Archivos

Claustro de S. Lorenzo

Claustro de S. Lorenzo. Foto: Bárbara.

Claustro de S. Lorenzo. Foto: Bárbara.

Como estamos ya a viernes muchos intentan desconectar de la rutina y del estrés, para ello la serenidad de las formas de un claustro con un canto gregoriano de música de fondo, la lectura sosegada o la simple contemplación de una ermita en mitad de campo pueden ser opciones para hacer algo distinto que nos permitan experimentar un relaxing (¡gracias, Ana Botella!) espiritual.

Claustro de S. Lorenzo. Foto: Bárbara.

Claustro de S. Lorenzo. Foto: Bárbara.

Aviso a navegantes

 "Llamador". Foto: Bárbara.

«Llamador». Foto: Bárbara.

Esta vez se me ocurre que nada mejor que un llamador florentino, así de espectacular, para avisar a los lectores que he empezado a colgar un cuento nuevo que lleva por título: «Nostradamus y el oficio de relojero»,  ambientado en la Provenza y dedicado al maestro Cortázar que la disfrutó.

Por las calles II

Señal de tráfico. Foto: Bárbara

Señal de tráfico. Foto: Bárbara

Por lo visto las señales que tanto me gustaron en Florencia son obra del artista Clet Abraham, que se dedica en sus paseos en bicicleta a transformarlas para lanzar un mensaje crítico contra las leyes que limitan la libertad de expresión (según su criterio); y en su rodar por las ciudades más importantes, como París, Florencia, Barcelona, ha ido transformando el aspecto de las señales urbanas en señales de amor, un cristo crucificado, una raspa de pez…  Le bastan unos segundos para realizar los cambios. Lo que desconozco es si le han multado en caso de haber sido pillado «In fraganti» . Cuando vi esta señal pensé : qué majos son los italianos, que ponen dirección obligatoria, pero sintiéndolo mucho y con el corazón «partío», como dicen en Andalucía. ¡Claro que entonces no sabía que era una cosa del señor Abraham; de todas maneras Florencia  me ha dejado el corazón partío y una mitad se me ha quedado allí, que la otra la tengo en la douce France do mora la Estirga (ella lo sabe y de momento no se queja).
Debo dar las gracias a Clet Abraham porque disfruté mucho descubriendo sus señales y decirle que estoy con él cuando opina que el arte debe interactuar con la gente de la calle, que debe tener presencia en las calles, aunque todo lo que se nos vende como «arte en la calle» no lo sea.

La cúpula de la basílica de San Lorenzo

Cúpula de la basílica de San Lorenzo. Foto: Bárbara.

Cúpula de la basílica de San Lorenzo. Foto: Bárbara.

El trazado de las grandes ciudades modernas con sus amplias avenidas, sin dejar de tener su encanto, nos impide el sobresalto infantil que nos deja con la boca abierta tal como sucede cuando se pasea por un entramado de callejuelas medievales en las que, de pronto, se nos viene encima una cúpula como esta de la basílica de San Lorenzo; la desproporción nos apabulla y nos empequeñece al tiempo que pensamos: ¡qué grandes los Medicis!

Hotel Paris

Hotel Paris. Foto: Bárbara

Hotel Paris. Foto: Bárbara

En el centro antiguo de Florencia hay un número importante de hoteles ubicados en antiguos palacetes con un encanto extraordinario. El hotel Paris situado en la via dei Banchi ocupa enteramente el Palacio Venturi, antiguamente palacio Doni, y una parte del palacio Mondragone. La vía se construyó para unir el barrio de San Giovanni (Duomo) y el de Santa Maria Novella, y se terminó en 1324. Desde el hotel se divisa la cúpula del Duomo, muy cerca se encuentran Santa María Magiore, La Basílica de San Lorenzo con su mercadillo popular en las calles adyacentes y la Capilla Medicea.

El hotel Paris cuenta con una bonita terraza para desayunar con buen tiempo y un comedor con unos techos abovedados con frescos muy interesantes.

Hotel Paris. Foto: Bárbara

Hotel Paris. Foto: Bárbara

Giotto

Giotto. Foto: Bárbara.

Giotto. Foto: Bárbara.

Hace días que estaba queriendo traer aquí la escultura de Giotto que nos mira con gesto adusto desde la galería exterior de los Uffizi. Su cuerpo robusto, asentado sobre piernas contundentes, lo anclan al mundo venidero para recordarnos que su pintura abrió y dotó el gesto, la expresión, al rostro humano; y que, además, en su mano sostiene los planos de la primera planta del Campanile del Duomo… Si alguien ama al Giotto esa soy yo, a pesar de esa minifalda con flores tan renacentista…

Palazzo Vecchio (patio interior)

Palazzo Vecchio. Foto: Bárbara.

Palazzo Vecchio. Foto: Bárbara.

La belleza de las columnas del patio interior me sorprendieron; no conocía el Palazzo Vecchio por dentro y es tan extraño llegar a sorprenderse de verdad, cuando toda Florencia está filmada, fotografíada, reproducida y la hemos visto tantas veces a través de todos los medios…

El Corredor de Vasari y el Ponte Vecchio

Ponte vecchio y el Corredor de Vasari. Foto:  Bárbara.

Ponte Vecchio y el Corredor de Vasari. Foto: Bárbara.

Las vistas desde las galerías de los Uffizi son magníficas: el Arno duplica los puentes y una se imagina figuras emboscadas pasando desde el Palacio Vecchio hasta el Oltrarno  gracias al corredor de Vasari, sin pisar la calle. Esa genial idea de Cosme I del pasadizo aéreo para desplazarse hasta el palacio Pitti sin ser visto da alas a mi  imaginación, que siempre identifica el esplendor de la Florencia de los Medici con las intrigas, los venenos, las dagas y las conspiraciones… Pero con esta luz, en este día radiante, es tonto no dejarse llevar por lo que la retina fija en la memoria para siempre.

El Perseo

Perseo de Cellini. Foto: Bárbara.

Perseo de Cellini ( detalle) Foto: Bárbara.

El Perseo de B. Cellini me deja sin respiración ¿Cómo se puede dar vida, latido a los músculos, sangre a las venas, tensión a las arterias a un cuerpo sin músculos, sin flujos, sin tensión, sin arterias? Benvenuto Cellini lo hizo en este Perseo que exhibe  triunfante la cabeza cortada de la Medusa. Es el bronce más bello y perfecto que nunca he visto, y aunque rodeado de esculturas, próximo incluso a la réplica del David de Miguel Ángel en la plaza de la Signoria, él hace que se eclipse todo lo demás,

Perseo.Foto: Bárbara

Perseo.Foto: Bárbara

Por las calles

Dirección prohibida. Foto: Aurelio Serrano Ortiz.

Dirección prohibida. Foto: Aurelio Serrano Ortiz.

Por las calles con historia de Florencia, se encuentran joyas sin valor como curiosos picaportes, entradas de carruajes, flores de lis en los sitios más insospechados, buzones del siglo pasado y entre inventos antiguos y nuevos las señales de tráfico más ingeniosas y divertidas como esta, en la que el guardia te prohíbe el paso, pero eso sí, con amor.