Dalí-huevo

Dalí-huevo.

Dalí-huevo.

 

 

Dalí siempre nos sorprende y AÚN NO SIENDO CLARA LA FOTO, HUEVO SÍ ES. Dalí en posición fetal me trae a la memoria  lo que decía sobre sus recuerdos intrauterinos, él: decía: «… me basta con cerrar los ojos, apretarlos con mis puños, y vuelvo a encontrar los colores del purgatorio intrauterino, los del fuego luciferino: el rojo, el naranja, el amarillo de reflejos azulados; una viscosidad de esperma y clara de huevo fosforescente en la que floto como un ángel despojado de su gracia».

Del libro : «Comment on devient Dalí». Opera Mundi, París 1973.

Siguen así de bonitas

foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

A la vuelta de este puente, hoy es festivo aquí, las madreselvas siguen así de bonitas. Y no es que me haya ido a ningún sitio, es que he desconectado para leer, pensar y disfrutar de la gente que quiero… ¡habrá mejor descanso! He jugado con mi chiquitina de casi tres años a coger trozos de luna que saben a chocolate… y, sentadas las dos en el escalón del patio, mirábamos cómo brillaba en el cielo y su cara era el mejor poema que nunca nadie podrá superar, ni yo olvidar… Así sigue junio, esplendido, brillando en unos ojos que ríen de inocente felicidad.

Potaje de alcachofas con garbanzos

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Un plato para vegetarianos muy completo que frío resulta delicioso y que aporta pocas calorías. Soy partidaria de no dejar de hacer recetas sanas a base de legumbres en verano por su aporte en fibra, además de su valor dietético, solo es cuestión de evitar las grasas y complementarlas con verduras variadas.

Ingredientes: 1 bote de garbanzos ya cocidos, alcachofas congeladas, judías verdes congeladas, 1 huevo, 1/2 cebolla, 1/2 puerro, salsa de tomate, 1 diente de ajo, 1 cucharadita de mostaza de Dijon, 1 de cúrcuma, cominos, orégano.

Es tan fácil de hacer que nos ahorra mucho tiempo y trabajo. Hacemos un sofrito con la cebolla, el puerro, el ajo y la salsa de tomate. Lavamos bajo el grifo los garbanzos hasta que no queden restos del líquido de la conserva. Cocemos las judías verdes y las alcachofas por separado y reservamos un poco del líquido de cocer las alcachofas. En una cazuela ponemos el sofrito, los garbanzos y las verduras, añadimos un poco del caldo de las alcachofas, sazonamos con cominos, orégano y agregamos la mostaza y la cúrcuma. Dejamos que den un hervor, bajamos el fuego y mantenemos unos cinco o diez minutos más. Cocemos el huevo y lo picamos por encima; de esta manera el plato dietéticamente resulta completo. Para los vegetarianos que no toman huevos, es prescindible.

Andrea Mantegna: «Cristo muerto»

Andrea Mantegna: Cristo muerto", fragmento. 1474.Pinacoteca di Brera.

Andrea Mantegna:  «Lamentación sobre Cristo muerto». 1474.Pinacoteca di Brera.

Andrea Mantegna nació en la provincia de Padua alrededor de 1431. Siendo aún muy joven entró a trabajar en el taller del maestro Andrea Squarcione; la relación laboral entre ambos terminó en los tribunales. Para el joven aprendiz era fundamental el conocimiento de los artistas florentinos que trabajaban en el Véneto: Donatello, Ucello, Filippo Lippi. El centro del humanismo era Florencia. Mantegna trabajó en Mantua, en la corte de los Gonzaga. Por entonces en la Academia, fundada por Pompeio Leto, el amor por el mundo clásico es la nueva religión.  En los últimos quince años de su vida Mantegna  siguió tratando el tema religioso, pero añadiendo un nuevo elemento, la expresión del dolor. Este temple sobre tabla es un extraordinario escorzo de Cristo muerto donde se expresa todo el dolor según el canon renacentista, pero con un dramatismo nunca antes visto y por ese  alarde en el dominio de la perspectiva y de la anatomía  magistral. En su momento ese realismo tremendo del cuerpo llagado, el color amoratado de la piel escandalizó y sorprendió; esta representación casi escultórica impresionó a Rembrandt. Extraordinario, este Cristo en escorzo; el cuerpo visto desde los pies se acorta de forma tremenda aportando un realismo que se acrecienta además por las escasas notas de color.

 

 

 

 

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Aviso a navegantes

 Foto: Bárbara:  Le Pont-neuf antes de la limpieza,

Foto: Bárbara: Le Pont-neuf antes de la limpieza.

 

Tres nuevos capítulos de mi novela PARÍSombra en donde se narran las andanzas de Niko Sureda por el barrio Latino en busca de su amigo Denis y los sofocos que la familia de Marie Santini, alias «La poche», le provocan a la teniente.

Matisse y el paisaje

Matisse:"Charca de Trivaux"

Matisse: «Charca de Trivaux». 1916.Tate Gallery, London.

Durante el siglo XIX el paisaje fue un género del gusto de los pintores, género que, salvo rara excepciones, durante el siguiente siglo fue abandonado progresivamente. Y así como los impresionistas, amantes de pintar al aire libre, para captar las variaciones de la luz dieron al paisaje sus mejores logros, los precubistas y cubistas  lo fracturan, descomponiéndolo en realidades nuevas que poco tenían que ver con la concepción preciosista y estética anterior. Matisse, sobre 1900, realiza  distintas versiones y en diversos estilos de Notre Dame y el Sena sobre las vistas que tenía desde la ventana de su estudio; una de ellas, «Notre Dame», se encuentra en la Tate Gallery de Londres. Igualmente sabemos por Brassaï  que Picasso realizó desde los muelles del río muchas versiones de la catedral, pero son obras de ejercicio a las que nunca dio mayor importancia. En 1905 Matisse pinta «Paisaje de Collioure», hoy en el Statens Museum for Kunst de Copenhague, en el que el color, de forma definitiva, es el protagonista principal.

Esta obra, diametralmente diferente a la anterior, «Charca de Trivaux», fechada en 1916 o 1917 (Tate Gallery, London), es una delicada y equilibrada composición conseguida por medio de los troncos desnudos y en donde la sensación húmeda del bosque la aportan los colores sobrios fundidos  al crearse una atmósfera sutil en verdes, pardos y azules. Particularmente me gusta mucho, aun no siendo «característica» de Matisse.

Entre los años 1916 y 1917 Matisse pintó diversos paisajes sobre vistas de Meudon muy cerca de Issy. No obstante es la figura y los interiores el objeto sobre los que se desarrolla el grueso de su obra.

Bárbara Carpi: «Bañista» (Europalia 1985. Amberes)

Bárbara Carpi: "Bañista". Foto: Bárbara

Bárbara Carpi: «Bañista». 146 X 114 cm. Foto: Bárbara

El tema de la bañista ha dado en pintura mucho juego, Picasso, Cézanne, Matisse; … y yo caí en la tentación. Este cuadro se expuso en Amberes en una de las exposiciones que se celebraron con ocasión de Europalia 1985. La «Bañista» está realizada sobre lino con técnica mixta e indudablemente con una mirada matissiana de la que no reniego en absoluto, al revés, mi  admiración siempre por su obra. Mi «Bañista», robusta, de amplio perímetro, también rinde homenaje a Rubens, barroco, y más estando en su ciudad adoptiva, Amberes, con su bello puerto por donde llegaban  las nuevas tendencias pictóricas desde Italia.

Así comienza junio…

Foto: Aurelio Serrano Ortiz

Foto: Aurelio Serrano Ortiz

Así, con unas previsiones tormentosas con fuerte aparato eléctrico y en realidad, aquí, esto se traduce en una lluvia finita que deja como muestras estas gotas-perlas sobre las hojas de un rosal casi refractario al agua; así comienza junio en el sudeste en el que el desierto avanza sin que nos demos cuenta, pero sin pausa.

Madreselvas en flor

Llevo días, en estas mañanas de alérgicos estornudos tempraneros, en los que salgo al jardín para comprobar que las abejas existen. Porque hubo un tiempo, no hace mucho, que parecían extinguidas totalmente. Ese cataclismo a nivel mundial ya se venía anunciando desde todas las partes del mundo. Bueno pues cuando las veo libar de flor en flor, me invade una tranquilidad que trasformo en un suspiro de alivio. Y entre estornudo y suspiro me parece escuchar a Carlitos Gardel cantando: «Madreselvas en flor…» con esa voz inconfundible…

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

No he podido dejar de poner el estribillo de la canción que Gardel inmortalizó:

 

Madreselvas en flor que me vieron nacer

y en la vieja pared sorprendieron mi amor

tu humilde caricia es como el cariño

primero y querido que siento por él.

 

Madreselvas en flor que trepándose van

es su abrazo tenaz y dulzón como aquel

si todos los años tus flores renacen

hace que no muera mi primer amor.