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Para el verano (III)

"Luz y sombra". foto: Bárbara.

«Luz y sombra». foto: Bárbara.

Agosto y su acento festivo se va terminando. Las sombras van ganando terreno al tiempo que la reflexión nos lleva a sentir aquello de la «fugacidad de la vida»; que todo pasa: lo bueno y lo malo, y digo yo que, ¡menos mal! No obstante, hasta la llegada del otoño, en el que los sombreros de paja dan paso a las boinas, a los borsalinos, a los gorros de piel o de lana, todavía nos queda el mes de la templanza, del sosiego, el mes de transición: septiembre se impone casi sin querer.

Para Elena

"Subiendo o bajando". Foto Bárbara.

«Subiendo o bajando». Foto Bárbara.

 

Bajando o subiendo; mejor, contando días hacia atrás. ¡Ya te queda menos, ma belle!  Fue en abril de 2005. Desde aquí, te recuerdo con todo el cariño del mundo.

Para el verano (II)

"Tres en raya". Foto: Bárbara.

«Tres en raya». Foto: Bárbara.

Para muchos las vacaciones se han acabado; otros comienzan las suyas en esta segunda quincena de agosto soñando con las playas y el sol. En los pueblos se celebran las fiestas patronales, tan diversas y divertidas como la de la tomatina en Buñol, la de san Roque en Vila García d’Arousa a base de chorros de agua y la de tantos rincones de la Península y de las islas, sin olvidar que en Barcelona se celebran la de Gracia, la de la Paloma en Madrid, los Lorenzos en Huesca…  El mes de Agosto es el mes festivo por excelencia donde la gente se lo pasa bomba.

La cocina de los pintores IV

"Estudio". Foto: Aurelio Serrano Ortiz.

«Estudio». Foto: Aurelio Serrano Ortiz.

La experimentación con los distintos materiales constituye la parte más interesante del trabajo de un pintor; los soportes sobre los que se ha realizar dicha experimentación contribuyen de forma notable al resultado final. Al principio de mi trayectoria pictórica, un galerista me comentó con mucho desparpajo, a la vista de unos trabajos que había realizado aplicando óleo sobre papel, sorprendido quizá por su calidad, que «es que el papel es muy agradecido», restando mérito a mi trabajo.  Poco tiempo después, un gran crítico de arte me comentó que no sabía cómo había conseguido esas «calidades», «que él, pintor frustrado, lo llevaba intentando durante años sin conseguirlo, utilizando unas esponjas»; como es natural, le agradecí sus elogios, pero no le revelé mi técnica. Mi juventud de entonces me impidió ser generosa y humilde; hoy con gusto habría compartido mis «secretos de cocina». La experiencia es el resultado de horas y horas de trabajo; el estudio de un pintor es un laboratorio donde se vuelca la pasión y el amor por lo que se hace. Hay una regla que no falla: trabajo, trabajo, trabajo y no tener miedo al fracaso; investigar y experimentar por disparatado que sea a priori. Y, si me apuran, cuando más ilógico pueda parecer el «invento», mejor. En una conferencia que di en unas jornadas organizadas por la Universidad de Murcia sobre «Técnicas al agua», los alumnos de arte me hicieron muchas preguntas precisamente sobre la cocina de la acuarela.  Por entonces preparaba una exposición en Cuenca en torno a la obra de Fernando Zóbel, uno de los fundadores del Museo de dicha ciudad. Sus acuarelas son de una belleza y perfección técnica insuperables; para ello había estudiado a conciencia su trabajo y me puse a experimentar. Una cosa que descubrí intentando llegar a unos tonos tostados con unas notas doradas fue la utilización de un tipo de café torrefacto portugués que me proporcionó muchas alegrías; después me he enterado que otros lo han hecho: no hay nada nuevo bajo el sol; pero esto es solo un ejemplo de lo bien que se lo puede pasar uno recorriendo caminos que desconoce… A los alumnos que asistieron a aquella conferencia esa tontería del café portugués les encantó.

Picasso, que fue un gran investigador, utilizaba los pigmentos del pastel mezclados con óleo y la acuarela con pastel. Todo vale, si el resultado es bueno.

La hora de la siesta

"La ventana". Foto: Bárbara

«La ventana». Foto: Bárbara

Si algo tenemos bueno en este país es la siesta. Claro que inventos como este han contribuido a engordar la fama de gandules y poco trabajadores que tenemos; a estos mal pensados les diría que, tras una buena paella y con temperaturas de 38 grados para arriba, dormir después es una necesidad propia de la supervivencia. Médicamente se ha demostrado que un sueñecito corto, de alrededor de veinte minutos, es saludable; no hace falta una siesta de dos horas, aunque hay gente que las hace y en la cama, de esas de las que gustaba el nobel Camilo José Cela, con pijama y orinal. Algunos sestean en el sofá mientras el televisor vomita esas cosas inenarrables del verano; otros juegan a las cartas en una sobremesa entretenida, tomando el café y una copita de Chinchón. Y otros, como esta perra, se asoma por la ventana…

Para el verano

El sombrero. Foto: Bárbara.

«El sombrero». Foto: Bárbara.

Aunque el verano aún está sin estrenar en según qué latitudes, en otras el sol se apodera hasta de los sombreros. Como muestra este, que en la pared espera cumplir su función; pero el astro sol se filtra, impaciente, insuflándole vida.

¡Llamada a quien proceda!

Al abrir hay el blog me encuentro con la desagradable sorpresa de que han hecho desaparecer a la Estirga de la cabecera, cambiándola por una cursilada floral. Y por si esto no fuera poco algunos blogueros me han hecho saber que, sin venir a cuento, aparece publicidad y juegos en el blog. Sabiendo que el filtro de los spam funciona bien ¿cómo es posible que se cuele publicidad? No salgo de mi asombro. ¿Alguien sabe a que se debe esto? Lo peor es que me siento impotente. Impotente y  cabreada.

Hoy y siempre

Las llaves. Foto: Bárbara.

Las llaves. Foto: Bárbara.

La puerta de siempre y un juego de llaves de hoy. La foto era casi ineludible.

Publicidad años 30

El jabón la Cibeles convierte en un placer la molestia del lavado.

Perfumes oxigenados del doctor Dei. Maravilloso invento, perfuman e higienizan el agua de la toilette, baños, lavados íntimos. Droguería San Jaume, Desengaño,  núm. 22. Casa Tomás, Sevilla, 3.

No queda ni una chinche con Dei.

No queda ni una mosca con Dei.

Dei exterminador de cucarachas. Fabricado en el laboratorio de la farmacia americana Dei.

El jabón la Cibeles el que conviene al bolsillo, a la ropa y a las manos.