



Fotos Bárbara. De la serie cactus.
Estos no son del Huerto del Cura de Elche, si no del jardín de casa, pero recomiendo a todos los amantes de los cactus una visita a dicho Huerto donde la colección que tienen es realmente espectacular.




Fotos Bárbara. De la serie cactus.
Estos no son del Huerto del Cura de Elche, si no del jardín de casa, pero recomiendo a todos los amantes de los cactus una visita a dicho Huerto donde la colección que tienen es realmente espectacular.


Fotos Bárbara. En los jardines del hotel Les Rotes. Denia.
En todos los jardines que se precien no puede faltar el sonido refrescante del agua; su murmullo acompaña el paseo sosegado. La tranquilidad nos puede llevar a recordar otros jardines donde los árabes fueron maestros.

Foto Bárbara.
Para todos aquellos que no beben alcohol esta piña colada «nada colada» es una buena opción y además de estar buenísima, es muy refrescante. El barman del hotel puso zumo de piña (recién batido), leche de coco, medio limón, nada de ron, 2 cucharadas de leche en polvo, un puñado de hielo y, dos trozos de piña y 2 hojas como adorno. De la receta que adjunto, como tampoco tomo azúcar no puso. Y el limón le dio un punto estupendo. El resultado francamente bueno. Receta del barman del hotel Les Rotes (Denia).
Ingredientes: zumo de piña, 80 gramos de piña, 150 ml de leche de coco, 2 cucharadas de leche en polvo, medio limón,1 cucharada de azúcar (optativo) y un puñado de hielo. De adorno 2 trozos y dos hoja de de piña.






Fotos Bárbara.
En el hotel Les Rotes de Denia (Comunidad Valenciana), concretamente en sus hermosos jardines, nos encontramos con esta familia de tortugas que hacen las delicias de todos los amantes de estos quelonios; la temperatura del agua, la calidad del agua y la dieta son fundamentales para mantener una buena salud de las tortugas de agua, semiacuáticas y terrestres. Son omnívoras. Para saber el sexo de las tortugas el vientre es determinante, si es cóncavo será macho, si es plano será una hembra. Les gusta mucho tomar el sol y que se les acaricie. Personalmente me entusiasman las tortugas y allí tienen todo lo que necesitan, agua que se va renovando, agua suficiente y una rampa para acceder al terreno donde tomar el sol.



Fotos Bárbara.
Viendo estas fotos me dan unas ganas tremendas de volver a Florencia y estoy que cojo el avión ya. Conste que respeto a los veganos, pero la carne en la Toscana es un pecado capital al que no renuncio en Italia. La bistecca a la fiorentina es un bistec de buey de 12 a 24 meses de edad de raza generalmente chianina o maremmana con un grosor mínimo de cuatro centímetros y un peso mínimo de 800 gr. Es típico de la cocina italiana y muy tradicional en la región de la Toscana. La familia de los Medici tenía la costumbre de celebrar todos los 10 de agosto la fiesta de S. Lorenzo, sirviendo gran cantidad de vacuno a la población. Se hace a la parrilla con brasa de carbón, queda poco hecha por dentro y dorada por fuera. Se agrega en la mesa, sal y pimienta. ¡Está para chuparse los dedos! El Restaurante es «Alla Gliglia», en la calle dei Bianchi. Acabo de darme cuenta de que ya había puesto estas fotos de Florencia, mil disculpas.





Museo Arqueológico de Cehegín (Murcia). Fotos Bárbara.
En la localidad de Cehegín, a pocos kilómetros de Caravaca, famosa por su santuario de la Vera Cruz, encontramos en la parte alta un pequeño museo arqueológico. Antes de entrar, un mirador nos ofrece la vista de los tejados y de la huerta que circunda el pueblo. Una vez dentro. encontramos ánforas, orthoceras del Triásico de Marruecos, amonites, trilobites…






Fotos Bárbara.
Un paseo en barco por el puerto de Cartagena permite que veamos las fortificaciones o baterías militares que, en la bocana, servían de defensa de la ciudad portuaria. El enorme tráfico marítimo que tuvo, ya en tiempos de los fenicios y los cartagineses, nos dan una idea de la importancia estratégica de este puerto en el Mediterráneo desde tiempos remotos.


Fotos Bárbara.
Este verano los frutos de la higuera están más dulces que cualquier otro año. Al emperador Augusto le gustaban los higos ; temiendo ser envenenado, comía los que él solo cogía, pero según Robert Graves en Yo Claudio, su mujer, Livia, envenenaba los frutos en la propia higuera. La versión oficial fue que murió de bronquitis a los setenta y cinco años. Y, según las crónicas, los tomaba con un poco de miel. ¡Goloso el emperador!


Fotos Bárbara.
En cualquier gran ciudad, el típico paseo en coche de caballos no puede faltar; lo mismo que las firmas de moda que están presentes en los lugares más céntricos.