




Reproducciones: 1º «Retrato de su mujer»; 2º La escala amarilla (autorretrato), c. 1907; 3º «Discos de Newton, estudio para fuga en dos colores», 1911; 4º «Estudio para el lenguaje de las verticales», 1911; 5º «La catedral», 1912-1913.
Nunca de forma más clara se puede ver por las reproducciones la evolución de su pintura; desde el retrato de su mujer clásico, por cierto muy bueno, a la creación y estudio de la relación entre los colores. Kupka, nacido en la actual República Checa en 1871, estudió y se formó en Praga y expone por primera vez en Viena en 1894. En la primavera de 1896 se establece en Puteaux, en los alrededores de París, donde tiene como vecinos a Duchamp, Apollinaire, Léger, Metzinger y Gleizes. y, aunque expone en el Salón de Otoño en la sala de los cubistas, nunca quiso que se le encuadrara en dicho movimiento ni en ningún otro. A partir de 1911 se pasa a la abstracción, realizando formas circulares organizadas según una disposición rítmica. Se forma el grupo de Puteaux y acude a varias de sus reuniones. A principio se dio a conocer como ilustrador de libros, carteles y como caricaturista. Agrupó su obra artística en cinco categorías: círculos, verticales, verticales y diagonales, triángulos y diagonales. Expuso con otro excelente pintor checo, Alfons Mucha en el Jeu de Paume de París y en el MoMA de N.Y. Se hizo una retrospectiva de su obra en la Galerie Mánes de Praga en 1946 y en el mismo año en el Salon des Realités Nouvelles, donde expuso con regularidad hasta su muerte acaecida en Puteaux en 1957. Kupka se centró en sus teorías del color, que le llevaron a realizar discos que llamó de «Newton», porque con anterioridad había explorado sir Isaac Newton y Herman von Helmholtz. Su objetivo se centraba en liberar los colores de asociaciones descriptivas, reflejando sus teorías de movimiento, color y la relación entre la música y la pintura (orfismo).

























