Herodoto de Halicarnaso II

Jardines colgantes de Babilonia. Ilustración del tomo I

Jardines colgantes de Babilonia. Ilustración del tomo I

Estas “Historias” de Herodoto se las debemos a la traducción íntegra del padre Bartolomé Pou, mallorquín que nació en Algaida en 1727 y que, parece, fue revisada por el historiador y arqueólogo José María Quadrado, natural de Ciudadela (Menorca), nacido en 1819.
Para comprobar la importancia y lo que abarcan los nueve libros que componen las “Historias” de Herodoto, preparada por los gramáticos alejandrinos que dedicaron cada uno de ellos a una musa, es útil conocer la sinopsis de esta obra capital: el primer libro trata, entre otros asuntos, de cómo Ciro sometió a los medos y persas y cómo conquistó Asia anterior, Babilonia y otros pueblos (dedicado a Clío, musa de la Historia); el segundo libro, vastísimo tratado sobre Egipto (dedicado a Euterpe, musa de la música); el tercer libro, trata de la sumisión de Egipto por parte de Cambises, hijo de Ciro. Muerte de Cambises y subida al trono de Darío: reorganización del imperio (dedicado a Talía, musa de la comedia)…
La singularidad de las costumbres de los distintos pueblos forma la parte anecdótica que nos aproxima al día a día de gentes diferentes en todos los planos de organización social, métodos de caza, descripción de animales, religión. Sobre animales exóticos como los cocodrilos que encontró en su viaje a Egipto, tras su descripción detallada, nos narra lo siguiente sobre su captura: “Átase al anzuelo un cebo, que no es menos que un lomo de tocino; arrójase en seguida al río, y se está el pescador en la orilla con un lechoncito vivo, al cual obliga a gruñir mortificándolo. Al oír la voz del cerdo, el cocodrilo se dirige hacia ella, y topando con el cebo lo engulle. Al instante tiran de él los de la orilla, y sacado apenas a la playa, se le emplastan los ojos con lodo, prevención con lo que es fácil y hacedero el domarlo, y sin la cual harta fatiga costara la empresa…”.   Simple ejemplo este de lo ameno y divertido de esta compleja obra clásica.

2 pensamientos en “Herodoto de Halicarnaso II

  1. Me ha gustado mucho la ilustración de los jardines colgantes de Babilonia (aunque sospecho que se les ha dado un toque un poco “europeo” 🙂 ) Me impresiona la curiosidad de Herodoto, fijándose en detalles de la vida cotidiana y no sólo en los acontecimientos políticos, y la modernidad de la estructura en fases históricas que se refleja en el contenido de los tomos. Muchísimas gracias de nuevo, Bárbara

    • Las ilustraciones que utilizaba Bonnot en sus ediciones de arte eran del siglo XVIII de modo que, claro, eran unas versiones chocantes con cariátides incluidas; uno se ha imaginado los famosos jardines colgantes al estilo oriental, ¿verdad?. La estructuración de sus historias por lo visto es posterior, aunque los historiadores no se ponen de acuerdo, pero eso no desmerecería, en cualquier caso el contenido enciclopédico de su ingente obra. Si te interesa la historia te la recomiendo, supongo que habrá muchas ediciones en el mercado.
      Celebro que te haya gustado.
      Un abrazo, maño!

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