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Le Lapin agile III

Le Père Frédé.

Le Père Frédé.

Oh,  là là…!, la neurona me ha traicionado y se me ha olvidado poner la foto del personaje principal de esta historia, le Père Frédé que acompañado por su asno Lolo se dedicó a la venta ambulante antes de ser el propietario de «Le Lapin agile». ¡Todo un personaje!

La «casta» de los pavos

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Contemplando la majestuosa pose del pavo real uno diría que pertenecen a la «casta» de los pavos…, pero posiblemente ellos no sepan de estas calificaciones…  ¡ Y de cualquier manera, guapo si es!

La naturaleza es arte o el arte imita a la naturaleza…

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

¿Habrá algo más hermoso que un animal tan bello en libertad…? ¿Podrá alguien imitar los colores admirables del pavo real…? Ante este cuadro uno se debe quitar el sombrero y sentarse a contemplar lo que el lapislázuli, si acaso, se le aproxima.  Y aun así los dos azules son creados por la naturaleza…

¡Cuidado con lo que comemos estos días!

Pavo real. Foto: Bárbara

Pavo real hembra. Huerto del cura (Elche) Foto: Bárbara

 

Este bello ejemplar de pavo real hembra, nos mira receloso desde su impoluta belleza como diciendo: ¡ojo no estoy disponible para la cazuela! Donde esté un buen besugo… o un pavo de andar por casa, de esos pavos, pavos vulgares…

En estos días festivos cualquier ave se siente vulnerable y con razón.

Una pareja perfecta: «Retaco» y «Enana»

Retaco y Enana. Foto: A. Albaladejo

Retaco y Enana. Foto: A. Albaladejo

Esta pareja perfecta de Rotweilers, Retaco y Enana, tan bien avenida toman el sol de esta manera tan particular; sobre el lomo de Retaco se sienta ella, como la cosa más natural del mundo. Si serena es la mirada de él, la de ella deja traslucir una gran satisfacción. Al otro lado de la finca, Mari Pili cacarea de satisfacción. ¿Qué tendrá este lugar para que los animales sean tan felices, aparte de sus envidiables condiciones de vida? La respuesta es así de sencilla: un propietario que para mí debió nacer en Asís y ser como Francisco… no digo ni más ni menos!

Los huevos de Mari Pili

Mari  Pili. Foto: A. Albaladejo

Mari Pili. Foto: Julia Albaladejo

Mari Pili es una gallina ponedora que vive en el campo al aire libre. Una expresión tan radiante con esa cresta al viento es el resultado de su estado de ánimo: Mari Pili es feliz. Observen si no la mirada inteligente con que mira a la cámara, escrutando lo que sucede a su alrededor con una viveza que otras en cautividad no tienen. Mari Pili lleva una dieta equilibradísima, se alimenta de todo lo que pilla y de granos de maíz; la he visto correr con sus hermanas y da gozo verla. El cielo sobre el cual se recorta es como su aura de tan bonito, o bien el resultado de su enorme energía. Excuso decir que los huevos que pone Mari Pili son de muchas estrellas Michelin… esos que antes se disfrutaban solo con ver esa yema amarilla, amarilla, prieta,  y que con buen pan de pueblo para mojar nos hacía suspirar.  ¡Cómo ganaría nuestra calidad de vida si todas las Mari Pilis vivieran Felices en Libertad!

La estupenda foto es obra de la excelente periodista Julia Albaladejo.

Tomando el sol otoñal

Tomando el sol.Foto: Bárbara

Tomando el sol. Foto: Bárbara

 

Puente de Todos los Santos con clima veraniego en el Levante, dicen que son los últimos coletazos; a esta pequeña lagartijilla parece que le quedan muchos por delante…

Lobo Lunar

 

 

 

En noches así, Lobo Lunar se vestía de Caperucita y aullaba que daba pena; dipsomaníaco, bebía sin pausa un Martini seco tras otro, cazando al vuelo y zampando las aceitunas que giraban en el aire.

Moraleja: ninguna, ¡cosas del verano!

Nona, el adiós.

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

 

Cuando hace unos días  escribía sobre un cementerio de perros y gatos, no me podía imaginar que al poco tiempo Nona, nuestra perra, nos iba a abandonar… Han sido diez años de convivencia diaria, a todas horas, dándonos cariño, alegría, haciéndonos mimos y carantoñas…; el que tenga o haya tenido animales en casa sabe de lo que estoy hablando. Se ha ido y ha dejado un vacío enorme que se siente en cada rincón de la casa, esperándola ver aparecer trotando por la escalera o saltando al tratar de cazar una mosca… Esta semana pasada ha sido dura, difícil, pero la vida sigue, aunque sin ella.