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El «posado» de la gaviota.

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Esto que voy a contar es cierto: paseando por entre las ruinas del Foro romano vi a un grupo de personas paradas en un lugar haciendo fotos, nada anormal por otra parte; cuando me acerqué para ver cual era el objeto de tanto interés, me quedé con la boca abierta (bouche bée). Lo que vi fue a una gaviota parada frente a ese grupo, haciendo un «posado» para las cámaras. Ahora de frente, ahora de perfil… se iba dando la vuelta, de un lado ,de otro. Y, claro, aproveché para inmortalizarla. Al rato seguía allí cual «vedette». Nunca había visto nada igual. Lo normal era que emprendiera el vuelo al ser sorprendida por la gente, pero «ca».

El Foro I (Roma)

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Visitar el Foro es sumergirse en el Imperio romano. Los restos de la ciudad donde se levantaban la casa de Augusto, de Livia, el templo de las vestales… es, si uno es capaz de abstraerse de la gente, emocionante y apabullante. El esplendor de la Roma clásica se percibe contemplando la belleza de las columnas, de los capiteles corintios, los bajorrelieves, los templos, el lugar de la domus áurea de Nerón… El único inconveniente, la única critica posible es que el recinto está mal señalizado.

Flor de cactus y cactus al sol.

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Por casa hay una colección de cactus que tienen ya sus años, de ahí su tamaño. No es que sean mis plantas preferidas, pero sus flores, debo reconocer son tan delicadas, bonitas y frágiles que me asombran. De hecho duran tan poco, un día o dos, que cuando se marchitan me quedo con ganas de más.

El toldo.

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Llega el calor al levante español y hay que estar preparados para paliar, en lo posible, las altas temperaturas que, por lo visto, este verano van a ser más altas de lo habitual. ¡Mejor a las sombra!

El cielo en la Place Vendôme (París)

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Y hablando de cielo, el de la Place Vendòme de esta fotografía no está nada mal,»pas mal» que dicen por allí. Esta plaza histórica de París está situada en el distrito I al norte del jardín de las Tullerias y al este de la iglesia de la Madelaine. Se llamó Place Vendôme por el hotel Vendôme que existía en el lugar. Durante la revolución francesa se llamó Place de les Piques, porque en ella se exhibían en picas las cabezas de los aristócratas y también place Louis le Grand y en sus orígenes place de les Conquetes. En el centro de la plaza se erigió una escultura ecuestre del Rey Sol, que fue destruida durante la Revolución Francesa. Su arquitectura se debe a Jules Hardouin-Mansart, arquitecto del Louis XIV. Los comuneros destruyeron esta escultura por representar el poder real y la tiranía; después Napoleón levantó en su lugar la actual columna dedicada a sus campañas bélicas por Europa a imitación de la columna de Trajano en Roma; para su construcción se fundieron los cañones capturados al enemigo en la batalla de Austerlitz. Napoleón aparece en su cima vestido a la romana. La columna es obra de los arquitectos Jacques Gondoin y Jean Baptiste Lepère. Para hacer los bajorrelieves se utilizaron 150 toneladas de bronce y fueron diseñados por Pierre Bergeret para narrar, en 76 escenas, las batallas napoleónicas. La altura de la columna es de 44 metros y declarada Monumento Histórico en 1992. A día de hoy la estatua de Napoleón no es la original, sino la que su tío Napoleón III encargó a Agustín Dumont, pues en 1814 fue sustituida por la bandera blanca de los Borbones. Una anécdota histórica es el hecho de que en dicha plaza murió Chopin en 1849 en una modesta dependencia del número 12. En la actualidad el lujo reina en la plaza. Las mejores joyerías están allí ubicadas, así como los lujosos hoteles Ritz y Vendôme.

La alegría de Guinea y la caléndula.

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La alegría guineana prefiere suelos ricos en materia orgánica, pero bien drenados; según el clima puede comportarse como una planta perenne o anual y puede tener flores todo el año. Pueden cultivarse en el interior o en el exterior, aguantan muy bien el sol directo, pero una orientación al este es lo ideal. Las hojas pueden ser verdes, rojizas o incluso variegadas; su follaje es denso y compacto. Florece desde el verano al otoño. El color de sus flores van desde el blanco, el rosa, el salmón, coral, rojo, magenta. Precisa riegos diarios en verano y escasos en invierno; necesita humedad en en la tierra, pero no encharcamientos, nunca mojar las flores; da mucho juego cromático en bordillos, rocallas, jardineras colgantes…

La caléndula, llamada también botón de oro o margarita, es originaria del Mediterráneo y Asia Menor. Se cultiva mejor a pleno sol. Las hojas y flores se utilizan en medicina para las infecciones de la piel en pomadas, dermatitis, inflamación de boca y garganta, para heridas ayudando a que crezca tejido nuevo, dermatitis de pañal, escaras y también se utilizan en gastronomía, en ensaladas; el sabor de las hojas es algo amargo y los pétalos se utilizan incluso en arroces y guisos. Una planta muy versátil.

Los Ángeles del puente (Roma)

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En el puente de Sant´Angelo podemos admirar diez figuras de ángeles y las figuras de San Pedro y San Pablo. Cada una de la figuras porta uno de los elementos de la pasión de Cristo y así vemos: que la que porta la corona de espinas fue realizada por Bernini y su hijo Paolo, hoy en la iglesía de Sant`Àndrea delle Fratte y que fue sustituida por la copia en el puente realizada por Paolo Nardini; la del ángel con la columna de Antonio Raggi; la del ángel con la fusta de Lazzaro Morelli;; la del ángel con sudario de Cosimo Francelli; la del ángel con la túnica y los dados también de Paolo Nardini; la del ángel con los clavos de Girolamo Lucenti; la del ángel con la cruz de Ercole Ferrata; la del ángel con la inscripción «Regnavit a ligno deus» de Bernini y su hijo Paolo, copia en el puente de Giulio Cartari; ángel con la esponja de Antonio Giorgetti y por último el ángel con la lanza de Dominico Guides. El movimiento de los paños de las figuras que, parecen flotar movidos por el viento, les dota de una singular belleza.

Antes del siglo XVI el puente se utilizaba para exponer los cuerpos de los ejecutados en la cercana Piazza di Ponte y con anterioridad el puente era utilizado para llegar a la Basílica de San Pedro. El papa Clemente VII destinó el peaje del puente para erigir las esculturas de San Pedro y de San Pablo y más tarde de los cuatro evangelistas y patriarcas. En 1669 el Papa Clemente IV encargó el reemplazo de los ángeles de estuco de Raffaello de Montelupo. Bernini programó la construcción de los diez ángeles actuales de los cuales, como hemos dicho, realizó dos junto a su hijo Paolo, que en la actualidad se encuentran en la iglesia Sant`Andrea delle Fratte.

La corneja controlando el parking.

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Una corneja cenicienta, de la familia de los córvidos de toda la vida, pasea por el poyete de ladrillo asomándose de vez en cuando para contemplar los restos del Foro, al tiempo que controla, con gran atención, los coches aparcados en la vía Tor de’ Conti. Una vez se cerciora de que todo está en orden, se da la media vuelta, dejando atrás una birra vacía. Estos córvidos, que suelen ser aves migratorias del norte y centro de Europa, pueden ser también sedentarias, radicándose en zonas arbóreas y parques por lo general. Me da que esta es sedentaria y radicada en las cercanías del Foro, lugar donde residían las élites romanas, que no es mal lugar después de todo. En España se han encontrado familias de estos córvidos en el delta del Ebro, nada mal tampoco.

Como Virginia Wolf.

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El reloj de péndola dio las ocho cuando cerró la puerta de un portazo. «No habrá encajado», pensó bajando ya la cuesta, «Y qué más me da», al tiempo que se abrochaba el abrigo. El sol se asomó por encima del pequeño puente. El río, manso como un cordero, le pareció una broma. Su rabia se estrelló contra el pretil de hierro y la gaviota planeó rompiendo la orilla como la sangre en su sien y se escondió en el recodo cuando, al otro lado del puente, Martín y su burro subían despacio. De su pecho brotó un suspiro de resignación. «Qué», le dijo Martín al pasar, «¿otro día como Virginia?» y ella «¡Vete a la mierda!». El burro rebuznó cuando ella le lanzó una piedra que sacó de sus bolsillos…