Llevo todo el día fuera de casa y cuando me doy cuenta de que ayer fue el aniversario… treinta años de la muerte del maestro y que, sumado a hoy, hacen treinta años y un día… pienso que es como una condena. ¡Caray, sí, como una condena! Y su ausencia física es terrible para los rayuelistas de todo el mundo, para los cortazarianos, cronopios, famas y demás animales de una raza que tiene el absurdo y la realidad a ras del suelo, como la más mágica de las realidades. El gran Julio lo sabía, sabía con certeza lo que algunos podían intuir en sueños, pero él solo LO SABÍA. ¡CÓMO ME HUBIERA GUSTADO ESTAR AYER subiendo por el camino donde el ángel luciferino de la rotonda nos confunde, y saludar al cuervo que vigila sus rutas en autopistas o no! Y, sentada sobre la lápida, fumar un gaulois mirando al fondo la torre de Montparnasse altiva y terca en un barrio donde el mejor couscous se celebra cotidianamente. Y le hubiera dejado un tiket de metro, unos cigarrillos y un solo de Johnny Carter tapado con la manta, tiritando en su piso miserable de la rue Lagrange. Y después volver, despacio, bajo la lluvia y el frío, como aquel doce de febrero, teniendo como acompañantes a LAS FAMAS, que son alocadas, y la LOS CRONOPIOS, revelados en un concierto como si fueran sus herederos universales. ¡El frío de ese día y la lluvia que nos repiquetea como entonces… sobre sus palabras!
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Reflejos VI
Reflejos V
Reflejos IV
Reflejos III
Nuevos reflejos de troncos de árboles que se sumergen en el agua sin ánimo de competir, solo de ser, habitar el agua; en el agua «son» de otra manera, más libres quizás, como sin ataduras en la tierra… En el agua son como pájaros estremecidos o como el vuelo rápido que, de tan rápido, queda congelado en la retina.
Foto: Bárbara.
Reflejos II
Última hora : Feliz Navidad
Se cierra casi el año. En el balance mundial no ha sido bueno. Estamos ya en fechas casi navideñas y en estos días vivo la contradicción alegría-tristeza que sufre mucha gente. Para todos mis mejores deseos de paz y felicidad, pero cada vez se me encoge más el corazón por los miles de refugiados que viven en los campamentos del Líbano, de Turquía, de Jordania… pienso en la devastación de Filipinas, en Haití… y en la precariedad de millones de europeos. Cuesta pensar en un lugar caliente, limpio, donde la gente se sienta alrededor de una mesa cantando villancicos… cuesta pensar que no pasa nada y aun así : FELIZ NAVIDAD.
Reflejos I
Comer en Florencia III. Trippa alla Fiorentina
No quería irme de Florencia sin probar uno de los platos más típicos de la cocina regional y que sin embargo nos iban diciendo que se hacía menos porque los turistas no lo pedían ; me refiero a la trippa con judías blancas. A los florentinos se les conoce como los «comedores de judías». Como defensora de la dieta mediterránea, las legumbres me encantan, así como los guisos de cuchara. En España tenemos algo parecido, los callos a la madrileña, con la salvedad de que en vez de judías utilizan garbanzos, además de tocino, chorizo y morcilla. La trippa es el estómago de la vaca troceado, lo que nosotros llamamos callos. Por fin en el Ristorante Lorenzo de Medici pude, pudimos probar un guiso realmente delicioso sin grasa ninguna y sin picante, aunque podría llevarlo perfectamente. Un plato recio, muy sano y energético para poder seguir recorriendo la ciudad con fuerzas renovadas. En el Ristorante Lorenzo de Medici probamos también los crostini toscanos de fegato, unas tostadas con una pasta a base de hígado con tápenas muy típico y realmente bueno. Reconozco que estas recetas no son aptas para aquellos que no les guste la casquería. Los dos restaurantes con el mismo nombre suelen estar a rebosar de gente, sobre todo italianos, lo que dice mucho de su calidad. Relación calidad precio, también muy buena. Ristorante Lorenzo de Medici , via Frà Bartolomeo, 5, Firenze.
El haz y el envés
Sé que me estoy poniendo muy pesada con el otoño y no lo puedo evitar; los amigos que viven en otras latitudes, Suecia, Dinamarca, Noruega…, con una naturaleza espléndida, que disfrutan de bosques, de lagos, lagunas, de espacios verdes donde la abundancia de agua hace brotar la vida en cualquier rincón, igual no entienden que los que vivimos en el sureste de este país, donde el desierto va ganando terreno desde hace décadas por la falta de agua, de lluvias que no llegan por culpa del cambio climático y de otros factores medioambientales… amén de políticas poco previsoras. En fin, lo que quiero decir es que, cuando el otoño se reduce a unos pocos días y una se encuentra en el noroeste de nuestra región, un lugar donde la caída de las hojas es así y se comportan como si esta estación durara lo que debe durar… no puedo dejar de extasiarme ante un río que nace y comienza a andar con una belleza de otras latitudes. ¡Pero que es de aquí y me sorprende como un milagro!









