Cada año la higuera cumple y muestra sus higos verdales como promesas que en agosto se hacen realidad. Y como una cosa me lleva a la otra, me acuerdo de la genial serie inglesa «Yo Claudio» sobre la vida del emperador romano y de como Livia, su abuela, la intrigante esposa del emperador Augusto, asesina a su marido envenenando los higos de la higuera de su jardín. ¡Hay que ser maquiavélica! ¡Menuda era!




Qué bonita está. Un abrazo, amiga ________________________________
Como es higuera… cada día más guapa! Jajaja. Gracias guapísima. Un abrazo grande.