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El viejo olivo de noche y de día

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Fotos de Noa Serrano (de noche) y de Aurelio Serrano Ortiz (de día)

El viejo y hermoso olivo iluminado de noche es como un faro que hace que nos detengamos para contemplarlo en toda su belleza. Después proseguimos el paseo con la intención de verlo por la mañana a la luz del día. A sus pies las aspidistras y los helechos forman, a su alrededor, una protección vegetal como guardándolo, quizás sabiendo de sus años y de su sabiduría.

Hotel Huerto del Cura en Elche (Alicante)

Al lado de la casa Batlló

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Fotos, Bárbara

Al lado de la Casa Batlló, en Barcelona, nos encontramos con este edificio del que ya puse las gárgolas en el post anterior. No sé de quién es el edificio ni quién fue el arquitecto, pero si la casa Batlló que hiciera Gaudí es una maravilla, esta no le va a la zaga. La primera fotografía es de la Casa Batlló, parada obligada y donde se concentra el turismo internacional, pero no se pierdan la de al lado porque es otra belleza.

Calblanque

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Fotos, Aurelio Serrano García

El sol poniéndose tras las montañas nos anuncia que, aunque por estas latitudes aún queda mucho verano, en otras, septiembre, con el inicio del curso escolar, supone de hecho el fin de las vacaciones.

El olivo

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Fotos, Aurelio

Y sigo con árboles, esos seres vivos que nos acompañan, nos dan sus frutos y sombra, que en este verano tan caluroso se agradece muchísimo. Este viejo olivo está situado en el Hotel Milenio de Elche. Las olivas o aceitunas me gustan una barbaridad, de pequeña las devoraba literalmente; el aceite de oliva virgen extra es el producto estrella en cualquier buena cocina que se precie. Para los fritos es insustituible porque se mantiene muy bien y se puede utilizar varias veces; en mi cocina no falta nunca y en los desayunos sobre el pan con tomate, un buen chorrito de este aceite es buenísimo para la salud. Las japonesas se lo ponen en la cara como elemento de belleza e incluso sobre el pelo, como reparador, es único.

Raíces

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Fotos, Bárbara

Raíces, al aire, raíces bellísimas en los jardines Hotel Huerto del Cura de Elche. Un lugar paradisíaco donde pasar unos días pare relajarte y descansar, pero donde también se puede nadar y hacer ejercicio en el gimnasio o bien pasar un rato en el jacuzzi para dejar que hasta la mente se relaje. Recomendable cien por cien.

Atardecer en la cala

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Foto, Javier García

Un hermoso atardecer en una cala de Menorca. Hay pocos lugares donde todavía existen calas vírgenes. Los menorquines protegen sus costas porque han aprendido la lección de lo que ha pasado en Ibiza y en Mallorca, no quieren que la ambición y la super explotación arruinen sus paraísos naturales y hacen muy bien. Mis amigos menorquines siempre decían que no querían el turismo y yo les aplaudo.

Agosto

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Fotos Jesús Juárez

Ya ha comenzado el mes de vacaciones por excelencia. La playa y el mar nos esperan en cualquier lugar de nuestro litoral. La primera foto es de La Manga y se ve al fondo el faro de Cabo de Palos. La segunda nos habla de una «barqueta» muy marinera que huele a mar y a pescado, a erizos y a calamares, a almejas y a todo lo bueno que el mar nos procura. En Menorca cogíamos una variedad se almejas, las «escupiñas», que tomábamos crudas con limón y vino blanco, una delicia… por las tardes en los guateques cuando nos reuníamos toda la pandilla. Unos hermosos recuerdos de juventud.

Las nubes

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Fotos, Bárbara

Hoy hace una mañana clara, con un cielo despejado, solo algunas nubes algodonosas y blanquísimas salpican la mañana aquí y allá. Y una brisa suave mueve los àrboles ligeramente. Se acaba el mes.

De película de Hitchcock

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Foto, Jero García

La reunión de pájaros, en este caso palomas, nos evoca la película de Hitchcock en la que dicha reunión nada bueno presagiaba. Si bien es cierto que esa quietud era inquietante porque los pájaros como convocados, por no se sabe que impulso, de repente se volvían furiosos atacantes de los humanos, al mismo tiempo que se precipitaban y chocaban contra los objetos de manera que, a la vez, parecía un suicidio colectivo. La comunicación entre animales de una misma especie es bien sabida como en el caso de los delfines y, me pregunto si sucede en todas ellas. Lo curioso de la película «Los pájaros» es que estos parecen obedecer una orden, pero de quién… o mejor dicho por qué sienten la necesidad de atacar si no son atacados, si no lo hacen como lo harían los depredadores… En fin como diría mi admirado Julio Cortázar: ¡me encantan los puntos suspensivos! Y a ti Jero un sinfín de gracias por tus fotos tan evocadoras.