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Las tortugas del obelisco. Plaza de Santa María Novella. Florencia

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Fotos Bárbara.

En las plaza hay dos obeliscos. Los obeliscos están fabricados en mármol sostenidos por cuatro tortugas en bronce y dichos obeliscos servían como línea de meta para las carreras de carros que se celebraban el 24 de junio; eran carreras de caballos de enganche, Palio dei Cocchi; uno de ellos situado justo enfrente de la iglesia y el otro al otro extremo de la Plaza. Los obeliscos, se erigieron en el siglo XVI y son de Juan de Bolonia. La plaza eran el centro de la vida social de Florencia. En el Museo Arqueológico de la ciudad hay tortugas en piedra, sospecho que las distintas representaciones de estos animales eran apreciadas por las distintas culturas que habitaron Italia. Recomiendo la visita a dicho museo, pequeño y muy didáctico que se ve muy bien, en un ambiente tranquilo que se agradece.

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Fotos Bárbara. Museo Arqueológico de Florencia.

Cosimo I Medici amaba la Roma clásica y las carreras de carros romanos por ello mando erigir en la Plaza dos obeliscos, uno de ellos mostraba la salida y el otro la meta, de ahí la forma de la plaza. Igual sucede con la plaza Navona de Roma casi rectangular donde se celebraban carreras y por ello no se ha querido cambiar su forma como recuerdo de las que allí se celebraron. Cada uno de los obeliscos realizados en mármol están sostenidos por cuatro tortugas en bronce.

Una pagoda en París.

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Las fotos no son mías.

Recuerdo mi sorpresa cuando en una de mis visitas a París, vi cerca del Parc Monceau, un edificio con forma de pagoda. Ya me habían hablado antes de ella, pero aún así la impresión fue tremenda. Esta mansión, no era un templo sino la residencia de Ching Tsai Loo un legendario anticuario chino. En 1922 este anticuario compró un palacete de estilo Louis Philipe, pero como necesitaba más espacio encargo al arquitecto François Bloch que rediseñara la casa y que le diera el aspecto actual; la obra finalizó en 1926. Al fallecer C. T. Loo en 1957 el negocio lo continuaron sus hijos y nietos. Es enorme la labor que realizó para dar a conocer el arte chino a través de los valiosísimos objetos orientales que suministró a clientes, coleccionistas y museos como el Quimet de París, el Metropolitan Museum of Art de N.Y., J. D. Roquefeler, JP Morgan… y otros muchos. En el 2010 fue comprado por un inversor privado y en la actualidad se sirguen exponiendo colecciones de objetos de arte orientales y con fines de investigación se puede consultar la biblioteca privada del señor Loo. El espacio que él creó continua siendo un lugar de primer nivel para dar a conocer el arte oriental y contemplar las exposiciones que allí se muestran. Para todos los que quieran admirarla está en el 48 de la rue de Courcelles, 75008.

Palazzo Vecchio. Primer patio. (Florencia)

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Interior del Palazzo Vecchio. Fotos Bárbara.

Fue construido con forma de castillo con una torre de 96 metros de alto se inicio en 1299 y se terminó en 1314. En principio se llamó Palazzo dei Priori o Palagio Novo y después en el siglo XV Palacio de la Señoría, después como Palacio Ducal al establecer su residencia Cosme I de Medici en 1540. En la actualidad se llama Palazzo Vecchio desde 1565 al mudarse al Palacio Pitti. Decorado por Vasari, la riqueza interior es apabullante, murales, pinturas, columnas bellamente decoradas, esculturas y mobiliario espectacular. El primer patio fue construido en el siglo XIV y modificado por Michelozzo, quien sustituyó los pilares por columnas cilíndricas y octogonales. En el centro del patio está la fuente de Francesco del Tadda con una reproducción del putto y el delfín de Andrea del Verrocchio, cuyo original se encuentra en el mismo palazzo. Las bóvedas cruzadas fueron adornadas por Marco da Faenza quién cubrió las columnas de estuco dorado con motivos vegetales, putti y otra figuraciones encargadas por Cosimo I de Medici con motivo de la la boda entre Francesco de Medici y Juana de Austria.

Faroles florentinos

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Fotos Bárbara.

Mi adicción por las farolas y los faroles, estos más discretos pegaditos a las paredes, hacen que esté donde esté sienta la imperiosa necesidad de inmortalizarlos y llevármelos como recuerdo. Estos son de Florencia cerca del Duomo y si no recuerdo mal de la calle dei Banchi y de una callecita que lleva a Santa María Novella.

La Plaza de los Vosgos (París)

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Fotos Bárbara. Place des Vosges.

Le Marais, el barrio donde vivió Victor Hugo, es uno de los barrios más antiguo de París. Está situado en la orilla derecha del Sena y es hoy uno de los más vibrantes de París, con numerosas boutiques, museos, restaurantes, bares y tiendas interesantes de todas las nacionalidades. Un crisol de culturas, donde no hay que perderse la visita al Museo de Picasso en la Rue Thorigny 5. En las fotos, los peculiares edificios que cierran la famosa Place des Vosges o Plaza de los Vosgos en cuyo centro encontramos una bonita fuente. Si no recuerdo mal en la misma plaza, en el n. 6, bajo una de las arcadas, está la casa de Victor Hugo, de piezas enormes, pero muy desangeladas sin apenas mobiliario. También se puede visitar el Museo Carnavalet en el n. 23 de la Rue de Sévigné para conocer la historia de la ciudad. Muy interesante ir de comprar por Le Marais en las calles comerciales Rue des Francs-Bourgeois o la Rue Vieille du Temple. Es también el barrio gay más famoso de Francia y para ver el ambiente hay que acercarse a la Rue du Temple y a la Rue des Archives. Interesante pasarse por el Marché des Enfants Rouges, el mercado de comida cubierto mas antiguo de París, donde poder comprar productos frescos. Indispensable pasear por la Rue des Rosiers y la Rue des Écouffes centro de la antigua comunidad judía de París donde degustar su comida; allí probé por primera vez unos deliciosos falafel; son a destacar los sándwiches de Florence Kahnn. La palabra marais significa marisma y era debido a que esa era una zona pantanosa. La nobleza construyó allí sus palacetes y tras la revolución francesa tuvo que abandonar sus mansiones siendo ocupadas por comerciantes y artesanos. En definitiva, un barrio imprescindible que hay que visitar y vivir en cualquier visita a París.

La iglesia de Saint Séverin. (París)

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Fotos Bárbara.

En el centro, corazón del Barrio Latino, un conjunto de calles estrechas llenas de sabor, de restaurantes de todas las nacionalidades, de bistrots, escoltan la iglesia de Saint Séverin, la arropan. De estilo gótico flamígero fue construida entre los siglos XIII y el XV y semi destruida durante la guerra de cien años por un incendio, se reconstruyó en estilo gótico tardío, agregando una nave al norte, la aguja de la torre, el ábside y las dos naves laterales. La nave central está decorada con vidrieras del siglo XIX y termina en un ábside semicircular. No tiene crucero, Es monumento histórico de Francia y una se las iglesias más antiguas de París junto con la de Saint Germain. Sus bellas vidrieras se encargaron a René Jean Bazaina entre los años 1953 y 1969, que están situadas en la girola detrás del altar y que representan a los Siete Sacramentos. Bajo la figura de los dos leones del porche de la entrada de la rue Saint Séverin se reunían las autoridades administrativas de la ciudad a impartir justicia. La iglesia está situada a tan solo unos doscientos metros de Notre Dame. En plena «canicule» de 2003, una ola de calor tremenda asoló Paris. Saint Séverin fue un refugio fresco, silencioso y tranquilo donde descansar en las pequeñas sillitas, como de cuento.

Por el teatro Odeón (París)

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Fotos Bárbara.

Callejeando por la rue Monsieur le Prince, andando hacia Saint Germaine des Près, una se encuentra con la Place Odeon, donde está el teatro con el mismo nombre. Dicho teatro es para los franceses un lugar mítico donde se debatió, en los gloriosos días del mayo del 68, con total entusiasmo, las frases encendidas de aquellos días; la revuelta estudiantil cambió el panorama y ya nada fue como antes. En la rue de Vaugirard nos encontramos la típica brasserie, «Au Petit Suisse», donde seguro el maestro Cortázar, que amaba este barrio, escribió más de una página.