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El «nuevo Hôtel de Ville», enhorabuena a Anne Hidalgo

L'Hôtel de Ville. Foto: Bárbara.

L’Hôtel de Ville. Foto: Bárbara.

La flamante nueva alcaldesa de París es por primera vez una mujer y además nacida en Cádiz, y por si fuera poco una mujer joven con experiencia en la labor consistorial por haber sido teniente de alcalde del anterior ayuntamiento capitaneado por el también socialista Delanöe. Desde hacía tiempo se rumoreaba sobre la posibilidad de que Anne Hidalgo fuera quien le sustituyera, dado que había sido su mano derecha en la reconocida, por todos, limpieza de cara de la ciudad, lo que había dado un impulso renovador en todos los sentidos. En el ámbito cultural llenaron París de conciertos de música, en los jardines, parques…; recuerdo la fiesta de la música por debajo de todos los puentes del Sena, rumba, salsa, rock que se celebra, creo, por junio o mayo… y todo París baila que te baila… o el cierre de calles céntricas los domingos para poder patinar -familias enteras patinando- y los carriles bici y el poderlas alquilar en cualquier lugar y las exposiciones de fotografías en el Luxemburgo… en fin. ¡Ay, y se me olvidaba que a ellos debemos la playa parisina, una zona acotada por banderolas azules, con tumbonas y duchas para que los ciudadanos y turistas pudieran tomar el sol al lado del Sena…

Enhorabuena a Anne Hidalgo; también, faltaría más, al nuevo primer ministro Valls, nacido en Barcelona. Y me pregunto: ¿será que los buenos políticos españoles están fuera? Porque de los de aquí, pocos se salvan… por no decir ninguno. ¡Ay, si Agustina de Aragón levantara la cabeza!

¡Bromas aparte, estoy muy orgullosa!

Le Louvre y la camioneta blanca

 Le Louvre. Foto: Bárbara

Le Louvre. Foto: Bárbara

Otra foto con camioneta blanca; son una plaga, ya lo he dicho alguna vez, y no respetan ni los museos ni las iglesias, nada. Y ya que no se pueden obviar me dan ganas de hacerlas objetos de mis fotos.

«La Casa Rosa» de Utrillo

"La Casa Rosa" de Utrillo. Foto: Bárbara.

La Casa Rosa, en la actualidad, se conserva como cuando en ella vivió  Utrillo, el pintor de Montmartre por excelencia; famosas y reconocidas son sus telas donde plasmó los rincones del barrio nevados, con fuerte sabor parisino, pertenecientes a su etapa blanca. Fue hijo de Suzane Valadon, una pintora francesa,  y luego reconocido como hijo por un pintor español, Miguel Utrillo. El pintor pertenece a la llamada Escuela de París, comprendida entre el periodo de entre guerras; en ella se incluye a Chagall y a Modigliani, otros dos enamorados de París.

¿Cuántas furgonetas blancas están ahí siempre, donde no deben?

La Casa Rosa. Foto: Bárbara.

La Place du Tertre

Place du Tertre (Montmartre). Foto: Aurelio.

Place du Tertre (Montmartre). Foto: Aurelio.

Típica foto en la Place du Tertre en el corazón de Montmartre, un día de un verano cualquiera… con las gafas de cerca para ver mejor lo que flota en el aire, lo inasible, lo que no se puede tocar, lo que fue y ya no es…

Segundo aniversario

Notre Dame. Foto: Bárbara.

Notre Dame. Foto: Bárbara.

Hace hoy dos años, tal día como hoy, que la Estirga se puso en marcha ¿hacia dónde? Ni ella ni yo lo sabemos de forma muy clara, esa es la verdad; hacia donde el céfiro nos lleve, quizá por aquí o por allá, bebiendo los vientos por los libros que andan por el mundo y que nos mandan sus mensajes como el sonido de un tam-tam lejano; cazando al vuelo los colores que otros esparcían y esparcirán, como las alas de las mariposas que inundan primaveras australes… Esta mañana la Estirga, en la torre, me ha mirado burlona, desde su atalaya de Notre Dame.

Julio Cortázar, treinta años y un día

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Llevo todo el día fuera de casa y cuando me doy cuenta de que ayer fue el aniversario… treinta años de la muerte del maestro y que, sumado a hoy, hacen treinta años y un día… pienso que es como una condena. ¡Caray, sí, como una condena! Y su ausencia física es terrible para los rayuelistas de todo el mundo, para los cortazarianos, cronopios, famas y demás animales de una raza que tiene el absurdo y la realidad a ras del suelo, como la más mágica de las realidades. El gran Julio lo sabía, sabía con certeza lo que algunos podían intuir en sueños, pero él solo LO SABÍA. ¡CÓMO ME HUBIERA GUSTADO ESTAR AYER subiendo por el camino donde el ángel luciferino de la rotonda nos confunde, y saludar al cuervo que vigila sus rutas en autopistas o no! Y, sentada sobre la lápida, fumar un gaulois mirando al fondo la torre de Montparnasse altiva y terca en un barrio donde el mejor couscous se celebra cotidianamente. Y le hubiera dejado un tiket de metro, unos cigarrillos y un solo de Johnny Carter tapado con la manta, tiritando en su piso miserable de la rue Lagrange. Y después volver, despacio, bajo la lluvia y el frío, como aquel doce de febrero, teniendo como acompañantes a LAS FAMAS, que son alocadas, y la LOS CRONOPIOS, revelados en un concierto como si fueran sus herederos universales. ¡El frío de ese día y la lluvia que nos repiquetea como entonces… sobre sus palabras!

Le Lapin Agile

"Le Lapin Agile. Foto: Bárbara.

«Le Lapin Agile». Foto: Bárbara.

A principios del pasado siglo, el cabaret Le Lapin Agile en Montmartre era toda una institución en el barrio y donde solían acudir toda la pandilla de artistas con Picasso a la cabeza. Hace unos años se volvió a abrir al publico. El pintor malagueño pintó un arlequín por encargo del dueño del local y el cuadro se colgó detrás de una de las mesas donde se sentaba la «Banda de Montmatre». ¡Ay, si sus paredes hablaran! Hasta hace unos años, enfrente de «Le Lepin Agile» se encontraban los últimos viñedos de París y creo que sus caldos eran muy buscados por los coleccionistas no sé si por su calidad o como un recuerdo exótico; espero que allí continúen como algo inmanente e imperecedero.

Agradecimiento

La Estirga

La Estirga

 Javier Trejo me ha hecho caer en la cuenta de que no he sido nada cortés con los seguidores de este blog, que inició su andadura en febrero de 2012 y que hace ya unos días traspasó la bonita cifra de 35.000 visitas y 2400 comentarios, cosa que agradezco a todos los que se han dejado caer por aquí, sean o no  estirgáticos burlones o no del todo o solo un poquito. ¡Un millón de gracias a todos!

En el quai

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

EN EL QUAI

(I)

VOY ANUDANDO GRITOS

MIENTRAS LA GEOMETRÍA DEL ERIZO

ME DESCONCIERTA

EN ESA PLAYA ARTIFICIAL

TAN PARISINA

De «Calidoscopio», de Bárbara García Carpi, 2005.

Un bistro con encanto

Bistro Relais Odeon. Foto: Bárbara.

Bistro Relais Odeon. Foto: Bárbara.

En el corazón de Saint Germain se encuentra el bistro Relais Odeon, fundado en 1900. Comer a mediodía en el interior, por aquello de la canicule  del verano, está muy bien o cenar en la terraza casi mejor; en cualquier caso otra opción como es tomar el aperitivo  siempre es una delicia; los domingos se puede tomar un brunch, que para los dormilones está  más que bien. Este Restaurante-Brasserie está muy cerca del «Procope», del que ya hemos hablado en otras ocasiones. París ha conservado los establecimientos emblemáticos sabiendo que estos, lejos de envejecer con el paso del tiempo, se ennoblecen y nos hacen soñar con otras épocas en las que la ciudad era la inspiración del mundo.