Tengo entendido que alguna persona o grupo bajo el nombre de La Estirga Burlona actúan en las redes sociales y debo decir que no tengo nada que ver con los contenidos, imágenes y opiniones vertidas en un lenguaje grosero, vulgar, ciertamente barriobajero; no soy responsable, por tanto, ni yo ni este blog. Queda dicho para que nadie se llame a engaño y en mi propia defensa.
Dear Bárbara. Ignore them.
All the best from Denmark,
Hanna
Querida Hanna, esto por desgracia es bastante frecuente, ya conozco muchos casos y cualquiera se encuentra indefensa ante un ataque de esa naturaleza. Lo que hay que hacer es denunciarlo. Un abrazo grandísimo que llegue a Dinamarca!
Apropiarse de cosas ajenas es el deporte nacional y ahora se apropian del nombre de tu blog y publican ordinarieces. Pero no te preocupes, Bárbara, al menos yo nunca pensaría que esas cosas las has escrito tú.
Besitos.
¡Muchas gracias por tu apoyo, Chelo! Sé que la gente que me conoce, aunque sea virtualmente a través del blog, han podido ver otras maneras; la educación y las formas son importantísimas a la hora de relacionarnos; detesto la grosería, lo chabacano y lo vulgar, aunque ahora parece que todo vale…
Repito, muchas gracias. guapa (por dentro por fuera)!!!
Un beso grande.
Tienes toda la razón. Vivimos unos tiempos en que parece que el que más destaca es el más ordinario y utilizo el término «ordinario» como sinónimo de maleducado y soez.
Un beso, querida amiga.
Para Chelo Puente
¡Totalmente de acuerdo, querida Chelo!
Besos.