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Epicuro: Exhortaciones

Matisse:

Matisse

Exhortación 29: “También hay en la frugalidad una mesura. Quien no la considera sufre algo semejante a quien se desborda a causa de su inmoderación”

Matisse reflexivo

Matisse

Matisse.

 

La foto es de Rogi André realizada en 1933. El pintor realiza en 1913 un viaje a Tánger con su mujer Amélie; el exotismo y la luz del norte de África junto con los arabescos y tintes naturales de las telas afectarán no solo el tema objeto de sus cuadros sino al fondo de muchas de sus composiciones. El fondo de la foto de André es también floral  y corresponde a un tapiz o a un kilim… Matisse se piensa sobre un fondo muy querido.

Matisse: “Rincón del taller”

Matisse: "Rincón del taller". 1912, óleo sobre tela. 191 x 114 cm.  Museo de Bellas Artes Pushkin, Moscú.

Matisse: “Rincón del taller”, 1912. Óleo sobre tela, 191 x 114 cm. Museo de Bellas Artes Pushkin, Moscú.

 

Este cuadro forma una unidad con la tela que hay en el mismo museo “Jarrón con capuchinas y ‘La danza’ “, pintado también en 1912, y representa un rincón del taller del artista en Issy-les-Moulineaux. Magnífico “rincón” con un encuadre fotográfico patente, donde ya no hace falta que se reproduzca todo el objeto. Las masas de color sabiamente perfiladas las alterna con otras en las que estas, sin fundirse, aligeran el objeto tornándolo más liviano; este contraste está magistralmente dosificado.

Epicuro: Exhortaciones

Dibujo de Matisse.

Dibujo a pluma de Matisse de la serie “Dibujos. Temas y variaciones”.

 

Exhortación 32: “Tengamos compasión de nuestros amigos, pero no derramando lágrimas, sino preocupándonos por ellos”.

Del libro “Matisse. Line drawings and prints”. Dover Publications, Inc., New York, 1979.

Matisse: las aguadas recortadas

Matisse: "Desnudo azul III". Aguada recortada, 112 > 73 cm. Museo Nacional de Arte Moderno. París.

Matisse: “Desnudo azul III”. Aguada recortada, 112 x 73 cm. Museo Nacional de Arte Moderno. París.

 

La serie de los desnudos azules a la que pertenece esta obra es la consecuencia lógica de la búsqueda del color monocromo, desde los colores planos, en un principio, hasta los fondos integrados mediante el recorte. En el dibujo, el pintor comenzó valorando el papel del negro y el blanco como elementos esenciales, prescindiendo poco a poco del barroquismo de los sombreados o rayados. A partir de los años cuarenta, Matisse hizo sus primeros recortes en hojas tintadas de imprenta; esa técnica se fue depurando hasta que comenzó a utilizarla sobre papeles previamente coloreados a la aguada; lógicamente el resultado fue mucho más gratificante; entre 1952 y 1954 logra la máxima depuración y belleza. En esta serie se ve claramente como el blanco del fondo forma parte esencial, es un elemento más que aporta volumen aéreo. El recorte que generaba formas angulosas se perfeccionó al hacer deslizar de forma continua el filo de la tijera sobre la hoja de papel hasta conseguir captar el movimiento del cuerpo femenino, dotándolas de gran delicadeza.

La tijera de Matisse

Henri Matisse en 1948 recortando sus famosas aguadas

Henri Matisse en 1948 recortando sus famosas aguadas

Desde 1945, para sus dibujos, Matisse utiliza la técnica de los papeles recortados; la tijera sustituye al pincel en sus trabajos. En esta fotografía, Matisse es captado en plena faena.

Matisse en Haití

Matisse: "Tahití II". Aguada sobre lienzo. 238 X185 cm.  Musée Matisse Le Cateau-Cambrésis (Francia)

Matisse: “Tahití II”. Aguada sobre lienzo. 238 X185 cm. Musée Matisse Le Cateau-Cambrésis (Francia)

 

Otra manera de encarar el paisaje en esta aguada que realizó el pintor en su anhelado viaje a Tahití, paraíso de su admirado Gauguin. Es en los años treinta cuando al final pudo realizar su sueño. En  esta obra, singular, los mástiles del barco casi al centro son el eje alrededor del cual el resto de los elementos, las nubes, los árboles, parecen dotados de un gran movimiento; paradójicamente el barco está varado, encajonado, quieto. La línea del horizonte, con esas nubes, contribuye a aplastar, a situar el barco blanco, girado hacia la derecha, en esa quietud del mar. La cortina con motivos blancos como el barco es el nexo de unión entre los dos planos. Divertida, alegre, esta aguada de gran proporción refleja la alegría de vivir, el juego permanente de Matisse; los colores planos, puros y la simplificación son ya precursoras de las posteriores aguadas recortadas.