Hay ciertos mensajes en las paredes que uno va descubriendo al pasear con los que se puede estar más o menos de acuerdo, como en el primer caso, y que te pueden hacer sonreír, y otros, como en la foto de abajo, que te dejan perpleja, porque por más que se esté alerta en los próximos 130 metros no se divisa ningún unicornio… ¡con las ganas que tenía!


¡Ya sólo te hubiera faltado una experiencia con un unicornio! 🙂
¡Podría haber dado mucho de sí…Jaja, pero no hubo manera por más que me esforcé!