
Fotografía y colección de A. R. S. O

Fotografía y colección de A. R. S. O

Fotografía y colección de A.R.S.O

Fotografía y colección de A.R.S.O
La pasión por la naturaleza lleva a muchas personas sensibles que viven en grandes ciudades a contrarrestar su ausencia de diversas formas y maneras; a coleccionar bonsais, a plantar en balcones y terrazas una pequeña huerta con tomates, a cultivar brotes…, pero nunca había visto que alguien buscara, y encontrara, en los lugares más insospechados distintos tipos de musgo. Estas fotos son la prueba de una colección francamente hermosa. Siempre digo que, si hoy yo tuviera treinta años menos o incluso veinte, me iría a vivir a un pueblecito de esos tan bonitos que se están despoblando por toda nuestra geografía; pueblos de una belleza ruda al borde de riachuelos, rodeados de árboles, donde aún cantan los pájaros por las mañanas… en fin cada día añoro más el campo, la naturaleza. Ya sé, ya sé que muchos son urbanitas convencidos, que necesitan de los teatros, los cines y todo lo que de diversión y espectáculos ofrecen las metrópolis; yo también de tarde en tarde, pero eso se soluciona con alguna escapada, mas el día a día, la calidad de vida, para mí, está en los pueblos donde la gente se conoce y se ayuda, y se saluda, donde el contacto suele ser más humano, aunque de todo hay; no soy del todo tan ingenua ni idealista.




















