10 pensamientos en “Picasso, en la intimidad

    • Creo que los veranos en la Costa Azul eran calurosos, jajaja. A mí también me gusta mucho esta foto en la que parece estar muy agusto meciéndose; al fondo se ve una mesa de comedor… después de una buena comida se impone una siesta, y ese balanceo a lo mejor propicia el sesteo…

      • La solución, si se tiene espacio suficiente, es tener DOS mecedoras 🙂 Estar leyendo un buen libro meciéndose en una con vistas al mar tiene que ser algo parecido al Nirvana…

    • ¡Buenos días, Candide!!!
      ¡Qué suerte!. siempre he querido tener una…! Mejor sin nadie, que luego es motivo de discusión…»que si ahora me toca a mi», «que tu llevas mucho rato» etc..
      Besos de esos con sol aunque haga frío !

  1. Yo cuando me sentaba en la mecedora de mi abuela [mi iaia] me quedaba profundamente dormido al ratito de balancearme… Cachuentó…! Me acabas de traer recuerdos a color caoba, olor a olla en el fuego y…

    Moltes gràcies…

    Un beso de esos de los de bambolearse en una fantástica mecedora con el asiento de mimbre.

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