





El Coliseo, construido en el siglo I, es inabarcable. Su nombre responde a una escultura colosal de Nerón que formaba parte del conjunto. Desde fuera es imponente e impresionante; sobrecoge por sus dimensiones. El Coliseo o Anfiteatro Flavio (Colosseo, en italiano y Colosesum en latín) está ubicado en el Foro Romano y el coloso de Nerón, a su lado, que sufrió una serie de transformaciones posteriores, finalmente desapareció. Los materiales utilizados en su construcción eran bloques de mármol travertino, hormigón, madera, ladrillo, toba y estuco. Tenía un aforo para unos 65.000 espectadores con ochenta filas de gradas. El emperador, su familia y los senadores estaban cerca de la arena y, a medida que se ascendía, se situaban los estratos inferiores de la sociedad romana. En el Coliseo tenían lugar luchas de gladiadores y espectáculos de diversa índole, siendo su objetivo último entretener al pueblo.






















