Archivos

Banqueros de la UE

Cristo cargando la cruz. El Bosco (fragmento)

Satisfacción entre los banqueros europeos por los miles de millones que les ha concedido el BCE.

Les Carnets de Cuisine de Monet

«Nature morte au melon». Monet, 1876. Museo Gulbenkian.

Vivir en Giverny para un amante de la naturaleza y para un pintor debía ser un sueño. A partir de 1883 Monet y Alice Hoschede, su segunda mujer, y sus ocho hijos se instalan en la casa de Giverny. Desde ese momento la casa, la desviación del afluente del Sena que consiguió a fin de construir su estanque, el huerto y la granja constituyen la otra «obra» del pintor. Las comidas al aire libre y las que se celebraban en el comedor amarillo, decorado con estampas japonesas, formaban parte de un ritual doméstico y de un estilo de vida.   La lista de visitantes es interminable: Cézanne, Pizarro. Renoir, John S. Sargent, Bherte Morisot, Degas, Rodin, el mismo Clemenceau, Durant.Ruel, Sacha Guitry, Gallimard, Charpentier…  Pintores, políticos, editores se reunían para degustar la cocina exquisita de Madame Hoschede; amigos que además dejaban sus recetas como la bullabesa de merluza de Cézanne, la chuleta de cerdo de Sacha Guitry, por poner dos ejemplos. El libro «Les Carnets de Cuisine de Monet», editado por Èditions du Chêne, es un ejemplo de edición preciosista y cuidadosa con unas fofografías de Jean-Bernard Naudin impresionantes. Visitar Giverny en primavera y a principios del otoño es una buena elección; en verano hay demasiados turistas.

Pablo Picasso: el Héroe. (Antoni Tàpies, in memoriam)

«Cabeza de mujer». Boisgeloup, 1931. Museo Picasso. París. Foto: Bárbara,

El recientemente fallecido Antoni Tàpies nos legó además de su obra, su reflexión continua desde 1977 sobre el fenómeno artístico. A través de sus ensayos se nos muestra como un enciclopedista, tal es la magnitud de sus conocimientos, no solo sobre arte vanguardista o conceptual, sino como filósofo o moralista en el sentido que él atribuía al carácter moral del arte; o como defensor del arte como acción y meditación. Recuerdo su primer libro «La práctica del arte» editado por Ariel quincenal, y «El arte contra la estética», también editado por la misma editorial, en junio de 1978. Cito de este último unas líneas del capítulo XII llamado Picasso total: «La autoridad y la potencia de sugestión  que han tenido la obra y el solo nombre de Picasso no son igualadas  por casi ninguna otra gran personalidad del siglo XX. Y no es por azar». Más adelante dice: «Es la razón de la postura política de Picasso y lo que nos la hecho hecho ver tantas veces testimoniando contra la injusticia, contra la barbarie, contra el obscurantismo y la opresión. ¿Es preciso recordar todos «los sueños y las mentiras» que ha combatido, o su agudo dolor ante el Guernica o las matanzas en Corea? La misma razón, además, que le han convertido para todo el mundo en el gran héroe de la Paz, en el gran símbolo de la Libertad».