Les Carnets de Cuisine de Monet

“Nature morte au melon”. Monet, 1876. Museo Gulbenkian.

Vivir en Giverny para un amante de la naturaleza y para un pintor debía ser un sueño. A partir de 1883 Monet y Alice Hoschede, su segunda mujer, y sus ocho hijos se instalan en la casa de Giverny. Desde ese momento la casa, la desviación del afluente del Sena que consiguió a fin de construir su estanque, el huerto y la granja constituyen la otra “obra” del pintor. Las comidas al aire libre y las que se celebraban en el comedor amarillo, decorado con estampas japonesas, formaban parte de un ritual doméstico y de un estilo de vida.   La lista de visitantes es interminable: Cézanne, Pizarro. Renoir, John S. Sargent, Bherte Morisot, Degas, Rodin, el mismo Clemenceau, Durant.Ruel, Sacha Guitry, Gallimard, Charpentier…  Pintores, políticos, editores se reunían para degustar la cocina exquisita de Madame Hoschede; amigos que además dejaban sus recetas como la bullabesa de merluza de Cézanne, la chuleta de cerdo de Sacha Guitry, por poner dos ejemplos. El libro “Les Carnets de Cuisine de Monet”, editado por Èditions du Chêne, es un ejemplo de edición preciosista y cuidadosa con unas fofografías de Jean-Bernard Naudin impresionantes. Visitar Giverny en primavera y a principios del otoño es una buena elección; en verano hay demasiados turistas.

4 pensamientos en “Les Carnets de Cuisine de Monet

  1. Tienes razón, el sitio mérite le détour como decimos por aquí… sin embargo, inconvenientes de la globalización, en cualquier época del año además de los turistas habituales te encuentras a parejas de recién casados chinos que se van allí a hacer las fotos de boda… los mismos que colonizan el Parc Monceau…..si Monet levantase cabeza!!! bueno quién sabe, a lo mejor le resulta divertido, tiene su puntillo…

    a+!!!

  2. ¡Si! Y no hay que olvidarse de las tumbonas comodísimas del jardín del museo Rodin…. no hay forma de pillar una. Todo París para mí mérite le détour y como Giverny no está lejos también lo incluyo y tantos otros…. Me gusta mucho verte por aquí a través de la palabra, espero que lo repitas.

  3. lástima que no llevase hoy cámara de fotos…. el cielo estaba gris parís y al pasar cerca de la tour eiffel la niebla se había comido los últimos dos pisos…. ¡pobres turistas englutidos en una masa gris en su ascenso a la cima!

    • ¡Hola parisina, me hubiera gustado estar ahí con vosotros! Nunca la he visto así y debe ser todo un espectáculo tanto desde fuera como desde dentro (me imagino qué fotos…); cuando por la noche arde a lo bonzo con tantos brillis-brillis me encanta. Es una ventaja que vivas en París y así me cuentas.¡Ce n’est pas du gâteau!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s