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¿Qué se puede hacer…?

Palacio de los Medici (Florencia) Foto: Bárbara

Manifestación ante el Palacio de los Medici (Florencia) Foto: Bárbara

Gritar y gritar hasta que los tímpanos de los que se hacen los sordos se queden sin sonido.

¿Se pueden controlar las fronteras ante las oleadas de personas que huyen del hambre, de la represión, de la guerra? Ayer la primera medida a nivel europeo era reforzar las fronteras para evitar el mal llamado “efecto llamada” y por otro lado la no aprobación de mayor presupuesto para la ayuda de los también mal denominados “emigrantes”, es decir, seguir con las políticas de los últimos años cuya eficacia ha sido nula; medidas cicateras y nada solidarias. Lo que se está produciendo en el Mediterráneo es una catástrofe de proporciones inhumanas que va ha aumentar de forma exponencial. Ya no es un problema que afecta solo a Europa, incapaz de solucionar o tomar medidas eficaces, tampoco atañe, por lo visto a Naciones Unidas; ¿a quién entonces? Si estamos metidos hasta las cejas en la globalización que nos hace vulnerables, ¿para qué queremos la puñetera globalización, cuando la vida de miles de ciudadanos importa poco o nada? No se toman medidas a nivel global, sino solo cuando las “mafias financieras” lo consideran oportuno y necesitan espoliar nuestros bolsillos; entonces sí, todos somos ciudadanos de un mundo global. Pero ellos, carroñeros ante la tragedia, miran hacia otro lado mientras las mujeres embarazadas tienen que parir en una patera, cuando los niños se ahogan o mueren de hipotermia… ¡qué más da si son negros y hay muchos! Vergüenza. Y horror.

Hace tres años, frente al palacio de los Medici, en Florencia, un grupo se manifestaba contra la tragedia de Lampedusa; no se hizo nada y ahora son miles los condenados, los que se arriesgan a morir en el mar porque en sus países de origen ya están muertos. Vergüenza, vergüenza e impotencia…, pero algo hay que hacer aparte de indignarnos; como poco, salir a las calles y gritar hasta que los tímpanos de los que se hacen los sordos se queden sin sonido.

Ponte Vecchio y Corredor de Vasari desde los Uffizi

 Ponte Vecchio. (Florencia) Foto: Bárbara

Ponte Vecchio. y Corredor de Vasari (Florencia) Foto: Bárbara

 

Ponte Vecchio (Florencia). Foto: Bárbara

 

 

Ponte Vecchio (Florencia). Foto: Bárbara

Ponte Vecchio (Florencia). Foto: Bárbara

 

Ponte Vecchio (Florencia). Foto: Bárbara.

Ponte Vecchio (Florencia). Foto: Bárbara.

 

Cuando el Ponte Vecchio está mas bonito es al atardecer visto desde el Ponte Santa Trinità o desde cualquiera de las orillas; cuando hice las fotos era a mediodía de un día claro y luminoso y puedo asegurar que se veía hermoso. El puente medieval de tres arcos descansa en dos fuertes pilares con forma de proa de barco; fue construido en 1345 siendo el más antiguo de Florencia; y, menos mal, se salvo de los bombardeos durante la II Guerra Mundial. Siempre ha habido talleres y comercios a lo largo del puente, sobre todo de joyería y orfebrería, pero inicialmente había carnicerías, herrerías y curtidores que contaminaban el río; algunos de los talleres medievales más antiguos tienen pequeñas ampliaciones que dan al río siendo sostenidas por puntales de madera llamados sporti.

 

 

Piazza della Santissima Annunziata

Florencia. Foto: Bárbara

Florencia. Foto: Bárbara

 

Detalle. Foto: Bárbara

Detalle. Foto: Bárbara

 

Detalle. Foto: Bárbara

Detalle. Foto: Bárbara

 

Florencia. Foto: Bárbara

Florencia. Foto: Bárbara

 

No lejos del Duomo, en la preciosa Piazza della SS Annunziata, esta fuente seca me encantó, aunque no logré saber quiénes son estos personajes ni su simbolismo; al fondo las singulares arcadas iguales a las del orfanato -enfrente- “Spedale degli Innocenti”, que fue el primer trabajo renacentista de Brunelleschi; los medallones con niños pequeños se incorporaron en 1480 realizados por Andrea della Robbia, según dicen, para inspirar compasión.

Medallones degli Innocenti. Foto: Bárbara

Medallones degli Innocenti. Foto: Bárbara

Florencia: San Lorenzo, la iglesia de los Médicis

S. Lorenzo. Foto: Bárbara

S. Lorenzo. Foto: Bárbara

Florencia, San Lorenzo. Fotos: Bárbara

Florencia, San Lorenzo. Foto: Bárbara

San Lorenzo es la iglesia de los Médicis que fue levantada sobre un templo del año 393 y reestructurada en el siglo XI. Brunelleschi la reconstruyó en estilo renacentista en 1419, aunque la fachada nunca llegó a terminarse. El conjunto de las Chapelle Medicee comprende la Capella dei Principi y su cripta; la Sacristía Nueva, con los sepulcros de los Médicis realizados por Miguel Ángel; y la Sacristía Vieja. En las tumbas Mediceas, las figuras funerarias representan la noche, el día, el alba y el ocaso y estas  se encuentran entre sus grandes obras. La gran cúpula de Buontalenti recuerda la de Brunelleschi en el Duomo.

Este soberbio conjunto alberga un número importante de tesoros artísticos como es la escalera manierista de Miguel Ángel en pietra serena de la biblioteca, así como el techo y los muebles diseñados por él; el enorme fresco del martirio de S. Lorenzo  de Bronzino; los púlpitos de bronce de Donatello…

Púlpito de bronce de Donatello. Foto: Bárbara

Púlpito de bronce de Donatello. Foto: Bárbara

 Aunque Miguel Ángel propuso diversos proyectos para la fachada de S. Lorenzo, nunca llegaron a realizarse. Seis grandes duques están enterrados en la Capella dei Principi. La Sacristía Vieja fue trazada por Brunelleschi y decorada por Donatello. Una sencilla losa de piedra delante del altar mayor cubre la austera tumba de Cosme el Viejo, fundador de la dinastía de los Médicis. Por último, el jardín del claustro está adornado con setos, granados y naranjos. El claustro merece capítulo aparte, hay que tomar aliento y descansar, tomarse un tiempo para asimilar todo lo anterior.

Campanile

Campanile. Foto: Bárbara.

 

 

Al campanario de la plaza del Duomo le han colocado esa bombilla que lejos de estorbar hace bonito…

Campanile. Foto: Bárbara.

A través del cristal

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

¡¡¡Un trocito del Palazzo Vecchio dentro del vaso de cerveza!!! Dudamos pero al final nos lo bebimos… Foto tomada desde la terraza de la cafetería de los Uffizi.

No me había dado cuenta pero si amplían la foto y pinchan en la burbuja de aire que hay en el culo del vaso aparece el frente completo del Palazzo Vecchio con gran nitidez. Voilà.