A pesar de las lluvias de estos días que azotan el Levante, esta mañana el paraguayo me ha dado los buenos días con este regalo. No me olvido, sin embargo, de la desolación de las tierras anegadas en el altiplano ni tampoco de Valencia., con ellos está mi corazón. ¡Que esta flor sea un buen augurio de primavera!
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Garbanzos con langostinos frescos.
Potaje marinero que el mismo Francisco Grande Covíán, famoso médico nutricionista e investigador bioquímico español que alabó las propiedades de las legumbres en general y de los garbanzos en particular, hubiera bendecido. Este potaje es un todo terreno, caliente para los días de invierno, es delicioso y lo mismo se puede decir en el verano a temperatura ambiente. Receta rápida y fácil, si la hacemos con los garbanzos cocidos.
Ingredientes: 400 gr. de garbanzos cocidos, 800 mililitros de caldo de pescado, 12 langostinos frescos o descongelados, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 2 cucharadas de pulpa de pimiento choricero, 2 cucharadas de salsa de tomate, 1 cucharadita de pimentón dulce, 1/2 de pimentón picante, 1 hoja de laurel, 100 ml. de brandy o vino blanco, unas ramas de perejil, aceite de oliva, sal.
Picar finamente los ajos y la cebolla, y freír a fuego medio en una cazuela con un chorro de aceite y sal. Mientras, pelamos los langostinos y reservamos las cabezas, las colas y las cáscaras. Cuando la cebolla esté blanda añadimos la salsa de tomate, la pulpa de pimiento choricero y la hoja de laurel. En una sartén doramos las cabezas y las cáscaras con un poco aceite y las aplastamos para que suelten su jugo. En la misma cazuela ponemos los garbanzos y 400 ml. de caldo. Cocemos 10 minutos, agregamos el pimentón y enseguida el brandy o vino. Añadimos el resto del caldo y dejamos cocer unos minutos más. Añadimos las colas de los langostinos y el perejil picado a la cazuela, tapamos y apagamos el fuego. Dejamos reposar unos minutos y ¡a disfrutar!
Gaviotas y Palomas.
La Columna Trajana (Roma).
No muy lejos del monumento a Victtorio Enmmanuele se encuentra la Columna Trajana que es un monumento conmemorativo de la conquista de Dacia y a la vez sepulcral pues en la base albergaría los restos del emperador. La columna está hueca y alberga una escalera de caracol que lleva hasta la cima. El friso helicoidal recordaba todas las hazañas de Trajano. La columna está rematada por una estatua de bronce de San Pedro obra de Domenico Fontana en 1587. Se construyó en el 113, tiene 39, 86 m y un diámetro de 3,83 m. Está constituida por 18 bloques de mármol de Carrara de unas 40 toneladas cada uno. Originariamente en la cima estaba una escultura de bronce de Trajano. Dentro de la base hay una celda donde se colocaron los restos del emperador y de su esposa. Es la primera expresión del arte romano. Inspiró la columna de la Plaza Vendôme, erigida en 1810 en París por Napoleón tras la batalle de Austerlitz.
Un cielo parisino en otoño.
Un perro con zapatos.
Este perro singular se encuentra en la catedral de Rouen (Normandía). Muchas de las representaciones de las catedrales, como las gárgolas y quimeras de las fachadas, trataban de infundir miedo y respeto a la población mayoritariamente analfabeta, aparte de su función de canalizar el agua de la lluvia. En este caso concreto del perro con zapatos, cuya cara de coña es un poema, la intención se me escapa, pero como anécdota no está mal.
En Roma.
Los pinos de Roma son famosos en todo el mundo; sus copas redondas o alargadas de color verde a la entrada de la Ciudad Eterna son fácilmente reconocibles, pero estos, la verdad sea dicha, no sé si lo son o no, lo único que sé es que los fotografié en distintos lugares de Roma. Y si lo hice fue porque adoro los árboles en general, estos seres vivos que nos acompañan durante años y que nos protegen del sol al tiempo que, generosamente, nos dan sus frutos.



























