Primer día del Año Nuevo y a ver como se porta…
Ya queda menos para el nuevo año que ha tenido, supongo que para todos, luces y sombras. Mi deseo sería que este, aún no nato, tenga más luz que otra cosa. Mis mejores deseos para todos y muy especial para los amigos de todo el mundo que hacéis mi ruta diaria cálida y placentera, todo mi agradecimiento y cariño y… a esperar las uvas.
En el Jardín Artístico Nacional del huerto del Cura de Elche se hermanan todo tipo de especies vegetales como estos Phyllostachys Aurea (bambús) con las aspidistras que a sus pies se mecen elásticas: rigidez y movimiento en feliz compañía. El palmeral de Elche fue declarado en el 2000 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
He visto frecuentar, durante estos días, el apartado de gastronomía de este blog, y como se acerca la cena de fin de año ahí va una propuesta que como siempre busco que sea fácil, económica y de dejar con la boca abierta a la familia e invitados. Es uno de esos platos que se ha hecho toda la vida en casa y que proviene del Norte de África. Se tarda poco en prepararlo y si lo dejamos hecho el día anterior el resultado será espectacular, pues el dulzor de las pasas junto con el coñac harán su trabajo lentamente.
Ingredientes: 1 pollo troceado, un buen puñado o dos de pasas (no escatimar) y de almendras peladas (si están fritas y con sal también valen), 2 cebollas grandes, 1 copa de coñac, harina, sal y aceite de oliva.
Salamos los trozos de pollo (que sea de buena calidad es importante) y lo enharinamos; en una cazuela grande los doramos con un poco de aceite de oliva; los retiramos y reservamos. Retiramos de la cazuela el exceso de aceite y rehogamos las cebollas cortadas en palmera no muy grueso. Rehogamos dando vueltas y salamos. Cuando estén blanditas agregamos los trozos de pollo y ponemos el coñac, las pasas y las almendras enteras. Seguimos removiendo y al poco añadimos agua hasta cubrir. Dejamos a fuego medio hasta que el pollo esté hecho y la salsa consistente.
¡Fácil y no hace falta comerse un pavo real!
El plato se puede acompañar de arroz blanco, aunque yo no lo hago por la sencilla razón de que en estas fechas comemos lo que no está escrito y luego vienen las «madres mías» y los kilos de más que nos amargan la cuesta de enero de por sí puñetera.
¡Buen provecho!
Este bello ejemplar de pavo real hembra, nos mira receloso desde su impoluta belleza como diciendo: ¡ojo no estoy disponible para la cazuela! Donde esté un buen besugo… o un pavo de andar por casa, de esos pavos, pavos vulgares…
En estos días festivos cualquier ave se siente vulnerable y con razón.

Picasso: » Mendigos junto al mar». Óleo sobre tabla. 105 x 69. 1903. National Galley Of Art, Washington.
Ya sé que esto no va a ser políticamente correcto, pero estoy enfadada, muy enfadada; no tanto por la Navidad en sí, desde un punto de vista religioso, sino en cómo se gestiona la idea y el despilfarro consiguiente. ¿Cómo es posible que hasta en los ayuntamientos más pequeños, con más de la mitad de la población en paro, se gaste dinero en iluminar las calles y en cabalgatas de medio pelo?; no digo nada sobre los miles y cientos de miles de euros de las grandes ciudades, de las cabalgatas y toneladas de caramelos lanzados, mientras se cierran los comedores escolares porque estamos en vacaciones de Navidad… los niños que no pueden hacer una comida caliente en sus casas, que coman caramelos, que los chupen despacio para que les duren más y así engañar al estómago, y no hablo de Biafra, hablo de este país… ¿De qué Navidad hablamos, de la que deja a los niños sin comer, de ese eufemismo que se han inventado: la pobreza energética, (estos medio comen, pero pasan frío) para no llamar a las cosas por su nombre? Últimamente las cosas no dejan de producir estupor al principio, para después dejar paso al cabreo sin más. Y si los protagonistas de estas fiestas son los niños, démosles una infancia digna. Los ciudadanos tenemos que soportar la corrupción y al tiempo celebrar unas fiestas que carecen de sentido, desde el momento en que tenemos los índices de pobreza más altos de la Unión Europea. Me niego a seguir esta broma de falsa felicidad festivalera. ¿Qué pasaría si a los Reyes Magos los descabalgáramos y llegasen como lo que eran, magos y no reyes de nada y se postraran en un portal humilde…? Quizás entonces la idea de la Navidad se correspondería con la realidad.
Unos ejemplos sobre el despilfarro (Publico.es)
945.716 €, subvención a la cafetería del congreso para comidas y bebidas de todo el personal
Gastos de limpieza: 1.400.000 más 60.000 en productos de limpieza.
1000 € para café, solo para los taquígrafos los días que se prolongan los plenos.
67.500 € en los desplazamientos gratuitos de los diputados por toda España; cada parlamentario toca a más de 22.000 €.
875.000 € en gastos de servicio de Radio-Taxi.
180.000 en los transportes de los miembros de la Mesa y tarjetas de aparcamiento.
En resumen, para facilitar la movilidad de los diputados, 7.805.000.
Y… 600.000 € en telefonía fija y móvil que les facilita la cámara.
Hoy hace 25 años de la muerte de Samuel Beckett, novelista, dramaturgo, crítico, poeta. El que fuera secretario de Joyce y su hombre de confianza durante años recibió el Premio Nobel en el año 1969, renunciando a la dotación del mismo. Dos hombres que marcaron con su obra la literatura del siglo XX. En 1945 recibe de parte del gobierno francés la cruz de guerra por su labor en la resistencia; el matrimonio Beckett se había refugiado en la Provenza huyendo de los nazis; la zona del Luberon fue desde donde instigó a los alemanes. En el sendero que conduce a su casa, crecen iris silvestres…
Como recuerdo y homenaje este poema de su «Obra poética completa». Edición y traducción y notas de Jenaro Talens. Edición Hiperión, trilingüe inglés, francés y castellano.
muerta entre
sus moscas muertas
un soplo de aire
mece a la araña
morte parmi
ses mouches mortes
un souffle coulis
berce l’araignée
De su libro Mirlitonnades (1976-78)
p
Este puede ser un entrante diferente para estos días de fiestas y comilonas. De aspecto muy navideño por su colorido y de sabor excelente tiene además la ventaja de ser ligero y lleno de vitaminas. A mí me gusta mucho hacerla en verano pues no deja de ser una especie de gazpacho de remolacha.
Ingredientes para cuatro comensales: 1 paquete de remolachas ya cocidas, 1 kilo de tomates más bien maduros, 1/2 cebolla, nata, aceite, vinagre y sal, alguna hoja fresca para adornar, apio por ejemplo.
Escaldamos los tomates y los pelamos; troceamos las remolachas y batimos con la la batidora junto con los tomates y la cebolla; para aligerarla un poco podemos añadir algo de agua (1/2 vaso o menos). Aliñamos al gusto. Es suficiente un poquito de nata para adornar.
Esta obra fue creada en el año 1905, en París. La bella modelo romana se llamaba Benedetta y fue la mujer del pintor catalán Ricardo Canals y asimismo modelo de Degas y de Paul-Albert Bartholomé para su conocida obra «Monumento a los muertos», hoy en le Père-Lachaise. Picasso ese año cambia ya los tonos fríos de la época azul y entra de lleno en la época rosa con el cuadro «El actor». Instalado en el Bateau-Lavoir, conoce a Apollinaire, quien se convierte en su mayor defensor y en la voz de las vanguardias; la fina sensibilidad de Apollinaire le permite discernir el «arte» entre todo lo que se estaba gestando en los distintos talleres. En abril de este año publica el critico y poeta un artículo en la «Revue Immoraliste» de París «Picasso, peintre et dessinateur» y en mayo, en la revista «La plume», «Les jeunes: Picasso peintre». Fue 1905 un buen año para el pintor, expone en la galería Serrurier y, lo que será decisivo, conoce y entabla amistad con los hermanos Stein, Leo y Gertrude; ella sera una auténtica mecenas para él. Ese mismo año en casa de los Stein conoce a Matisse, al que llegará a considerar el único pintor capaz de sucederle.
El cuadro en cuestión es, a mi modo de entender, una hermosa proyección de la belleza objetiva; Picasso llega a hastiarse de la emotividad, del sentimiento de la etapa anterior y abandona lo anecdótico; quiere sujetarse a lo que ve, pero idealizándolo a su pesar; reniega del exceso de romanticismo de la etapa azul, de la que decía que era: «solo sentimiento». Lo que sucede es que el pintor amplia su visión y su inconformismo le lleva a necesitar dar otro paso… y otro y otro sin cesar. Bellísimo retrato con esos tonos cálidos que contrastan con el blanco marmóreo de la piel. La simplificación magistral me conmueve.
De la serie «Negro sobre Blanco». Hartung y las tintas orientales son fuentes de inspiración después de temporadas donde el color impera y se impone; después como una purificación de los sentidos vuelvo a la simplificación o eso intento, a veces, con más o menos acierto.