La Venus de Arles

La Venus de Arles. Museo del Louvre

La Venus de Arles. Museo del Louvre

Esta bella Afrodita, conocida como La Venus de Arles, fue encontrada entre las ruinas de Arrelatum, fundada por César en el 46; esta antigua ciudad romana (hoy Arles) fue uno de los centros más importantes del mundo romano occidental. Se asemeja a la Venus de Milo y, a pesar de su comedida belleza arcaizante, tiene ya el movimiento de Praxiteles, por ello se la suele datar hacia el 350. Los labios entreabiertos, los grandes ojos vacíos, la frente amplia y la inclinación de la cabeza hacia un lado le confieren un aire  dulce y melancólico. En el hermoso y moderno Museo Departamental de Arles Antiguo se encuentra este bello busto de una Afrodita; se echa de menos una copia o reproducción de la de Arles.

La Venus de Arles. Copia

Busto de una Afrodita. Musée Départamental de Arles Antique. Foto: Bárbara

Palazzo Vecchio

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

El Palazzo Vecchio visto desde la Piazza della Signoria y desde la  terraza de la cafetería de los Uffizi. Allí me gustaría estar tomándome una cerveza bien fría, observando los escudos y el de la flor de Lis, emblema de los Medici, que se encuentra por toda Florencia; Margarita de Medici lo introdujo en Francia y desde entonces es más francés que el Sena, así son las cosas y allí se quedó como emblema real.

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Y aunque uno tenga las ganas de dar el salto y tocar la cúpula del Duomo,  tan a mano, como que no te dejan…

 

Última hora, en A Coruña con Anxo Carracedo

Esta tarde videoconferencia con los alumnos blogueros de Anxo Carrecedo, un bloquero al que admiro por su verbo fácil y su palabra bien escrita. Mi agradecimiento desde aquí por el rato tan agradable que me han hecho pasar y por dejarme participar en esta experiencia de fin de curso. Todo un honor y un placer que agradezco enormemente. Un blog, el de Anxo, que no hay que perderse.

Última hora: El triunfo de Remedios Varo

La noticia dice literalmente:»Remedios Varo se merienda al gran Diego Rivera»; aparecía hoy en eldiario.es, sección feminismo. El suceso, que arrancó aplausos entre los espectadores de la subasta de Christie’s en N.Y.,  fue la suma que el cuadro de Varo consiguió, alrededor de tres millones de euros (3,3 millones de dólares) superando en tres veces el cuadro de Diego Rivera y el de Wifredo Lam. La subasta era de pintores surrealistas latinoamericanos; sin embargo, el famoso muralista mexicano, a mi entender y hasta donde llego, no se le puede considerar un pintor surrealista, a no ser que los entendidos digan otra cosa. Dicho lo cual celebro enormemente este triunfo que ha tenido la obra reproducida no hace mucho aquí en la Estirga Burlona: «Vampiros vegetarianos». La obra, absolutamente genial y divertida donde las haya, muestra a tres vampiros vegetarianos, sentados a la mesa y sorbiendo «sangre vegetal» con pajitas de rojos tomates y sandías, mientras uno de ellos sujeta a una gallina con cuatro patas con una cuerda y otro tiene atada a otra a la pata de su taburete. Esto me recuerda que Leonardo da Vinci narra como en los festines florentinos se ataban conejos para que los convidados se limpiaran la grasa de las manos en su piel, por lo que el gran genio tuvo que inventar también las servilletas.

¡Enhorabuena a Remedios Varo, allá donde esté! Despacio, pero avanzamos.

Remedios Varo:

Remedios Varo: «Vampiros vegetarianos»

Gustave Moreau, «Orfeo»

Gustave Moreau: "Orfeo". Museo del Louvre.

Gustave Moreau: «Orfeo». 1895.  Óleo sobre lienzo, 154 x 100. Museo d’Orsay (París)

 

Este «Orfeo» o «Joven tracia llevando la cabeza de Orfeo» de Gustave Moreau contiene todo el misterio y la emoción de la pintura simbolista. Moreau, pintor francés nacido en París en 1826 y fallecido en 1898, está considerado como el pintor prerrafaelita francés que como ellos vuelve sus ojos a las leyendas antiguas, a los temas bíblicos y mitológicos; de su paleta destacan los brillos dorados y su peculiar sentido del color, como buen conocedor de Miguel Ángel y Mantegna, con un acabado minucioso propio de un miniaturista.

Según el poeta Ovidio, Orfeo muere descuartizado a manos de las mujeres de Tracia, que no le perdonan que, tras su descenso a los infiernos en busca de su mujer Eurídice, pasara años sin querer trato con ellas. Se cuenta que, aun separada del cuerpo, la cabeza siguió cantando. En el cuadro, la cabeza reposa sobre la lira, de ahí la expresión de tristeza del rostro de la joven que la recoge. Esta hermosa obra de Moreau estuvo con anterioridad en el Museo del Louvre.

Ensalada de zanahoria

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

La ensalada de zanahoria con bastante perejil es una ensalada que encanta a los parisinos; aunque simple, es perfecta por la vitamina C del perejil y todas las bondades del caroteno.  Yo le añado unas pipas de calabaza y unas algas dulse (palmaria palmata) que contienen yodo, fósforo, magnesio calcio y zinc; en caso de no encontrar la dulse, la lechuga de mar también es fenomenal. En grandes superficies y en tiendas especializadas se venden los paquetes de algas deshidratadas. Es una ensalada genial para este tiempo y para todo el verano; más sana imposible.

Ingredientes: Zanahorias, un puñado de algas deshidratadas, un manojo de perejil, pipas de calabaza peladas, aceite de oliva, vinagre de manzana, sal y pimienta, un poco de zumo de limón.

Aunque venden la zanahoria ya cortada, prefiero cortarlas en cintas con un pelador; en un bol con agua ponemos el puñado de algas para que se hidraten (cinco minutos en este caso). Picamos  el perejil. Escurrimos las algas y en una ensaladera mezclamos todos los ingredientes y aliñamos. Suelo dejarla preparada en la nevera y la aliño en el momento.

En la Piazza della Signoria…

Foto: Bárbara

El rapto de las sabinas de Giambologna. Foto: Aurelio Serrano Ortiz

Foto: Bárbara

Hércules y Caco de Bandinelli. Foto: Bárbara

En la Piazza della Signoria de Florencia, la escultura de Bandinelli acoge siempre a las palomas.

En la Loggia dei Lanzi, que toma su nombre de los lanceros, guardia personal de Cosme I, diseñada por Orcagna, «El rapto de las sabinas» de Giambologna de 1583 nos admira por los pliegues de la tela, por la admirable disposición de los volúmenes y «el barroquismo» de las formas.

Giacometti, escultor II. La soledad del individuo

Giacometti: Mujer grande II. 1960. Kunsthaus, Zurich.

Giacometti: Mujer grande II. 1960. Kunsthaus, Zürich.

 

Giacometti:  "La Crairière". 1950. 59 x65 x 52 cm.

Giacometti: «La Crairière». 1950. 59 x65 x 52 cm.

 

El gran dibujante que busca el realismo de la figura y su relación con su entorno hicieron que Giacometti, a pesar de poseer todas las cualidades precisas, después de finalizar su aprendizaje con Bourdelle en París, abandonara la figuración por considerarse incapaz de expresar lo que quería. El arte de Giacometti es el resultado de esa obsesión a la que finalmente consiguió dar forma de manera magistral; cualquier proceso creativo lleva su tiempo y la decepción que sentía le hizo realizar incursiones en el cubismo, y dar forma a esculturas-objeto, en las cuales se puede ver la influencia de Arp. En los años 30, Breton y Dalí lo introducen en el círculo surrealista, que abandona cinco años más tarde cuando decide volver a la representación figurativa y tras cometer la «aberración» de realizar trabajos decorativos, actos ambos que los surrealistas no podían consentir. Su obsesión volvía con más fuerza, el dibujo, el modelado, la pintura del natural serían las vías que le llevarían al camino, esta vez definitivo, del realismo. Giacometti no busca el parecido; a través de la reducción y del esquematismo nos habla de la soledad del hombre contemporáneo, y establece un diálogo con los filósofos existencialistas; es un hombre de su tiempo que enraíza y siente también las angustias del individuo como ente social, en su acción creativa. Su amistad con Sartre y Simone de Beauvoir fue un intercambio  más que fructífero.