemático el café «Le Métro».

La calle de Johnny Carter

"Le Panis", esquina rue Lagrange. Foto: Bárbara.

Ya sabemos que el protagonista de «El Perseguidor» de Julio Cortázar vivía en un hotelito de la rue Lagrange. En la foto, esquina donde está ubicado, en la actualidad, el bar «Le Panis» desde donde se puede contemplar tranquilamente le rosace -el rosetón- este de Notre Dame, mientras tomamos un «deca» o un café noir.  Si pinchan en la foto verán que en la época de la novela el bar se llamaba «Café de Notre Dame».

Animula vagula blandula. Alma que se desprende del cuerpo. El emperador Adriano y Cortázar.

Bárbara Carpi. Ornitortero, óleo sobre tablex, 98 por 124 cm. Colección Udina-García. Alcalá de Henares. Foto: Bárbara Carpi,

Julio Cortázar tradujo el libro «Memorias de Adriano» de Marguerite Yourcenar; los versos del emperador Adriano, «Animula vagula blandula», introducen el primer capítulo de la excelente novela de la escritora francesa, que se aproximó a la figura histórica con una precisión rigurosa, con una prosa elegante, con un conocimiento del mundo clásico que la erudición del traductor en ese ámbito ayudó de forma magistral. Los versos de Adriano, según una traducción que se atribuye a Cortázar, dice así: «Mínima alma mía, tierna y flotante / huésped y compañera de mi cuerpo / descenderás a esos parajes pálidos, rígidos y desnudos, / donde habrás de renunciar a los juegos de antaño.» Es una forma bella de expresar el sentimiento por el alma compañera que abandona el cuerpo. En el precioso poema que Cortázar dedica a Alejandra Pizarnik aparecen estos versos producto de su propia creación: «animula el tabaco / vagula Anaïs Nin / blandula vodka tónic», claro, nada que ver con el Imperio Romano; el surrealismo tiene sus propias no-leyes que hacen que sea lo que es y no otra cosa o todas las cosas a la vez o ninguna. Amén.