¡El primer iris de la primavera!; los bulbos que me regaló Isabel de la casa de Beckett, en la Provenza, dan sus frutos año tras año. Otros están por abrir y yo me asomo todas las mañanas para verlos brotar y crecer con asombro… Y este aunque parece una orquídea es simplemente «ese iris» que nace silvestre a lo largo y ancho de todo Arles para que Vincent lo pudiera pintar sin problemas…

Iris la messagère des Dieux, comment ne pas l’aimer :)?
C’est tout à fait impossible!!!… j’adore sa couleur…
Merci beaucoup, chère Colette, messagère de Athenea, déese de la sagesse et du savoir!!!
Gros bisous.
Dear Barbara. You are lucky with your flowers. Your iris is very beautiful 🙂
Big hug from Denmark,
Hanna
Estoy contenta con esta foto, el iris es tan bonito que salio así…
Muchas gracias, querida Hanna, estoy disfrutando de la primavera!
Un gran abrazo desde España, para ti!
Beckett y van Gogh de la mano en casa todos los años. No se puede pedir más.
Y la fotografía… ¡qué decirte! Muy, muy hermosa. Pienso que, en parte, compensa las que no pudiste hacer aquel año, porque no te funcionaba la cámara.
¡Fue un regalo precioso el de Isabel que se renueva todos los años! Se podría, si volviéramos contigo… quizá algún día.
Gracias, caballero, celebro que le guste! Ni me lo recuerdes…
¿Qué puedo añadir a lo que vosotros habéis dicho? Me gustan muchísimo los iris. Gracias, Bárbara por enviarnos una foto tan estupenda.
Por otro lado, siempre he pensado que la belleza es un reflejo de Dios; por ello, tengo que dar la razón a Phédrienne, cuando dice que el iris es su mensajero..
La belleza efímera de las flores, a mí me inquieta,,, ¡tanto esplendor que se extingue en tan poco tiempo! Resumen de lo que somos…
Muchas gracias con un abrazo.