
Contraportada del libro «Oda a Picasso»
Jean Cocteau es la figura polifacética que abarca, en el primera mitad del siglo pasado, en Francia, la vanguardia en su estado más puro: dibujante, poeta, dramaturgo, cineasta, crítico, escenógrafo… Jean Cocteau conoce a Picasso en 1916 y le dedica su «Oda a Picasso» al año siguiente; durante este año Jean Cocteau le ofrece a Picasso colaborar en el ballet «Parade» con música de Erik Satie. Los tres representan la expresión de las nuevas tendencias artísticas. La admiración entre ellos es mutua y enriquecedora. Cuando se inauguró «Parade» en Les Champs Ellysées, el escándalo fue mayúsculo y el mismo Apollinaire tuvo que cubrir la retirada de sus amigos; este ballet significaba la ruptura con la estética de los ballets rusos; con un argumento audaz, nuevo y los figurines creados por el pintor, la revolución estalla.
«La Oda a Picasso» está dividida en dos partes «El hombre sentado» y «Las musas». El libro, editado por El Barquero en primera edición en 1981 y reeditado en 2003, contiene un retrato a lápiz de Cocteau sentado realizado por Picasso y fechado en Roma en 1917, y otro con uniforme militar, fechado en 1916; por su parte Cocteau, de forma recíproca, hace un dibujo de su amigo, «Picasso en Roma», fechado en 1917 recogido también en esta edición. La traducción y el prólogo, interesantísimo, de esta bonita edición corre a cargo de Cristina Peri Rossi, quien sitúa, centra al lector para que pueda degustar el contenido, a través de la aproximación, a las vanguardias del momento. La contraportada es una fotografía anónima retocada por Cocteau de sí mismo de 1919.