Subiendo por la calle de San Agustín hacia el barrio más antiguo, típico y con más sabor de Alicante, el de Santa Cruz, se encuentra uno con este local cerrado que debió ser testigo de encuentros lúdicos y su testimonio ahí esta fijado en las paredes. Poesía, juegos… vida.
El poema está firmado por Mª José Ferrada Lefrenda. Palabras para el barrio, de gente que viste su calle de fantasía.


¡Qué envidia me dan aquellos que saben convertir en poesía la prosa de la vida ordinaria; en arte, la apariencia de personas y cosas; que saben captar el ritmo y la melodía en los sonidos de la calle y la naturaleza! Gracias, Bárbara, por compartir esa vivencia, esa imagen con nosotros.
Hay gente maravillosa que lo hace y que lo comparte, como esta persona que deja su poema en una pared…
Gracias Joaquín.
Besos.