


Fotos Bárbara
Por fin lo pillé. Por casa rondan gorriones y mirlos, y estos últimos dejan sus cagaditas por cualquier sitio; no me importaría demasiado, si no fueran tan escandalosas y cantaran tanto. Ahora que han podado las moreras de la calle, se notan menos, pero sobre las grandes hojas de las monsteras, las manchas blancas que delatan sus «hazañas», me tienen aburrida y bastante harta.



























