Esta vez se me ocurre que nada mejor que un llamador florentino, así de espectacular, para avisar a los lectores que he empezado a colgar un cuento nuevo que lleva por título: «Nostradamus y el oficio de relojero», ambientado en la Provenza y dedicado al maestro Cortázar que la disfrutó.

Me alegra que hayas empezado a poner este cuento, que es uno de los que más me gustan de los que tienes escritos. ¡Termínalo pronto!
¡Necesito un ratico…! Me gusta que te guste como a mí, por eso da nombre a este libro de cuentos.
Muchas gracias. Aurelio.
Me quedo esperando impaciente. Cuando esté listo el cuento, avisa y llamaré desde este precioso llamador, para que me dejes entrar en él.
Buenos días y besos.
¡Eres un encanto, Chelo! Con mucho gusto te avisaré; debo decirte que en «mis escritos: cuentos» ya tengo varios por si quieres abrir boca y tomar un aperitivo…
Muchísimas gracias, besos y feliz día.
¡Ah, y el llamador florentino es precioso!
Me traje la foto de unos cuantos muy bonitos… Florencia aún colea.