Cualquier cosa, sombreros, gorras, boinas, que sirva para resguardar las ideas y evitar que las neuronas se oxiden, flaqueen y fenezcan ante la realidad circundante tienen mi mayor consideración y mi entusiasmo más sincero.
El Palazzo Vecchio visto desde la Piazza della Signoria y desde la terraza de la cafetería de los Uffizi. Allí me gustaría estar tomándome una cerveza bien fría, observando los escudos y el de la flor de Lis, emblema de los Medici, que se encuentra por toda Florencia; Margarita de Medici lo introdujo en Francia y desde entonces es más francés que el Sena, así son las cosas y allí se quedó como emblema real.
Y aunque uno tenga las ganas de dar el salto y tocar la cúpula del Duomo, tan a mano, como que no te dejan…
Esta tarde videoconferencia con los alumnos blogueros de Anxo Carrecedo, un bloquero al que admiro por su verbo fácil y su palabra bien escrita. Mi agradecimiento desde aquí por el rato tan agradable que me han hecho pasar y por dejarme participar en esta experiencia de fin de curso. Todo un honor y un placer que agradezco enormemente. Un blog, el de Anxo, que no hay que perderse.
Giacometti en plena faena, pintando uno de sus retratos con esa técnica tan personal apoyada en un «rayado» con pinceladas finales que se superponen sobre otras borradas; y siempre buscando la esencia de la vida interior que se delata a través de la mirada. El ambiente de taller, rodeado el artista de esculturas y lienzos contra la pared, está captado a las mil maravillas.
Parecen estar en el patio del colegio esperando que la cámara les inmortalice. En la primera fila de izquierda a derecha: Tristan Tzara, Salvador Dalí, Paul Eluard, Marx Ernst. Segunda fila de izquierda a derecha: Man Ray, Jean Arp, Yves Tanguy y André Breton. ¡Cuánto arte!
Hoy me encuentro con que ayer WordPress me desea un feliz aniversario. Y como, por diversas circunstancias, no pude ni siquiera abrir el blog ni supe en el día en que estaba, cosa bastante normal al común de los mortales por la vida que llevamos, me encuentro con el aniversario, principio del tercer año y con la bonita cifra de 8o.400 vistas, cosa que me sorprende y me hace dar las gracias con todo el corazón a los amigos de la Estirga Burlona y a WordPress. ¡Un millón de gracias!