Una imagen refrescante de Denia y su castillo para todos los amantes del mar y para los que este fin de semana se les acaban las vacaciones.
Este es el otro rincón de la Villa de los Médicis que Velázquez pintó en su segundo viaje a Italia, posiblemente motivado por el agradable recuerdo de su estancia de mayo a julio de 1630 en la Villa de los Médicis. Esta obra, un óleo sobre lienzo de 55 x 38 cm., «El mediodía», se encuentra también en el Museo del Prado. Fue pintado al natural y con la técnica propia del impresionismo, se supone que volvió para plasmar la belleza del lugar; fuera de su época, en estos dos paisajes se anticipa casi tres siglos y además se lleva sus propias «fotografías» de Roma…
Éduard Manet dijo: «Solo por ver a Velázquez vale la pena el viaje [ a España]; es el pintor de los pintores. No me ha asombrado, me ha maravillado.»

Velázquez: «Vista del jardín de la Villa Médicis» (La tarde). Óleo sobre lienzo, 48 x 42. Museo del Prado.
Aunque durante mucho tiempo se pensó que «Vista del jardín de la Villa Médicis. en Roma» fue pintada por Velázquez en su primer viaje a Roma debido a que fue entonces cuando se alojó en la Villa Médicis, ahora los investigadores se decantan por datarla sobre 1650 y dar por hecho que la realizó en su segundo viaje a Italia; la pincelada de esos años libre, suelta y en forma de coma es propia de entonces y no de 1630. Los hermosos rincones del jardín los traslada a dos obras de pequeño formato, esta, llamada también «La tarde», y otra, «El mediodía», que son realmente dos estudios al modo impresionista, captando la luz a diversas horas del día; sin embargo, Velázquez mantiene la óptica propia del siglo XVII y su propia técnica; él distingue netamente la forma de los objetos, la atmósfera, el espacio y no los refunde como los impresionistas; pero, al igual que ellos, los pinta al aire libre, algo novedoso y que dota a estos dos paisajes de una frescura inusual; lo que se hacía antes era tomar apuntes, bocetos para luego recrear lo visto en el taller y eso se nota por la falta de naturalismo. Ademas en estos dos trabajos aparecen cuatro personajes apenas esbozados, sugeridos, una nueva forma de representar las figuras, que dejan de tener el protagonismo que anteriormente tenían dentro del paisaje. Por sus pinceladas y el estudio de la luz, Velázquez es considerado por algunos como un adelantado del impresionismo; son obras revolucionarias como el «Paisaje de Toledo» del Greco.
La mirada profunda del gran cronopio, ahí, en este día en el que se cumplen los 100 años de su nacimiento. Como cortazariana y rayuelista, no puedo dejar de pensar en su verbo plagado de sorpresas, de prodigios, de magia. de juego, de incertidumbres y de contrarios; un verbo cubista, iconoclasta, libre de cortapisas, con los puntos … que tanto le gustaban, en los que el pensamiento lo mismo puede ir de acá para allá que de allá para acá, sin fronteras; un verbo universal, un espejo en el que nos miramos cuando queremos sentir la vida de forma efervescente, con las burbujas estallando ante nuestras narices, extasiados ante el surrealismo de lo cotidiano que nos enseña, sorprendidos ante el camino poético que surcaban sus palabras de gran Maestro cuando hablaba… y escribía tal como hablaba o hablaba como escribía, con ese flujo de mar bravío prodigioso.
Hay un documental de Tristán Bauer, patrocinado por el departamento de Cinematografía de Argentina, que es un documento sobre la vida de Cortázar muy bello e interesante, y que incluye fragmentos de la famosa entrevista que le hiciera el periodista Joaquín Soler Serrano; hace dos días lo pasó la 2 de TVE. Dicho queda para los interesados.
La serie de los desnudos azules a la que pertenece esta obra es la consecuencia lógica de la búsqueda del color monocromo, desde los colores planos, en un principio, hasta los fondos integrados mediante el recorte. En el dibujo, el pintor comenzó valorando el papel del negro y el blanco como elementos esenciales, prescindiendo poco a poco del barroquismo de los sombreados o rayados. A partir de los años cuarenta, Matisse hizo sus primeros recortes en hojas tintadas de imprenta; esa técnica se fue depurando hasta que comenzó a utilizarla sobre papeles previamente coloreados a la aguada; lógicamente el resultado fue mucho más gratificante; entre 1952 y 1954 logra la máxima depuración y belleza. En esta serie se ve claramente como el blanco del fondo forma parte esencial, es un elemento más que aporta volumen aéreo. El recorte que generaba formas angulosas se perfeccionó al hacer deslizar de forma continua el filo de la tijera sobre la hoja de papel hasta conseguir captar el movimiento del cuerpo femenino, dotándolas de gran delicadeza.
He buscado durante días las mejores flores y, de entre todas, he preferido estas sencillas de bignonia…
porque la hormiguita, esta noche te contará al oído todas las cosas bonitas que mañana viviremos juntos.
Y luego nos dirá cómo ríen tus ojos llenos de luz de luna… Tres años ya. ¡Va por ti, Noa; en hawaiano, la perfumada!
Hoy es el día grande en Huesca, el día de los lorenzos, el más caluroso del año; cuando hay que tumbarse en el campo con la vista puesta en el cielo para contemplar la caída de las estrellas fugaces y entonces pedir un deseo… Hoy, Lucía cumple años, seguro que por ahí se ve con claridad las trayectorias que dibujan las perseidas en el cielo (este año se ven hasta el día 13). Por aquí estaremos a 40 grados y ese calor sofocante pide a las neuronas un descanso, volveré el 22 si el termómetro ha decidido darnos un respiro. Hasta pronto, entonces.