Archivos

Tras pensármelo bien

Tras 1050 entradas y sin tiempo para dedicarle lo que se merecen los lectores, después de pensármelo bien he decidido por fin que ocasionalmente subiré fotografías. La escritura me absorbe en estos momentos y quisiera terminar mi tercera novela y el libro de cuentos que tengo empezado. No obstante, si algo del mundo del arte me golpea con fuerza, lo subiré, porque compartir no deja de ser algo muy hermoso.

Foto

Foto Bárbara

IMG_9280

Foto Bárbara

 

La mente en blanco del ordenador

Picasso: "Retrato de Dora Maar"

Picasso: «Retrato de Dora Maar»

El pasado 23 de mayo, al instalar el Windows 10 empecé a tener problemas y, tras un arrepentimiento y vuelta al pasado, infructuoso, (pensé que más vale malo conocido que bueno por conocer), al 7, que me era más familiar, vi consternada que el ordenador estaba cual encefalograma plano o como un papel en blanco; se ve que a mí lo de la informática no me va y tuve que pasarlo por el quirófano; al llegar me sentí aliviada por que había una cola tremenda de ordenadores con la mente en blanco: » vaya, no soy la única, pensé»; esto, que es la conformidad del tonto, me reconfortó y ante tamaña invasión de ordenadores descerebrados he tenido que tomar número y esperar pacientemente a que me tocara la vez; hasta hoy, que ha vuelto a casa, el pobre, renqueante, porque va lento de cojones (no me lo tomen en cuenta, es por el cabreo) y con signos de patente debilidad. De modo que pido disculpas a todos y de todas formas. En vista del panorama me ha ido de viaje por la costa y el interior oscense que ha estado muy bien. Moraleja: ¡No hay mal que cien años dure ni mal que por bien no venga!

Sofoco bloguero… el mío

Foto: Bárbara

Tirando a rojo. Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

 Confusión. Foto: Bárbara

 

Acabo de tener un sofoco bloguero y no se lo deseo a nadie; es lo que tienen los sofocos, primero te sube un calor a la cara, que se enrojece, y a continuación te invade la confusión y te preguntas: ¿Cómo ha sido posible? ¿Tan despistada soy? ¡Pues sí!, debo reconocer y, a continuación, a modo de única excusa posible, ¿me estaré haciendo mayor?… Esto no reconforta nada, de modo que intento buscar una explicación racional en vano. La menopausia no es, de manera que este sofoco es de pura tierra, trágame o algo así. En fin, lo confieso sin más preámbulos: ¡me he quitado dos años! Después me voy sintiendo mejor, como aliviada… mi falta ha sido no consultar las estadística por años y creer, ingenua de mí, que este año que empieza es el tercero de andadura, de esta andadura bloguera, cuando realmente comienzo el quinto. Ya está dicho. Finalmente, uff, no ha sido tan duro. En mi descargo solo puedo decir que no ha sido intencionado, que va en contra de mi actitud ante la vida (estoy muy orgullosa de cumplir años) y que, buscando las causas, solo he encontrado una: que me lo paso tan bien que el tiempo se me ha pasado volando. Solo me queda pedir disculpas a todos. Fin.

«Los Tres Keaton»

Buster Keaton, niño

Buster Keaton, niño

 

Buster Keaton, niño

Buster Keaton, niño

 

"Los tres Keaton"

«Los Tres Keaton»

 

Por esas casualidades de la vida, ahora que acabo de poner un post sobre el genio de cara de palo, me entero que el día 1 de febrero hace cincuenta años moría Buster Keaton a los setenta años de cáncer. Desde bien pequeño Buster actuó en el teatro con sus padres; el trío se deshizo cuando el padre falleció alcoholizado; de modo que su paso al cine debió de ser un proceso casi inevitable.

Por la calle…

Foto: Bárbara. Cartagena

Foto: Bárbara. Cartagena

 

Foto: Bárbara. Cartagena

Foto: Bárbara. Cartagena

 

Me asombra y me admira ver a esos «magos de la quietud» que se pasan horas en la misma postura, sin mover un músculo, interpretando su papel a las mil maravillas, ajenos a lo que sucede a su alrededor. Este Fin de Año, en las Puertas de Murcia de Cartagena, estos dos ejecutivos dejaban a los viandantes con la boca abierta, bouche bée como dicen los franceses. Estos artistas del gesto que son capaces de congelar el tiempo y de parar los relojes me dan una envidia…

Gertrude Käsebier

Gertrude Kasebier: "El hombre rojo" 1903.

Gertrude Käsebier: «El hombre rojo» 1903.

 

Gertrude Kasebier: "Jefe indio" 1901(Jefe Wirling Horse)

Gertrude Käsebier: «Jefe indio», 1901 (Jefe Wirling Horse)

 

Gertrude Kasebier: " Amos two Bulls. Dakota Sioux, 1900

Gertrude Käsebier: » Amos Two Bulls». Dakota Sioux, 1900

 

Gertrude Käsebier  (1852 Iowa- 1934 N,Y.) está considerada la primera fotógrafa americana y la más influyente del pasado siglo. Su primera gran dedicación fue el dibujo y la pintura que abandona por la fotografía perfeccionando su aprendizaje en Europa. Abrió su primer estudio en Manhattan en 1897. Se relacionó profesionalmente con Alfred Stieglitz, quien la incluye como miembro fundador de Photo-Secession, grupo que promovió el pictorialismo y la promoción de la fotografía como expresión artística; publicó regularmente sus fotos en la revista Camera Work editada por Stieglitz y este, en 1906, organiza una gran exposición de ella y de Clarence H, White en su galería 291. El trabajo de esa famosa galería ayudó a elevar la fotografía en Estados Unidos al mismo nivel que la pintura o la escultura. A través de Buffalo Bill consigue poder retratar a los indios que formaban parte de su espectáculo; el resultado son unos retratos llenos de respeto, belleza y dignidad; retratos que se perpetúan durante una década en la que la artista mantiene una relación de amistad con el pueblo sioux. La relación especial de Gertrude con los indígenas se remonta, por otra parte, a su niñez en Colorado. Estos retratos se exhiben hoy y forman parte de la Colección del Museo Nacional de Historia Americana en el Instituto Smithsonian. A Gertude Käsebier se la considera la madre de la fotografía estadounidense.

«El hombre tranquilo» («The quiet man»). John Ford, 1952

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara, Café el hombre tranquilo, Cartagena.

¿Quién no recuerda a Michaeleen Flinn? Fue como encontarme con un amigo. Allí estaba detrás de un cristal, mirándome con su sonrisa burlona y esos ojillos picarones el último día del año. Pensé que toda la magia del cine estaba en ese escaparate. Al lado, un bar lleno a rebosar de gente joven con la copa en la mano, que invadía la calle con su alegría contagiosa. Me pareció oír su pegadiza cancioncilla mientras conducía su carricoche. Barry Fitgerald que así se llamaba, dio  cuerpo y forma  en 1958, a uno de los personajes más entrañables de John Ford mientras se enamoraban John Wayne y Maureen O’Hara, teniendo como telón de fondo una Irlanda entrañable con paisajes bellísimos. ¡La magia del cine, que nos permite entablar amistad con gente de todo el mundo, Fitgerald, Wayne, O’Hara… como de la familia! ¡Homérico!

Que no nos falte…

Foto: Bárbara, "Raices"

Foto: Bárbara, «Raíces». Cartagena.

 

foto: Bárbara. "El mar"

Foto: Bárbara. «El mar», Cartagena.

 

Foto: Bárbara. "Gaviotas"

Foto: Bárbara. «Gaviotas». Cartagena.

 

Que no nos falte el contacto con la naturaleza para no perder el rumbo, salir a respirar el salitre del mar, contemplar asombrados las raíces al aire de los enormes ficus o ver el vuelo de las gaviotas y escuchar su parloteo sobre nuestras cabezas es lo que deseo para este año que empieza; algunos pensarán que no es mucho, pero es lo que Cartagena me ha brindado este fin de año. No obstante, para mí es todo un regalo que no tiene precio…

 

Feliz 2016!

Foto Bárbara

Foto Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Me despido por unos días deseando a todos que el año que se va termine felizmente y que el 2016 entre con buen pie. Que ese rayo de luz que iluminó, por casualidad, esa flor sumida en la oscuridad sea la metáfora que todos necesitamos…

Edward Steichen, figura clave de la fotografía moderna

Edward Steichen: "Retrato de Gloria Swson" , 1924.

Edward Steichen: «Retrato de Gloria Swanson» , 1924.

 

Edward Steichen: "Greta Garbo", 1928

Edward Steichen: «Greta Garbo», 1928

 

Edward Steichen: "Marlene Dietrich, 1931

Edward Steichen: «Marlene Dietrich, 1931

 

Edward Steichen está considerado el mejor fotógrafo de todos los tiempos. Nacido en Luxemburgo, hijo de emigrantes, vivió en N.Y. donde fraguó su prolífica carrera. Junto con Alfred Stieglitz funda la famosa galería «291», donde exponen la obra de los grandes pintores del momento como Picasso, Matise, y también a Cézanne, Toulouse-Lautrec o al escultor Rodin. Desde su cargo de director de Vogue y Vanity Fair marca las pautas de la nueva estética fotográfica y coloca la fotografía al servicio de la moda; son muy conocidas y celebradas las tomas que hiciera a Greta Garbo. Como todos los grandes de la época, la guerra no le fue ajena y como consecuencia inevitable innova, también, la fotografía de guerra. Su primera cámara fue una de las llamadas «detectivescas» de Kodak y fue el primero en experimentar con la técnica a color de los hermanos Lumière. Pero la obra de este genial fotógrafo no solo abarca la moda, sino que tuvo un primer periodo pictorialista que llega hasta la Primera Guerra Mundial con retratos, desnudos y paisajes bellísimos imbuidos de una atmósfera impresionista, un periodo de entreguerras y otro expositivo caracterizado por la organización de grandes muestras de fotografía. Asume la dirección del Departamento de Fotografía del MOMA de N.Y. Desde allí organiza su gran obra, la muestra The Family of Man, en 1955, la única exposición declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Bellísimas estas tres fotografías que no necesitan comentario.