Mari Pili es una gallina ponedora que vive en el campo al aire libre. Una expresión tan radiante con esa cresta al viento es el resultado de su estado de ánimo: Mari Pili es feliz. Observen si no la mirada inteligente con que mira a la cámara, escrutando lo que sucede a su alrededor con una viveza que otras en cautividad no tienen. Mari Pili lleva una dieta equilibradísima, se alimenta de todo lo que pilla y de granos de maíz; la he visto correr con sus hermanas y da gozo verla. El cielo sobre el cual se recorta es como su aura de tan bonito, o bien el resultado de su enorme energía. Excuso decir que los huevos que pone Mari Pili son de muchas estrellas Michelin… esos que antes se disfrutaban solo con ver esa yema amarilla, amarilla, prieta, y que con buen pan de pueblo para mojar nos hacía suspirar. ¡Cómo ganaría nuestra calidad de vida si todas las Mari Pilis vivieran Felices en Libertad!
La estupenda foto es obra de la excelente periodista Julia Albaladejo.





















