
Foto: Bárbara

Foto: Bárbara
Hay flores tan hermosas que hasta el paso del tiempo les sienta bien; ellas no necesitan cremas de belleza que rellenen los surcos, alisen y den esplendor al encanto con que la naturaleza les dota. Simplemente envejecen tan bien que da gusto verlas en su sencillez, sin artilugios, sin trampas ni cartón. Es una bonita lección que deberíamos aprender, porque no hay nada tan bello como un rostro surcado, marcado por arrugas que la vida deja…





















