Este magnífico óleo sobre tela fechado en 1912 de Matisse nos transmite, junto con sus odaliscas, los arabescos de las telas que inundan sus cuadros, las escenas de los cafés, el embrujo que sus viajes por el norte de África dejaron en el espíritu del artista, así como las visitas que hiciera a la Alhambra en su estancia por diversas ciudades de Andalucía. «El marroquí Amido» se puede admirar en el Museo del Ermitage de Leningrado.

son sobre todo los colores que me interpelan 😛
buen fin de semana a los dos y besos coloridos!!!
¡Son muy bonitos, sí!
Feliz fin de semana con besos de todos los colores!!!
Oh, qué colores hermosa, qué hermosa pintura! Yo prefiero para admirar su lugar «El Amido marroquí» aquí en su blog, Barbara 🙂
All the best,
Hanna
Leningrado queda un poco más lejos… y aquí lo compartimos!
Muchas gracias, querida Hanna.
Lo mejor para ti!
¡Me encanta este cuadro, Bárbara,muchísimas gracias!
¡Buenos días, maño! ¿Qué tal por Zaragoza?
¡Qué bien trata el color, en este cuadro, el señor Matisse! No hay nada estridente, los tonos se complementan con total elegancia…
Un abrazo de sábado.
Tienes toda la razón en lo de los colores.
Aquí, el día es frío y lluvioso. Pocos indicios de la cercanía -oficial- de la primavera 🙂
Me gustan mucho !!!
Es un gran cuadro!
Reblogueó esto en A CHAQUE JOUR SA PROPRE BEAUTÉy comentado:
Gracias «La Estirga Burlona»
¡Gracias!
😉
Para Joaquín
Aquí llevamos un invierno muy raro, escaso en lluvias pero con bastante frío para estas latitudes, y de pronto un día estamos a veintitantos grados y al día siguiente otra vez enchinados de frío… paciencia.
Un abrazo.