




De todos los árboles, tengo debilidad por los sauces llorones. Y lo es, desde que viviendo en Ciudadela de Menorca, cuando era pequeña, veía todos los días al ir al colegio uno muy bonito. Ya el nombre me llamaba mucho la atención. En la ribera de los ríos evita la erosión de los suelos, protege la flora y fortalece los cauces ante posibles desbordamientos. Ojo con esto que es sumamente importante. Durante la travesía por el Sena vimos muchos a la orilla del río; su nombre científico es Salix babylonica del latín mimbre o sauce y babylonica porque se considera originaria de Babilonia. Este árbol se asocia con la melancolía, la luna, el agua y la fertilidad. La cocción de las hojas es un buen remedio para distintos dolores y es interesante saber que, en el sauce blanco, que es de la misma familia que el sauce llorón, se encuentra de forma natural la aspirina. Pero la sorpresa fue el ver, por primera vez, en la foto tercera y cuarta el llamado muérdago blanco, que parasita diversos tipos de árboles, como álamos, naranjos e incluso pinos, formando como una especie de nidos.