
Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara
Estando en Barcelona no puedo dejar de hacer una visita al mercado de la Boquería, cada una tiene sus debilidades. Si los puestos de frutas son un derroche de color por la variedad, hay otros, como el de la primera foto, que se especializan en setas y en rovellons, que es otra debilidad que reconozco; en otros el marisco y las mallas de caracoles perfectamente colgadas y alineadas, según la variedad de que se trate, ponen en marcha mis papilas gustativas y entonces lo mejor es pararse en cualquiera de los bares y tomarse, por ejemplo, unas patas de calamar rebozados con una cerveza; de entre todos El Pinocho es el rey, y su bondad se nota por la clientela que espera pacientemente poder coger un puesto en la barra; si no quieren esperar, cualquier otro tiene una variedad de tapas que satisfacen al más exigente.