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Un cementerio diferente de perros y gatos

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

 

El lunes, paseando por la finca de unos amigos, me encontré bajo unos árboles un rincón donde los vecinos habían estado enterrando a sus perros y a sus gatos. El terreno, en alto, dominaba el hermoso paisaje de un valle roturado en verdes que se extendía hasta la sierra; el día era caluroso y cambiante, el cielo limpio y despejado; a lo largo del día las nubes se cerraron descargando una tormenta primaveral corta e intensa que aligeró la atmósfera para potenciar un atardecer radiante donde el sol se acurrucó en el horizonte… En medio de estos vaivenes atmosféricos fui haciendo fotos de las distintas tumbas con el nombre de sus habitantes, de los carteles dibujados por sus seres queridos, y pensé en el cariño incondicional de los perros y de los gatos y de que ellos compartían en paz esa atalaya de la concordia… Y también pensé que ya me gustaría a mí disfrutar de esta vista por todos los siempres…

Lobo lunar

 

 

 

Mientras la abuela se moría de aburrimiento en la cama, Lobo lunar intentaba silbar juntando los labios, pusch, ssiff, schif.. ; el viento ululaba, uh, uh, uh…; Tambor el conejo golpeaba la txalaparta, pam pam pam…; Verde, la rana, croaba, croa, croa, croa…;  Grio, el grillo, cri, cri, cri… en el regazo de Caperucita que seguía el compás  con el pie. Lobo alzó la batuta y la orquesta dejó de afinar; comenzaba el concierto en clave de sol más o menos así;  croacricricri uhuh crischifpampam croacripampampam croacricripampamschif schif…

¡Basta! -gritó la abuela. Fue lo último que dijo.

Caracola, caracola

Caracola en reposo. Foto: Bárbara.

Caracola en reposo. Foto: Bárbara.

 

 

Después del baile, el reposo… sueña la caracola; mas perdido el mar y la arena solo le queda el azul del cielo y los ecos que proyecta hasta el infinito…

 

Lobo lunar en París

El circular armónico de la tortuga le irritó y la fustigó con ortigas furiosas o la instigó furiosamente, que daba igual; ella circulaba místicamente alrededor de la marquesina del Metropolitano: bajar no podía, luego, subir tampoco. Lobo lunar fascinado por la polifonía de lo imposible oyó el órgano de catedral y el escalofrío metálico de la luna; sintió en su cabeza un disparo como el latigazo de un metrónomo y la fustigó y la instigó hasta verla girar y girar circulando boca arriba por la línea siete dirección La Courneuve.

El baile de la caracola

El baile de la caracola. Foto: Bárbara.

El baile de la caracola. Foto: Bárbara.

Bailar, bailar en tierra, que se sepa no lo hacen… pero en el mar… qué sabemos nosotros del flujo y el reflujo de las mareas, de la simple ola traviesa y juguetona; me gusta pensar que el inquilino se lo pasó bien imitando a Fred Astaire y a Ginger Rogers…

Caracola

Caracola. Foto: Bárbara.

Caracola. Foto: Bárbara.

Me gustan los caracoles, las caracolas, las escupiñas grabadas, las lapas… la malacología, las casas sin precio en la especulación inmobiliaria… esas casas diseñadas por la naturaleza y que el gran Gaudi estudió con reverencia de quién ama la belleza sin artificio.

Caracoles II

Caracoles. Foto: Bárbara

Caracoles. Foto: Bárbara

 

Hay formas y proporciones que se repiten en la naturaleza. Cuando observamos la perfección de las espirales que estructuran la forma del caracol nos maravilla que ese prodigio se repita. Y es la llamada espiral áurea la que da forma a los caracoles añadiendo cámaras de mayor tamaño cada vez, pero siempre de igual forma. La tal famosa espiral áurea es llamada también de Durero o logarítmica. Cuando después de un día de lluvia uno se va al campo a buscar caracoles y los encuentra tan felices y contentos me viene a la memoria Pitágoras y también  Arquímedes, que tiene su propia espiral, así llamada, y que es la de la tela de araña, pero con la salvedad de que en la suya las espiras se mantienen constantes. Moraleja: no salga a pasear al campo a tontas y a locas, párese a pensar cuando vea un caracol y contemple su perfecta estructura y, si se topa con una araña, verá que nunca tejen extrañas telas, siempre las hacen siguiendo la espiral de Arquímedes… También párese a reflexionar en la teoría del número Φ: aquellos sabios tenían mucha razón… en tantas cosas.

Caracoles

Caracoles. Foto: Bárbara

Caracoles. Foto: Bárbara

Encuentro a los caracoles apasionantes, lentos, sin prisa y como precursores de las caravanas, unos adelantados en la vida campista. He tenido una especie de terrario y me encantaba observarlos, alimentarlos y ver como pasaban el tiempo, pero de eso hace lustros. Ahora me conformo con coleccionar sus conchas y mirarlas con nostalgia…

Lobo Lunar

 

Voraces los corderos sobre zancos insaciables, balsámicos pasos que avanzan alrededor de la última llama azul. Por zonas desérticas, senos de leche en la Vía Láctea, acompañan el cadalso furtivo; circunspecto en la danza, Lobo Lunar sorteaba las flechas envenenadas.

Una perra que monta a caballo

"Nona montando a caballo"". Foto: Bárbara.

«Nona montando a caballo»». Foto: Bárbara.

La perra se llama Nona y la tenemos en casa porque un día, cuando solo tenía tres meses, la tiraron desde un coche metida en una caja de zapatos. No comprendo a los que abandonan a un animal, aunque no sea una belleza como en este caso. Tuvimos otra perrita que vivió 17 años, era muy cariñosa, pero esta se lleva la palma, es super mimosa y lista como solo son los perros sin raza conocida; es tan inteligente que  tiene esta habilidad y otras muchas, pero de las cuales no tengo testimonio gráfico. Hoy, por casualidad, me he encontrado la foto y, aunque no es buena, no he podido vencer la tentación de ponerla en el blog.