El calor de este verano.

Las temperaturas extremas de este verano no permiten que bajemos la guardia.Las plantas, como seres vivos, sufren y, en cuanto nos descuidamos, las hojas de la higuera, por ejemplo, empiezan a secarse por los extremos. De modo que por las mañanas veo con disgusto que muchas hojas están caídas por el suelo; y eso que siempre es sabido lo duras que son las higueras. Lo mismo pasa con los helechos, que salvo el de la foto, la mayoría están quemados. Debo decir que he estado siempre muy orgullosa de ellos porque tener helechos en el Sudeste es casi un milagro.

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