«Manual de Instrucciones», «Ocupaciones raras» y «Material Plástico» de Julio Cortázar

La vía. Foto: Bárbara.

La vía. Foto: Bárbara.

En la colección Latinoamericana de bolsillo de la editorial Edhasa se publicó en 197o la primera edición de «Historias de Cronopios y de Famas». En la primera parte del libro, bajo el título de «Manual de instrucciones», «Ocupaciones raras» y «Material plástico», se recoge una serie de relatos cortos de singular enjundia, que solo el genio del maestro podía haber alumbrado. Este soberbio entrante no desmerece en nada de lo que viene después, las archiconocidas «Historias de Cronopios y de Famas». Es más, si tuviera que calificar o elegir no sabría cómo hacerlo ni con qué quedarme, sobrepasada la matricula de honor en ambas partes del libro.

En el «Manual de instrucciones» se nos suministran los elementos esenciales para poder llevar una vida más o menos sensata. Imprescindibles son las «Instrucciones para cantar», «Instrucciones para llorar»( «Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas…»), «Instrucciones para matar hormigas en Roma»…; de entre todas las instrucciones, sin duda mis preferidas son las «Instrucciones para subir una escalera», teniendo en cuenta que tengo tres tramos en casa desde el garaje a la buhardilla. Dichas imprescindibles instrucciones comienzan así: «Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano…» y después: » las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas» Continúa con unas muy oportunas advertencias sobre la fatal confusión entre pie y pie.

Entre las «Ocupaciones raras», y dado que todos o casi tenemos tías por las distintas ramas paterna o materna, «Tía en dificultades» y «Tía explicada o no» nos orienta en el caso de que una tía venga a complicar la vida o entramado familiar. «Los posatigres» y «Pérdida y recuperación del pelo» son dos maneras de mantenerse muy entretenido.

Finalmente, en «Material plástico», es apasionante ver cómo se comportan los espejos en la Isla de Pascua en «Conducta de los espejos en la Isla de Pascua» o bien cómo nos da a conocer la labor de los escribas en «Fin del mundo del fin», cómo se puede vivir sin cabeza en «Acefalía» (literalmente, no que uno sea un locatis)…; más de todos, «Progreso y retroceso» es el que anima a pensar en la crueldad  de ciertos inventos : «Inventaron un cristal que dejaba pasar las moscas. La mosca venía empujaba un poco con la cabeza y pop ya estaba del otro lado. Alegría enormísima de la mosca. Todo lo arruinó un sabio húngaro al descubrir que la mosca podía entrar pero no salir…» La poesía también está presente, en lo cotidiano, en «Aplastamiento de las gotas», donde las gotas. gotitas, gotazas tienen patitas y se comportan de diferente manera y donde las hay que se suicidan, caen y se aniquilan; dieciséis líneas deslumbrantes e imperecederas.

12 pensamientos en “«Manual de Instrucciones», «Ocupaciones raras» y «Material Plástico» de Julio Cortázar

    • Acabo de leer tu post y me ha gustado mucho. Déjate inspirar por él; es tan bueno y tan grande… De los maestros siempre se aprende, yo acudo mucho a sus escritos y siempre encuentro un ritmo o algo que me sacude. Gracias por el comentario. Un abrazo.

      • Gracias a ti por pasarte y ver mi post. Ciertamente nuestros sentidos se agudizan ante un sentimiento bien expresado, un lugar con una atmósfera cuidada, un día en que las musas nos acarician.
        Un abrazo
        .Rafael

  1. Me gusta la foto, Bárbara. En cuanto a los cuentos de Cortázar que mencionas, tiene que ser un placer leerlos, a la luz de tu introducción.

    • Me gusta lo que dices de la foto porque pensé que de esa vía muerta que no lleva ni viene de ningún lado Cortázar sería capaz de escribir algo increíble. Más que cuentos son relatos muy cortos, algunos tienen muy pocas líneas pero son muy divertidos.Gracias, Joaquín, Un abrazo.

  2. Julio Cortázar es tan grande escritor como alto era. Debo, sin embargo, confesar que solamente he leído todos sus cuentos y estos bocadillos a los cuales te has referido aquí, amén de Rayuela (la cual he leído dos veces y que no se encuentra en mi exigua biblioteca debido a que luego de leerla he tenido que obsequiarla en ambas ocasiones; eso es una obligación para el que lee a Cortázar: no quedarse con él sino compartirlo). Gracias por estos recordatorios literarios que hacen volver la vista a los buenos momentos que pasamos otrora, en la juventud, con Cortázar.

  3. Era un gigante en todos los sentidos. Debía ser todo un espectáculo, como él mismo cuenta en sus cartas, verlo montado en una vespa por las calles de París.
    Compartirlo, como muy bien dices y también difundir su obra porque todavía hay amantes de la literatura que no lo conocen.Leerlo a cualquier edad significa un deslumbramiento, al menos para mi lo fue. Y, pones el dedo en la llaga, compartir algo hermoso que nos proporciona alegría es un regalo para el que da y el que recibe.
    Siempre gracias a ti. Un abrazo.

  4. Lo leere sin duda, me intrigo demasiado…
    Una buena manera de empezar, porque como has dicho habemos quienes no lo conocemos todavía.
    Agradecido contigo nuevamente.

    • Lo recomiendo siempre porque es genial y divertidísimo. Ya me dirás… el humor inteligente es un don que admiro sobre muchas cosas, en literatura y en la vida; en lo cotidiano es imprescindible para sobrellevar lo malos tragos…
      Gracias, estimado amigo.

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