Fotos Noa Serrano Plaza.
El murmullo del agua, los setos recortados, los tulipanes, los dientes de león, los tagetes, la arquitectura nazarí, todo se confabula para crear lo más parecido al paraíso en la Tierra. Los árabes sabían mucho de eso y nos dejaron una cultura y unas obras de arte que hacen de Granada una ciudad imprescindible. Dicen que Boadil el Chico lloró al tener que abandonarla y no era para menos. Conocí, por casualidad, en París a un profesor musulmán que decía sin el menor rubor que «algún día recuperarían Granada». Yo aluciné, pero menos mal que, a día de hoy, sigue siendo muy española. ¡Mil gracias, Noa, por esas fotos tan bonitas!
























